
Chagas: advierten sobre la importancia del diagnóstico temprano y el rol clave de las mujeres en la prevención. Especialistas remarcaron la necesidad de fortalecer el acceso al diagnóstico y al tratamiento oportuno, para esta afección.
Por Florencia Belén Mogno
La enfermedad de Chagas continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios de América Latina y una problemática que, pese a los avances en prevención y tratamiento, mantiene una fuerte presencia en millones de personas. Su carácter silencioso, la dificultad para detectar síntomas tempranos y las distintas vías de transmisión convierten al diagnóstico oportuno en una herramienta central para evitar complicaciones graves a largo plazo.
Aunque históricamente se la vinculó principalmente con la transmisión vectorial a través de insectos triatominos, en los últimos años crecieron otras formas de contagio que complejizaron el abordaje sanitario. La transmisión congénita, transfusional y por vía oral reforzó la necesidad de pensar estrategias integrales que contemplen tanto la prevención como el seguimiento dentro de los sistemas de salud.
En este escenario, la atención maternoinfantil adquirió una relevancia particular. El acceso temprano a controles médicos durante el embarazo, el tamizaje oportuno y el tratamiento adecuado no solo permiten proteger la salud de las mujeres, sino también evitar nuevas infecciones y cortar la transmisión hacia las próximas generaciones.
En ese sentido y de acuerdo con el material al que accedió Diario NCO, una investigación en la que participó el Hospital Italiano de La Matanza destacó la necesidad de fortalecer la respuesta frente a esta enfermedad y subrayaron el papel central de las mujeres en la detección temprana, la prevención y el cuidado.
Una enfermedad silenciosa y persistente
La enfermedad de Chagas es causada por el parásito Trypanosoma cruzi y se transmite principalmente por insectos vectores triatominos, aunque también puede propagarse por vía oral, transfusional y congénita. En sus primeras etapas puede cursar de forma asintomática, pero con el paso del tiempo puede derivar en complicaciones cardíacas y digestivas severas.
Según se indicó en el documento facilitado a este medio, en los 21 países endémicos de las Américas aproximadamente 7,5 millones de personas viven con la infección, más de 100 millones se encuentran en riesgo, y cada año se registran alrededor de 30 mil nuevos casos y 10 mil muertes asociadas.
Además del impacto sanitario, la enfermedad representa una fuerte carga económica y social, con un costo estimado de 500 millones de dólares anuales y la pérdida de aproximadamente 770 mil años de vida ajustados por discapacidad, una cifra que refleja la magnitud de sus consecuencias a largo plazo.
La transmisión congénita como uno de los mayores desafíos
Los cambios demográficos y los movimientos migratorios incrementaron la importancia de las formas de transmisión no vectorial, especialmente la maternoinfantil. Se estima que entre el 2 y el 8 por ciento de las mujeres embarazadas infectadas transmiten el parásito a sus bebés, lo que genera alrededor de 9 mil nuevos casos anuales por esta vía.
Para los organismos sanitarios, esta forma de contagio representa uno de los principales desafíos actuales, pero también una oportunidad concreta de intervención, ya que el fortalecimiento del tamizaje durante el embarazo permite detectar tempranamente la infección y reducir significativamente la transmisión.
En esa línea, destacaron la importancia de “garantizar el acceso oportuno a servicios de salud de calidad, particularmente para mujeres en edad fértil, es fundamental para prevenir nuevas infecciones y avanzar hacia la eliminación del Chagas congénito en la región de las Américas”.
Sistemas de salud más equitativos
Entre las principales medidas propuestas se destacó la ampliación del acceso al diagnóstico temprano y al tratamiento oportuno, especialmente en mujeres en edad fértil, la integración del tamizaje en programas de salud maternoinfantil, el fortalecimiento de la atención primaria y el impulso de políticas públicas sostenidas con articulación intersectorial.
La enfermedad de Chagas congénita forma parte de la Iniciativa para la Eliminación de Enfermedades impulsada por la OPS, que busca erradicar más de 30 enfermedades y condiciones relacionadas en la región de las Américas hacia 2030. Dentro de ese objetivo, los países trabajan para diagnosticar y tratar oportunamente con la meta de curar al 90 por ciento o más de los recién nacidos infectados por Trypanosoma cruzi.
Fuente fotografías: redes sociales.
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