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“El don está en todos, pero no todos van a ser médiums”

Celia: “El don está en todos, pero no todos van a ser médiums”.
Celia: “El don está en todos, pero no todos van a ser médiums”.

Fernanda Celia, terapeuta holística, médium y canalizadora estuvo en No Te Duermas (Pulenta Stream), donde contó cómo comenzó a experimentar este tipo de experiencias desde los 8 años, explicó cómo desarrolla sus sesiones y habló sobre las distintas formas en las que, según su perspectiva, puede producirse la comunicación con seres queridos que han trascendido.

Fernanda Celia, terapeuta holística, médium y canalizadora, visitó No Te Duermas (Pulenta Stream) y relató parte de su recorrido personal y profesional vinculado con la mediumnidad. Durante la entrevista, explicó cómo comenzó a experimentar situaciones que interpretó como contactos con personas fallecidas y cómo, con el paso de los años, decidió estudiar y desarrollar esa capacidad.

Según contó, sus primeras experiencias ocurrieron cuando tenía 8 años, luego del fallecimiento de su bisabuela. Celia recordó que, mientras subía las escaleras de la casa de su abuela, sintió una mano sobre el hombro y, al darse vuelta, vio a su bisabuela, que había fallecido meses antes.

“Yo era muy chica y salí corriendo. La imagen era clarísima. Podía describir cómo estaba vestida, cómo me miraba y todo lo que hacía”, relató. La experiencia se repitió en distintas oportunidades hasta que decidió hablar con sus familiares.

Celia señaló que el acompañamiento de su familia fue importante durante ese período. “Mi mamá me apoyó. Me dijo: ‘Hija, ella te quería’. Después se lo conté a mi abuela”, recordó. Según explicó, después de hablar con su abuelo dejó de ver a su bisabuela en aquel lugar.

Con el tiempo, comenzó a estudiar y a profundizar en aquello que, según su interpretación, constituía una capacidad que había tenido desde niña. “Más allá de que yo tenía naturalmente este don, hay que perfeccionarse y aprender a ver más allá”, sostuvo.

Durante la entrevista, Celia también explicó que, desde su perspectiva, la capacidad de percibir o sentir determinadas manifestaciones no sería exclusiva de quienes se dedican a la mediumnidad. “El don está en todos. Cuando uno corre un poco la racionalidad puede ver y sentir de distintas maneras”, afirmó. Sin embargo, aclaró que esto no significa que cualquier persona pueda convertirse en médium de manera inmediata.

“El que tiene el don y lo quiere desarrollar tiene que abrirlo, aceptarlo y dejar algunos límites de lado. No todos pueden ser médiums, pero sí pueden desarrollar esta capacidad de conectar y sentir”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que las personas pueden interpretar determinadas situaciones de acuerdo con sus propias creencias. Como ejemplo, mencionó la aparición recurrente de animales como mariposas o colibríes después de recordar a una persona fallecida.
“El que cree le va a dar ese sentido y seguramente lo va a poder sentir de esa forma. La persona que no cree lo va a tomar como una casualidad o va a buscar otra explicación”, señaló.

Cómo son sus sesiones

Celia explicó que, al realizar una sesión, procura contar con la menor cantidad posible de información previa sobre la persona consultante y sobre el familiar fallecido. “Lo único que puedo llegar a pedir es el nombre. Trabajo con los arcángeles y les pido que me traigan a la persona y me ayuden a comunicarme”, detalló.

Según describió, durante las sesiones puede recibir imágenes, sensaciones o recuerdos que luego transmite a quien realiza la consulta. En algunos casos, afirmó, aparecen elementos que considera particularmente específicos.

“Si me muestran una cadenita con algo, un portarretrato que está en determinado lugar o una situación muy puntual, es una descripción que prácticamente no podría saber sin haber conocido a ninguna de las dos personas”, sostuvo.

Por esa razón, explicó que prefiere evitar fotografías o información adicional antes de una sesión. “Si ya tengo información, como somos seres racionales, puedo empezar a buscar lo que la razón me lleva a buscar. Mi intención es que todo fluya de la manera más libre posible”, afirmó.

Otro de los aspectos que abordó durante la entrevista fueron las preguntas vinculadas con cuestiones materiales. Celia contó que algunas personas buscan obtener información sobre objetos, dinero o pertenencias que dejó una persona fallecida.

“Hay personas que pretenden respuestas muy puntuales. Por ejemplo, preguntan dónde dejó un anillo o dónde están determinados ahorros”, relató. En esos casos, aseguró que intenta poner límites a la consulta y orientar la conversación hacia otros aspectos. “Tengo que manejar la sesión y encontrar la manera de decirle a la persona, con cariño, que no va por ahí la cuestión”, explicó.

Hacia el final de la entrevista, Celia se refirió a la manera en que, según su concepción, se presentan los seres queridos que han fallecido. Explicó que puede percibir a una persona con una apariencia diferente de la que tenía al momento de morir. “Ellos pueden mostrarse más jóvenes porque quieren que los vean bien. Esa puede ser su forma de decir ‘estoy bien’”, sostuvo.

También planteó una concepción particular sobre la relación entre la vida y aquello que denomina “otro plano”. “En realidad, no hay otro plano. Estamos todos en el mismo plano, pero en distintas dimensiones”, afirmó.

Para Celia, la diferencia estaría dada por la forma en que existen quienes están vivos y quienes han trascendido: “Nosotros estamos con este cuerpo y ellos están de otra forma, de una manera más sutil”.

Desde esa perspectiva, concluyó que la conexión puede producirse en diferentes espacios y circunstancias: “Están en todos lados; la diferencia es la forma en la que nosotros y ellos existimos”.

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