Edición N° 9151
GBA

Buenos Aires tiene cada vez menos nacimientos y la transformación demográfica encendió una alarma

Los nacimientos. Buenos Aires tiene cada vez menos nacimientos.
Los nacimientos. Buenos Aires tiene cada vez menos nacimientos.

La provincia pasó de 227.596 nacimientos en 2019 a 162.380 en 2023 y la reducción continuó durante los años siguientes.

Por Florencia Belén Mogno

La provincia de Buenos Aires atravesó una transformación demográfica que modificó progresivamente la composición de su población. La reducción de los nacimientos se convirtió en una tendencia sostenida que alcanzó a municipios del Conurbano y del interior bonaerense, con consecuencias que trascendieron el ámbito familiar y comenzaron a plantear nuevos desafíos para distintas áreas de la sociedad.

El descenso de los nacimientos se vinculó con una transición demográfica que también se registró a nivel nacional e internacional. Las familias más pequeñas y las maternidades más tardías o directamente descartadas formaron parte de un escenario que modificó la cantidad de nuevas generaciones que se incorporaron a la población.

La situación adquirió particular relevancia en Buenos Aires porque la disminución de los nacimientos se produjo mientras la población provincial había crecido. Entre los censos de 2010 y 2022, la cantidad de habitantes aumentó un 12,2 por ciento, pero las generaciones más jóvenes se redujeron de manera considerable.

Una caída sostenida de los nacimientos

Según datos reunidos por el Observatorio de Datos Estratégicos, los nacidos vivos en la provincia pasaron de 227.596 en 2019 a 162.380 en 2023. La reducción alcanzó el 28,7 por ciento en apenas cuatro años y se registró en 126 de los 135 municipios bonaerenses.

El informe al que accedió Diario NCO señaló que el descenso continuó después de ese período. Los registros de las delegaciones del Registro Provincial de las Personas contabilizaron 130.900 nacimientos durante 2024 y 123.971 durante 2025. Entre ambos años se produjo otra reducción del 5,3 por ciento.

Los números mostraron que el fenómeno no quedó limitado a un período determinado, sino que mantuvo una tendencia descendente. La velocidad de la reducción adquirió relevancia debido a que se produjo en una provincia cuya población total había aumentado entre los censos nacionales.

El impacto en el Conurbano

La transformación alcanzó a municipios de diferentes tamaños y regiones. En La Matanza, los nacimientos pasaron de 22.513 en 2019 a 15.905 en 2023, lo que representó una reducción del 29,4 por ciento.

En otros distritos del Conurbano, las disminuciones fueron todavía mayores. La Plata registró una baja del 32,7 por ciento ; Lomas de Zamora, del 33,7; Quilmes, del 35; Tigre, del 33,8; Lanús, del 34; y Morón alcanzó una reducción del 41,3 por ciento respectivamente.

El descenso también se expresó con fuerza en algunos municipios del interior bonaerense. Coronel Rosales redujo sus nacimientos un 53,3 por ciento y General Viamonte, un 54,4. En 2023, solamente nueve municipios tuvieron más nacimientos que cuatro años antes, aunque en algunos distritos con poblaciones pequeñas unos pocos casos podían modificar de manera significativa los porcentajes.

Un fenómeno que también alcanzó al país

La reducción de los nacimientos no tuvo una causa única. La provincia formó parte de una transición demográfica nacional e internacional caracterizada por familias más pequeñas y maternidades más tardías o directamente descartadas.

En Argentina se registraron 413.135 nacimientos durante 2024, aproximadamente un 46 por ciento menos que en 2015. A su vez, la fecundidad se ubicó alrededor de 1,5 hijos por mujer, por debajo de los 2,1 hijos considerados necesarios para alcanzar el reemplazo generacional sin migraciones.

El escenario argentino se inscribió dentro de una tendencia global. Según Naciones Unidas, la fecundidad mundial se ubicó alrededor de 2,25 hijos por mujer, frente a los 3,31 registrados en 1990. Más de la mitad de los países y territorios ya se encontraban por debajo del nivel de reemplazo.

Menos nacimientos, nuevos desafíos para las escuelas

Uno de los primeros ámbitos en los que comenzó a observarse el impacto de la transformación demográfica fue el sistema educativo. La matrícula bonaerense bajó un 1,7 por ciento entre 2020 y 2024, al pasar de 5,13 millones a 5,05 millones de estudiantes.

La diferencia entre la reducción de los nacimientos y la caída de la matrícula escolar se explicó por una cuestión temporal: una parte importante de los chicos que no nacieron todavía no había alcanzado la edad necesaria para incorporarse al sistema educativo.

Por este motivo, los cambios demográficos plantearon la necesidad de revisar las necesidades futuras de jardines, escuelas, docentes e infraestructura. La disminución de estudiantes también abrió la posibilidad de reorganizar recursos y pensar nuevas formas de acompañamiento dentro de las instituciones educativas.

Una transformación que atravesó todo el territorio

Los datos registrados en la provincia mostraron que la reducción de los nacimientos no constituyó un fenómeno aislado de determinados municipios. La tendencia alcanzó tanto a grandes distritos del Conurbano como a localidades del interior, aunque con intensidades diferentes.

La magnitud de las variaciones también evidenció que el impacto demográfico no fue uniforme. Mientras algunos municipios registraron descensos cercanos o superiores al 30 por ciento, otros llegaron a superar el 50 por ciento, y solamente nueve distritos tuvieron en 2023 más nacimientos que en 2019.

La transformación demográfica, por lo tanto, comenzó a modificar la estructura poblacional bonaerense desde las generaciones más jóvenes. La disminución sostenida de los nacimientos planteó una discusión que excedió las estadísticas y alcanzó la planificación educativa, laboral, previsional y de cuidados.

El escenario también mostró que el crecimiento de la población total no necesariamente implicó un crecimiento de las nuevas generaciones. Buenos Aires sumó habitantes entre 2010 y 2022, pero al mismo tiempo registró una reducción pronunciada de los nacimientos.

La tendencia dejó así planteada una transformación de largo plazo. La evolución de los nacimientos, la composición etaria de la población y las necesidades de las próximas décadas deberán ser observadas como parte de un mismo proceso demográfico que ya atravesó buena parte del territorio bonaerense.

Fuente fotografías: redes sociales.

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