
El trabajo fue liderado por especialistas del CONICET en el Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR) y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Por Florencia Belén Mogno
Las infecciones respiratorias y sistémicas constituyeron históricamente un factor de riesgo crítico para la supervivencia de las poblaciones de animales que habitan las zonas costeras de la región patagónica.
Los brotes epidémicos en el ámbito marino alteraron significativamente el equilibrio ecológico y pusieron a prueba los sistemas de vigilancia epidemiológica a nivel internacional. Las investigaciones científicas recientes priorizaron el estudio de los daños neurológicos y orgánicos provocados por agentes patógenos de alta virulencia en la fauna silvestre.
En ese sentido y según el trabajo al que accedió Diario NCO, un equipo del CONICET analizó el brote de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad H5N1 registrado en 2023 y determinó que el virus afectó el sistema nervioso, el corazón y la placenta de lobos y elefantes marinos en las costas de la provincia de Chubut.
Hallazgos clave sobre el comportamiento del virus
El estudio, publicado en la revista especializada Veterinary Pathology, demostró el marcado neurotropismo del patógeno al detectarlo en prácticamente todas las áreas cerebrales analizadas, incluyendo el plexo coroideo, lo que explicó con precisión las lesiones en la médula espinal y la sintomatología nerviosa observada durante las necropsias.
La investigación confirmó además un hallazgo inédito a nivel internacional para mamíferos silvestres al comprobar de forma fehaciente la transmisión vertical del patógeno de madre a cría a través de la placenta.
Mediante el análisis exhaustivo de una hembra preñada, los especialistas observaron lesiones severas en el tejido placentario y detectaron el virus en los órganos fetales, ofreciendo una explicación científica fundamentada para el elevado número de abortos registrados durante aquella contingencia biológica que afectó duramente las costas patagónicas.
En ese aspecto, los profesionales registraron lesiones cardíacas severas en un cachorro de elefante marino, describiendo por primera vez esta afectación específica en pinnípedos silvestres.
Bajo estrictos protocolos de bioseguridad dispuestos por las autoridades nacionales para limitar la propagación viral y proteger la salud pública, el trabajo conjunto con especialistas del Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria optimizó los muestreos de campo y sentó un precedente estratégico internacional para el manejo y la conservación de la fauna marina.
Perspectivas epidemiológicas y abordaje integral
El monitoreo constante de patógenos emergentes cobró una relevancia fundamental debido a que aproximadamente el setenta por ciento de las enfermedades nuevas en humanos se originaron históricamente en la fauna silvestre.
La experiencia de campo adquirida posicionó al equipo científico local como referente de consulta para la elaboración de normativas globales de respuesta ante emergencias biológicas en mamíferos marinos y otras especies vulnerables del ecosistema costero.
La investigación aportó información indispensable para dimensionar correctamente el impacto poblacional de la enfermedad, optimizar los protocolos sanitarios vigentes y actualizar las guías de manejo clínico bajo los lineamientos globales de prevención conocidos como Una Salud.
De este modo, los especialistas consolidaron bases técnicas rigurosas orientadas a fortalecer la vigilancia epidemiológica y proteger la salud pública frente a futuros escenarios de riesgo zoonótico en la región y el mundo.
Los autores del estudio destacaron que la aparición de estas cepas altamente patógenas exigió replantear la forma en que se recolectan las muestras biológicas en zonas de difícil acceso y alta mortalidad.
Al priorizar el análisis de tejidos cerebrales por sobre las vías respiratorias tradicionales, los investigadores lograron evitar diagnósticos erróneos y establecieron un nuevo estándar metodológico para el estudio de enfermedades infecciosas en poblaciones animales silvestres de gran porte.
Fuente fotografías: redes sociales.



