Edición N° 9180
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La noche, la música y el divertimento en La Matanza

La noche, la música y el divertimento en La Matanza.
La noche, la música y el divertimento en La Matanza.

El historiador matancero Alejandro Enrique repasó cómo se desarrollaron los espacios de encuentro, los bailes y los espectáculos musicales en el distrito desde principios del siglo XX. Desde las primeras orquestas de tango que animaban las noches de Ramos Mejía y San Justo hasta la llegada de la música beat y las bandas de rock, reconstruyó las distintas etapas de una historia atravesada por clubes, sociedades de fomento, carnavales y artistas populares.

Por Giuliana Salmonte Siciliano
Gmail: giulianasalmontesiciliano@gmail.com

Con la llegada de las primeras poblaciones a La Matanza, la vida cotidiana comenzó a organizarse alrededor del trabajo, pero también surgieron otras necesidades vinculadas con el encuentro y la recreación. A medida que se conformaban pueblos y parajes, aparecieron espacios destinados al baile, la música y el entretenimiento.

Uno de los primeros escenarios fue Ramos Mejía, que a comienzos del siglo XX se destacaba como una de las zonas más acomodadas del partido. Según reconstruyó Alejandro, en aquella época era un destino de descanso para familias aristocráticas porteñas que llegaban en el Ferrocarril Oeste y se trasladaban en carruajes hacia las grandes casonas y residencias de la localidad.

Las estadías podían extenderse durante los fines de semana e incluso por varios meses, especialmente entre diciembre y marzo. En ese contexto, los clubes comenzaron a funcionar como espacios de sociabilidad para quienes habitaban o visitaban la zona.

Sin embargo, el desarrollo de la vida nocturna no quedó limitado a esos sectores. Durante las primeras décadas del siglo XX, el tango empezó a ocupar un lugar central en los espacios de entretenimiento del primer cordón del distrito, especialmente en Ramos Mejía y San Justo. El historiador explicó que, al igual que sucedía en la Ciudad de Buenos Aires, los prostíbulos y burdeles fueron algunos de los ámbitos donde se presentaban las primeras orquestas típicas.

La noche tenía un carácter más masculino y estaba vinculada con los hombres que contaban con recursos económicos para acceder a esos lugares. Allí, la música en vivo acompañaba las reuniones y los encuentros, mientras comenzaban a destacarse músicos y cantantes locales.

En ese escenario, la presencia de Carlos Gardel tuvo una influencia importante. Alejandro Enrique recordó que el cantor llegó a presentarse en La Matanza durante el período de mayor expansión del tango, en una época en la que su figura se había convertido en una referencia popular. Su visita, señaló, no fue un hecho aislado, sino que formó parte de un circuito de espectáculos y espacios de encuentro que se desarrollaba en el distrito.

El tango se mantuvo como protagonista de las noches de San Justo y Ramos Mejía hasta la década de 1930. Luego, con el crecimiento de las orquestas y los festivales, se abrió una nueva etapa en la que los clubes y las pulperías se consolidaron como escenarios de música y baile.

Durante las décadas siguientes, las presentaciones musicales en vivo continuaron siendo una de las principales formas de entretenimiento. Osvaldo Fresedo, fue uno de los que visitaba La Matanza para participar de festivales de tango organizados en pulperías y clubes. Además de la presencia de la orquesta de Tito Sobral, que recorrió distintos puntos del partido y llegó incluso hasta Virrey del Pino durante las décadas de 1950 y 1960.

Las veladas de danza organizadas por los clubes permitían que los vecinos disfrutaran de espectáculos con músicos y cantantes en directo. En aquellos años no existían los equipos de sonido ni las consolas que hoy forman parte de cualquier evento, por lo que las interpretaciones se realizaban a voz alzada y con los instrumentos en el escenario.

A la par de los bailes en clubes y pulperías, los carnavales se convirtieron en otra expresión importante de la vida social matancera. Durante esa etapa, las fiestas incorporaban temáticas, artistas y músicos que recorrían diferentes localidades. “Los carnavales eran temáticos y era la historia que venía a los pueblos y a las ciudades de La Matanza”, explicó.

La nueva ola, los Beatles y el desembarco del rock

A partir de las décadas del 1960, la escena musical comenzó a experimentar nuevas transformaciones. La expansión de la televisión y de los grandes sellos discográficos impulsó la música beat y una generación de artistas que alcanzó popularidad a través de programas como El Club del Clan.

Alejandro Enrique mencionó entre los nombres que llegaron a La Matanza a Chico Novarro, Juan Ramón, Horacio Bula, Jorge Rodríguez, Palito Ortega y Johnny Tedesco, entre otros. Se trataba de exponentes de la llamada Nueva Ola, un fenómeno que acercó nuevas expresiones musicales a los jóvenes y funcionó como antecedente de la expansión del rock nacional.

El historiador señaló que aquella corriente tuvo un fuerte impacto en la cultura popular, aunque posteriormente el rock desarrolló una identidad propia y ocupó un lugar central en la música argentina. En ese proceso también aparecieron bandas locales y grupos que buscaban acercarse al sonido de Los Beatles.

Uno de los episodios que destacó fue la presentación de Los Guantes Negros, banda vinculada con Billy Bond, en la Sociedad de Fomento de Villa Dorrego. La visita formó parte de un circuito que comenzaba a recorrer clubes de barrio, salones de baile y espacios comunitarios de diferentes localidades.

La presencia de Billy Bond tenía, además, una relevancia particular por su posterior trayectoria dentro del rock argentino. El historiador recordó que el músico integró Billy Bond y La Pesada del Rock, participó de festivales fundamentales como Hasta que se ponga el sol y B.A. Rock, y desarrolló posteriormente una carrera en Brasil, donde también estuvo vinculado con la producción musical.

Otro artista de gran popularidad que también tuvo presentaciones en el distrito fue Sandro, quien participó de distintos eventos en La Matanza. Su presencia, al igual que la de otros músicos reconocidos, da cuenta de la circulación de espectáculos y figuras nacionales por los escenarios de partido.

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