
Una trayectoria atravesada por la educación, la comunidad y los procesos del país.
Por Florencia Belén Mogno
La historia de las instituciones educativas en el conurbano bonaerense se encuentra profundamente vinculada a los procesos sociales, políticos y culturales que atravesaron a la Argentina a lo largo del siglo XX. En este sentido, las escuelas no solo funcionaron como espacios de enseñanza, sino también como ámbitos de construcción de identidad, pertenencia y organización comunitaria.
Particularmente, aquellas instituciones ligadas a órdenes religiosas adquirieron un rol central en la formación de generaciones, combinando prácticas pedagógicas con valores sociales y culturales que trascendieron el ámbito escolar. Estas experiencias, muchas veces, se desarrollaron en contextos de cambio, adaptándose a las transformaciones del país y a las demandas de las comunidades en las que se insertaron.
En ese marco, reconstruir la historia de una institución educativa implica no solo revisar fechas y acontecimientos, sino también comprender el entramado de relaciones que la sostuvieron a lo largo del tiempo. Desde sus orígenes hasta su consolidación, cada etapa refleja tanto decisiones internas como el impacto de procesos históricos más amplios.
El surgimiento del Instituto Don Bosco
En este contexto, un documento al que accedió Diario NCO reconstruyó la historia del Instituto Don Bosco de Ramos Mejía, una institución vinculada a la congregación salesiana que se constituyó como una de las más antiguas y reconocidas de la zona .
Según el trabajo, el nivel secundario del Instituto fue fundado en 1963, en el marco de la expansión educativa de la congregación en el país. La iniciativa surgió a partir de la demanda de las familias cuyos hijos cursaban el nivel primario en la institución y buscaban continuar su formación dentro del mismo espacio educativo .
El 11 de marzo de ese año comenzaron las clases con un total de 41 alumnos, bajo la dirección del sacerdote Guillermo Brett, quien fue el fundador y primer rector del secundario . El instituto se instaló en un edificio preexistente que había funcionado como seminario menor, lo que implicó un proceso de adaptación edilicia para su nueva función educativa .
Primeros años y crecimiento institucional
Durante sus primeros años, el Instituto experimentó un crecimiento sostenido tanto en matrícula como en infraestructura. A medida que se incorporaban nuevos cursos, aumentaba la cantidad de estudiantes, pasando de 41 alumnos en 1963 a más de 180 hacia mediados de la década .
En 1968 se produjo un hito importante con el egreso de la primera promoción de estudiantes, lo que marcó la consolidación del nivel secundario dentro de la institución . Estos primeros años también estuvieron atravesados por cambios en las autoridades y por la progresiva organización interna del establecimiento.
Asimismo, el crecimiento del Instituto se dio en paralelo con el desarrollo urbano de la zona. El documento señaló que el proceso de loteo de los terrenos contribuyó a la formación del barrio Don Bosco, lo que evidenció la relación entre la institución y el territorio en el que se asentó .
Transformaciones en un contexto cambiante
A lo largo de las décadas siguientes, la historia del Instituto Don Bosco estuvo marcada por las transformaciones sociales, políticas y culturales del país. El documento destacó que la institución fue atravesada por procesos como los gobiernos militares, la guerra de Malvinas, el retorno a la democracia y las reformas económicas de las décadas posteriores .
En este contexto, uno de los cambios más significativos fue la incorporación de mujeres a sus aulas, lo que reflejó transformaciones más amplias en el sistema educativo y en la sociedad. A su vez, se registraron modificaciones en los planes de estudio y en las formas de organización institucional.
Otro aspecto relevante fue la designación de autoridades laicas en la conducción del colegio, un hecho que representó un cambio importante dentro de la tradición de las instituciones salesianas y que se vinculó con transformaciones impulsadas a nivel global dentro de la Iglesia
Una historia atravesada por la comunidad y la memoria
La trayectoria del Instituto también estuvo profundamente ligada a su comunidad. El documento evidenció que tanto estudiantes como docentes participaron activamente en distintos momentos históricos, como durante la guerra de Malvinas, cuando se organizaron campañas solidarias en apoyo a los soldados .
A su vez, la institución mantuvo vínculos con diversos sectores sociales, lo que contribuyó a consolidarla como un punto de referencia en Ramos Mejía. Esta relación con el entorno permitió que el Instituto se integrara a la vida cotidiana del barrio y formara parte de su identidad.
Finalmente, el trabajo concluyó que la historia del Instituto Don Bosco no puede comprenderse de manera aislada, sino en relación con los procesos históricos nacionales y con las transformaciones de la comunidad local. En ese sentido, su recorrido reflejó tanto los cambios del sistema educativo como la capacidad de adaptación de una institución que logró sostenerse a lo largo del tiempo.
En 2013, al cumplirse 50 años de su fundación, la institución celebró su trayectoria recuperando su memoria histórica a través de distintas actividades, reafirmando así su lugar dentro de la historia de La Matanza y su valor como espacio de construcción de identidad colectiva .
Fuente fotografías: redes sociales.
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