
La obra liderada por el Padre Nicolás “Tano” Angellotti integra talleres de formación, apoyo escolar, actividades deportivas, espacios para adultos mayores y provisión de medicamentos en Ciudad Evita.
Por Florencia Belén Mogno
El desarrollo de la organización comunitaria en los sectores vulnerables del conurbano bonaerense constituye un pilar central para promover la integración social y el acompañamiento de las familias. La presencia de redes territoriales fortalece la contención afectiva y técnica, ofreciendo espacios de aprendizaje, recreación y salud que responden de manera directa a las necesidades cotidianas de los vecinos.
La creación de ámbitos dedicados a la formación en oficios y al apoyo escolar contribuye a generar herramientas de superación personal para niños, jóvenes y adultos. Estas iniciativas fomentan la autogestión, la creatividad y la inclusión educativa, consolidando lazos comunitarios que permiten afianzar el sentido de pertenencia en los barrios populares.
En ese contexto, la promoción del deporte, la atención a la tercera edad y la asistencia sanitaria primaria articulan un esquema de contención integral. La labor sostenida en el territorio favorece la construcción de puentes entre diversos sectores sociales, reafirmando el compromiso solidario para transformar la realidad local y acompañar a las personas en situaciones complejas.
En ese aspecto y de acuerdo con el material al que accedió Diario NCO, la Parroquia San José del partido de La Matanza lleva adelante un conjunto de iniciativas sociales, educativas, deportivas y de salud destinadas a la comunidad.
Formación, deporte y atención a adultos mayores en las sedes comunitarias
En el CFP 428 funciona el Taller de Costura, un espacio orientado a enseñar, crear y adquirir nuevas herramientas prácticas para que los participantes desarrollen habilidades con sus propias manos. En la Casita Virgen de Itatí opera el servicio de apoyo escolar, donde se acompaña a los niños en sus tareas y aprendizajes diarios dentro de un marco comunitario.
A su vez, el ámbito deportivo se desarrolla a través del Voley Club San José en la Sede San Cayetano Ruta 3, abarcando entrenamientos dirigidos al aprendizaje, la recreación y el compañerismo.
En la misma sede sobre Ruta 3 funciona el Centro de Abuelos San Cayetano, espacio donde los adultos mayores preparan sus carpetas para exhibir los trabajos y propuestas artísticas elaborados a lo largo del año.
En materia sanitaria, la Casa Social Padre Bachi, ubicada en la intersección de la Avenida Crovara y Cátulo Castillo en la localidad de Ciudad Evita, dispone de un servicio de farmacia. La entrega de medicamentos se efectúa de lunes a viernes en el horario de 8 a 13 horas únicamente con receta médica, precisándose que no se suministra medicación psiquiátrica ni neurológica.
Trayectoria histórica de la obra parroquial en el distrito
Esta labor de fe se enmarca en las acciones desarrolladas por el Equipo de Sacerdotes de Villas y Barrios Populares de Capital y Gran Buenos Aires. El recorrido de la obra conducida por el Padre Nicolás “Tano” Angellotti comenzó en el año 2017, cuando el sacerdote arribó al Barrio 17 de Marzo para asumir la conducción de la capilla Nuestra Señora de la Esperanza.
En marzo de 2018, la zona integrada por los barrios 17 de Marzo, 17 Bis, San Petersburgo y Puerta de Hierro fue declarada formalmente como parroquia. Bajo la premisa de “4 barrios, una sola familia”, los vecinos de estos sectores iniciaron un proceso de trabajo comunitario para transformar el entorno y fortalecer el tejido social.
El trabajo desplegado por las instituciones comunitarias en los barrios vulnerables demuestra el impacto de las redes de contención en la vida cotidiana de las familias. Sostener servicios educativos, deportivos y de asistencia en el territorio permite abordar las problemáticas locales desde una perspectiva integral.
La articulación de talleres de oficios con espacios de salud y recreación afianza la solidaridad colectiva frente a las dificultades sociales. El trabajo conjunto entre vecinos y equipos pastorales consolida entornos seguros que favorecen el desarrollo de la niñez y la inclusión de los adultos mayores.
La continuidad de los programas en las distintas sedes reafirma la importancia de la organización comunitaria en La Matanza. Sostener estos espacios de contención resulta indispensable para promover la dignidad, el aprendizaje y el fortalecimiento de los lazos barriales.
Fuente fotografías: redes sociales.



