
Un informe de la Universidad Nacional de San Martín mostró una evolución desigual de la actividad fabril. San Fernando, Lomas de Zamora y Merlo registraron algunas de las mayores pérdidas, mientras Moreno, Ezeiza y Malvinas Argentinas mostraron incrementos en distintos períodos.
Por Florencia Belén Mogno
El empleo industrial formal atravesó una evolución dispar en el Conurbano bonaerense. Un informe del Centro de Economía Regional de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), elaborado a partir de registros del SIPA, indicó que entre enero de 2024 y junio de 2025 la cantidad de puestos industriales registrados se redujo en 18 de los 24 municipios de la región.
Durante 2024, el deterioro alcanzó a 22 distritos. El promedio del Conurbano terminó el año con una caída cercana al 2,9 por ciento, aunque la evolución no fue homogénea. Mientras algunos municipios lograron mantener resultados positivos, otros registraron retrocesos importantes en sus niveles de empleo fabril.
Entre los casos más afectados se ubicaron Lomas de Zamora, San Fernando y Merlo. Entre enero de 2024 y junio de 2025, Lomas de Zamora perdió 12,88 por ciento de sus empleos industriales formales, San Fernando retrocedió 12,35 por ciento y Merlo cayó 8,80 por ciento.
En San Fernando, además, la pérdida acumulada desde diciembre de 2023 alcanzó el 17,38 por ciento. El resultado representó más de 1.700 puestos de trabajo menos durante ese período y mostró el impacto que tuvo la contracción industrial sobre uno de los municipios de la región.
Un mapa industrial con comportamientos diferentes
La UNSAM vinculó parte de la vulnerabilidad de los municipios más afectados con la presencia de actividades intensivas en mano de obra, entre ellas los sectores textil, de indumentaria y calzado, además de una menor diversificación productiva.
En esos territorios, la caída del mercado interno y la presión de las importaciones se combinaron con una menor capacidad para absorber cambios en la actividad. Cuando una rama concentró una proporción importante del empleo y atravesó dificultades, el impacto se trasladó a otros sectores vinculados con el consumo y la actividad económica local.
Durante 2024, solamente San Miguel, con una mejora de 2,32 por ciento, y Tres de Febrero, con un incremento de 0,65 por ciento, lograron mantenerse en terreno positivo durante todo el año.
En esa línea, el relevamiento brindado a Diario NCO señaló que la segunda mitad de 2024 mostró cierta estabilización, aunque el comportamiento de los distintos municipios no permitió hablar de una recuperación generalizada.
El primer semestre de 2025 presentó nuevos contrastes. Durante ese período, el empleo industrial de la región cayó 0,87 por ciento, pero siete municipios registraron variaciones positivas.
Por su parte, Ezeiza encabezó la lista con un crecimiento de 8,40 por ciento, seguido por José C. Paz, con 4,04 por ciento; Moreno, con 1,59 por ciento; Malvinas Argentinas, con 1,55 por ciento; Tres de Febrero, con 0,46 por ciento; Berazategui, con 0,45 por ciento, y Quilmes, con 0,04 por ciento.
Moreno, Ezeiza y Malvinas Argentinas, entre los que resistieron
Ezeiza se destacó como uno de los casos de mayor recuperación. Durante los últimos doce meses del período analizado acumuló una mejora de 11,40 por ciento, comportamiento que estuvo favorecido por actividades relacionadas con el aeropuerto y la logística.
Moreno también mostró una evolución positiva. El municipio registró un crecimiento interanual de 3,04 por ciento y, al comparar con 2019, acumuló un aumento de 44 por ciento en el empleo industrial. La expansión del Parque Industrial Moreno y la radicación de nuevas plantas fueron señaladas como factores vinculados con ese desempeño.
Malvinas Argentinas presentó otro resultado favorable. Entre 2019 y junio de 2025, el empleo industrial aumentó 22,9 por ciento, mientras que durante el primer semestre de 2025 registró una mejora de 1,55 por ciento.
Estos datos marcaron una diferencia respecto de otros municipios y mostraron que la presencia de parques industriales, infraestructura y una matriz productiva más diversificada pudo contribuir a amortiguar el impacto de la caída regional.
Sin embargo, los municipios con grandes concentraciones fabriles tampoco quedaron al margen del retroceso. La Matanza, General San Martín, Tigre, Vicente López y Tres de Febrero concentraron el 47,5 por ciento del empleo industrial formal del Conurbano.
Entre enero de 2024 y junio de 2025, La Matanza registró una caída de 3,85 por ciento, General San Martín retrocedió 3,93 por ciento, Tigre perdió 4,44 por ciento y Vicente López disminuyó 2,55 por ciento. Tres de Febrero se diferenció del resto con una mejora de 1,37 por ciento.
El nivel de empleo todavía quedó por debajo de 2019
La comparación con los años anteriores permitió dimensionar el alcance del proceso. En junio de 2025, el Conurbano contaba con 339.110 empleos industriales formales, frente a los 346.809 registrados en enero de 2019.
De acuerdo con el informe, la región permanecía 2,3 por ciento por debajo del nivel de empleo industrial de aquel momento. Quince municipios habían conseguido aumentar sus puestos industriales desde 2019, mientras que nueve acumulaban pérdidas.
Moreno, Ezeiza y Malvinas Argentinas se ubicaron entre los distritos que lograron expandir su empleo industrial en ese período. San Fernando, en cambio, quedó entre los municipios con mayores retrocesos.
La distribución de los resultados mostró que la situación industrial del Conurbano no pudo explicarse a partir de una única tendencia. Mientras algunos municipios registraron pérdidas significativas, otros consiguieron sostener o ampliar sus niveles de empleo.
La caída tampoco quedó limitada a los municipios con menor actividad fabril. Los retrocesos registrados en territorios con importantes estructuras industriales mostraron que la contracción alcanzó a zonas con cadenas de proveedores, empleo calificado y una fuerte presencia productiva.
Cuando una industria redujo su actividad, las consecuencias pudieron extenderse más allá de los trabajadores directamente vinculados con las plantas. Talleres, transportistas, proveedores y comercios también formaron parte de las cadenas económicas relacionadas con la producción.
El mapa industrial del Conurbano quedó así marcado por una evolución desigual. Los datos de la UNSAM mostraron municipios que lograron resistir y otros que continuaron perdiendo puestos de trabajo, mientras el conjunto de la región todavía permanecía por debajo de los niveles de empleo industrial registrados en 2019.
Fuente fotografías: redes sociales.



