
La banda mendocina regresó con nueva formación, videoclip oficial y una propuesta que reafirmó su identidad bailable, mientras apostó a la expansión profesional y artística.
Por Florencia Belén Mogno
En los últimos años, la música popular experimentó una renovación marcada por la necesidad de recuperar los espacios de encuentro y celebración colectiva. Frente a dinámicas cada vez más atravesadas por la virtualidad y los consumos individuales, numerosos proyectos encontraron en el vivo y en la conexión directa con el público una forma de fortalecer su identidad y consolidar comunidades alrededor de sus propuestas artísticas.
En ese marco, las fusiones de géneros ocuparon un lugar destacado dentro de la escena musical. La combinación de estilos provenientes de distintas tradiciones permitió el desarrollo de propuestas versátiles que trascendieron las etiquetas convencionales y ampliaron las posibilidades creativas.
En este contexto se desarrolló el presente de Moskatel, banda mendocina nacida en 1997 que, tras atravesar diferentes etapas, regresó con una formación renovada y una nueva energía artística. Con el lanzamiento del single y videoclip “Nada es eterno”, el grupo inició una etapa enfocada en la profesionalización y en la expansión de su propuesta musical, caracterizada por la fusión de rock latino, cuarteto y ska.
En diálogo con Diario NCO, los integrantes Matías y Beto compartieron detalles sobre este nuevo lanzamiento, los cambios que atravesó la banda, el trabajo detrás de su identidad sonora y los proyectos que impulsan para el futuro.
Nuevos caminos musicales.
“Nada es eterno” marca el inicio de una nueva etapa para Moskatel. ¿Qué representa este single dentro del recorrido de la banda?
Matías: Es un tema muy importante que le tenemos mucho cariño. Siempre está en el repertorio y, desde la primera vez, siempre le vamos buscando una variable para hacerlo más agradable y más adaptado al estilo de la banda.
Beto: Básicamente es, justamente, el inicio de una etapa profesional de la banda.
En esta nueva formación, ¿qué cambios sienten que se dieron a nivel artístico y humano respecto a etapas anteriores?
Beto: Mayor compromiso y mejorar en todos los aspectos: musical, escenográfico y todo lo que concierne a dejar de ser una banda amateur.
Matías: Desde que llegó Leandro, que fue la última incorporación musical, la banda dio un gran giro, incorporando solos rockeros a los temas que antes no tenía o se hacían con sintetizadores.
La banda combina rock latino, cuarteto y ska con una impronta muy bailable. ¿Cómo trabajan esa fusión de géneros para mantener una identidad propia?
Matías: Se busca ese estilo, incorporando conocimientos por haber pasado por los rubros tropicales, siempre metiendo cositas de rock y de otros estilos para variar y no perder la esencia en el intento.
Beto: Más que trabajo, es una cuestión automática, implícita, si se quiere, a la hora de componer.
El videoclip del single acompaña esta propuesta. ¿Cómo fue el proceso de realización junto a Manu Nieto y qué buscaron transmitir en lo visual?
Beto: El proceso fue muy fluido, espontáneo, ya que había una sincronía muy buena entre las ideas de Manu y nosotros. La idea era transmitir una faceta un poco más formal a lo que, en general, es la banda.
Matías: Fue muy divertido grabarlo y lo que se buscó, a nivel personal, fue mostrar un poco de lo que es el vivo de la banda, que se maneja de forma divertida y profesional, disfrutando de lo que hacemos.
Mencionan una apuesta más profesional en esta etapa. ¿Qué objetivos concretos tienen en cuanto a escenarios, plataformas y proyección de la banda?
Beto: Obviamente, en principio, es pisar la mayor cantidad de escenarios posibles, y, si es en festivales grandes y multitudinarios, mucho mejor. La idea es proyectar y difundir nuestro estilo propio como una idea original y diferente a la que se encuentra, en general, en el mercado de la música.
Moskatel nació en 1997, atravesó pausas y regresos. Mirando hacia atrás, ¿cómo sienten que esa historia influyó en el presente y en esta nueva energía del proyecto?
Beto: Tuvimos un pasado prometedor, que por diversas cuestiones personales tuvimos que rechazar y dejar a la deriva. Ya pasado el tiempo y, con nuestras vidas establecidas, es dar una última oportunidad para hacernos conocer, entregando toda nuestra energía en cada show.
Matías: El pasado ayudó a crear una identidad y, en el futuro, con gente un poco más joven, le da un toque más diverso para atraer a público de diferentes edades.
Fuente fotografías: prensa Moskatel @sgprensaydifusion



