
La histórica sala de Gregorio de Laferrere recibió un reconocimiento institucional por su aporte al teatro independiente, la autogestión y el desarrollo de la actividad cultural en el distrito.
Por Florencia Belén Mogno
Los espacios dedicados al arte cumplen una función que trasciende la presentación de espectáculos. En distintos barrios, estos lugares permiten acercar propuestas culturales a los vecinos y generar ámbitos donde artistas y público puedan encontrarse.
Dentro de esas experiencias, el teatro independiente se caracteriza por desarrollar proyectos con estructuras de trabajo propias y por mantener una relación cercana con su entorno. Las salas pueden convertirse además en ámbitos para la formación y el desarrollo de nuevas propuestas escénicas.
La permanencia de estos proyectos a lo largo del tiempo permite construir referencias culturales dentro de cada localidad. En ese recorrido, las instituciones también pueden reconocer el aporte de iniciativas que forman parte de la historia artística de sus comunidades.
La distinción para La Tapera
En ese marco, el Concejo Deliberante de La Matanza declaró de interés cultural y social a La Tapera Teatro, la histórica sala ubicada en Gregorio de Laferrere. La medida reconoce su aporte al desarrollo de la actividad cultural y teatral en la zona.
El espacio se caracterizó por una modalidad de trabajo basada en la autogestión y por la generación de propuestas vinculadas con el arte independiente. Su recorrido quedó incorporado a la historia de las expresiones culturales desarrolladas en el distrito.
Además de las funciones teatrales, La Tapera tuvo un papel como ámbito de formación y encuentro. Por allí pasaron artistas y vecinos que encontraron en la sala una alternativa para participar de actividades vinculadas con las artes escénicas.
La figura de Gino Bencivenga
La creación de La Tapera está vinculada con Gino Bencivenga, quien impulsó el proyecto y quedó asociado a la historia de la sala. Su trabajo forma parte del recorrido del teatro independiente en La Matanza.
La figura de Bencivenga también permite recuperar el origen de una iniciativa que se desarrolló desde Gregorio de Laferrere y que mantuvo como eje la producción artística fuera de los circuitos teatrales centrales.
Con el paso de los años, la sala reunió distintas generaciones vinculadas con el teatro y las expresiones culturales. Esa dimensión formativa se sumó a las funciones y actividades que contribuyeron a consolidar su identidad dentro de la localidad.
Una referencia cultural de Laferrere
El reconocimiento otorgado por el Concejo Deliberante incorpora una dimensión institucional a ese recorrido. La declaración destaca a La Tapera dentro del patrimonio cultural y social construido desde los barrios de La Matanza.
La distinción también permite poner en primer plano el aporte de los proyectos independientes al desarrollo de la actividad artística local. En este caso, se trata de una sala cuya historia quedó ligada a Gregorio de Laferrere y a la participación de artistas de distintas generaciones.
De esta manera, La Tapera suma un reconocimiento oficial a su recorrido y al trabajo desarrollado desde su creación. La declaración recupera el lugar que la sala ocupó dentro de la escena cultural de la localidad y la importancia de los proyectos autogestivos para la actividad artística del distrito.
Más allá de la declaración institucional, este tipo de reconocimientos también permite visibilizar el valor de los espacios culturales que se sostienen desde ámbitos locales. Su existencia contribuye a ampliar las posibilidades de acceso a propuestas artísticas y a mantener activas distintas expresiones dentro de los barrios.
En ese sentido, la historia de La Tapera refleja cómo una iniciativa independiente puede consolidarse como parte de la identidad cultural de una comunidad. El reconocimiento recibido incorpora esa trayectoria a una instancia institucional y pone en perspectiva el aporte de los espacios que desarrollan su actividad desde el territorio.
Fuente fotografías: redes sociales.



