
La banda de rock alternativo presentó el single y videoclip que funcionan como puerta de entrada a un EP conceptual atravesado por una mirada crítica sobre el consumo, la alienación y las problemáticas sociales contemporáneas.
Por Florencia Belén Mogno
Desde sus orígenes, el rock alternativo encontró en la experimentación una herramienta para construir relatos que fueron más allá de la estructura tradicional de una canción. A través de conceptos integrales, muchas bandas utilizaron la música como un espacio de reflexión donde confluyeron sonidos, imágenes y narrativas capaces de interpelar al público desde distintos lugares.
En los últimos años, las producciones conceptuales recuperaron protagonismo como una forma de abordar las tensiones de la vida contemporánea.
La relación con el consumo, la pérdida de identidad, la presión social y las consecuencias emocionales de determinados modelos de vida aparecieron como temáticas recurrentes dentro de distintas propuestas artísticas.
Con esa intención, la banda de GBA, Mala Reina, presentó “Kaboom!”, el primer adelanto de su próximo EP “La Era de la Drapetomania”, un trabajo que combinó una fuerte identidad estética con una historia atravesada por la crítica social. En diálogo con Diario NCO, el cantante Nikko Vicente explicó el significado detrás de este universo conceptual, el origen de sus canciones y la búsqueda artística que atraviesa a la banda.
Un relato sobre una sociedad en crisis
“Kaboom” es el primer adelanto de La era de la drapetomania. ¿Cómo nació este concepto y por qué eligieron resignificar el término para hablar de la sociedad actual?
N.V: En realidad, tanto el disco como la canción “Kaboom!” hablan de la perspectiva en la que yo veo a la sociedad actual, y hago un paralelismo con el término Drapetomania, el cual fue un cínico “diagnóstico” que se utilizó en la Guerra Civil norteamericana por parte de los confederados del Sur, que no querían la abolición de la esclavitud, para invisibilizar la depresión y la ansiedad que sufrían las personas esclavizadas, justamente por su condición de esclavos. Considero que en la actualidad vivimos en una sociedad que tiene muchas formas de esclavizarnos, ya sea disociándonos, entreteniéndonos, explotándonos o, literal y lamentablemente, esclavizando personas.
El EP aborda temas como el consumismo, la ansiedad, la dependencia. ¿Qué los llevó a convertir problemáticas sociales y de salud mental en el eje de este trabajo conceptual?
N.V: Creo que vivimos una época en donde se hace mucho énfasis en el cuidado de la salud mental, pero se deja de lado la cuestión social y colectiva. Cuando no tenés dinero para comer, tiempo para no trabajar o un techo donde dormir, es difícil hablar de salud si no hay calidad de vida, y pecaríamos de una ignorancia supina, superlativa, si creemos que la salud no es colectiva. Es imposible estar sano en una sociedad enferma que hace de la salud mental un simple negocio. Creo que vivimos tiempos así de inhumanos, pero a veces estamos tan sumergidos en esta vorágine que no logramos dimensionarlo.
En “Kaboom” aparece un personaje que atraviesa todo el EP. ¿Cómo nos describirían a este personaje y de qué manera representa experiencias que atraviesan muchas personas?
N.V: A Así es, hay un personaje principal llamado Drapetos, haciendo alusión a su etimología en latín de esclavo fugitivo. Él va transitando, a lo largo del disco, distintos estados de ánimo y distintas atmósferas sociales en forma de bucle, sin lograr salir de esa dinámica, dejando de lado su subjetividad y convirtiéndose en un mero objeto de producción en función de una sociedad destructiva.
La propuesta de Mala Reina combina una identidad sonora muy marcada con una estética inspirada en el cine de culto y la cultura gótica. ¿Cómo trabajaron el videoclip y el universo visual para que complementaran el mensaje de las canciones?
N.V: Siempre hemos intentado sumar a la propuesta estética algo de shock rock, al mejor estilo Rob Zombie. En el videoclip de “Kaboom!” utilizamos algunas referencias de bandas actuales, como Motionless In White, entre otras.
A su vez, lo que será el arte del disco va a estar muy influenciado por el expresionismo alemán de la década del 20, ya que esa época histórica, post Primera Guerra Mundial, termina de cerrar, de manera simbólica y artística, lo que deseo expresar con este mundo distópico.
Después de una trayectoria que comenzó en 2007 y de varios discos publicados, ¿qué lugar ocupa La era de la drapetomania dentro de la evolución artística de Mala Reina? ¿Sienten que marca una nueva etapa para la banda?
N.V: Sí, claramente este material, en principio, lo vivimos como un reboot y, personalmente, creo que hay una evolución sonora, artística y de mucha madurez.
Por último, ¿qué esperan que se lleve el público después de escuchar el EP y ver “Kaboom”? ¿Y qué otros proyectos tienen preparados para el futuro?
N.V: Lo que uno siempre espera al presentar una canción o cualquier tipo de material es poder compartirlo con quien se llegue a sentir interpelado o interpelada. Uno hace arte para compartir con quienes se conmuevan con el idioma de uno. El arte no es más que otro medio de comunicación, atravesado por un “yo” poético, pero no deja de ser un idioma, el cual uno utiliza para traducir su mundo interno. En relación al futuro, tenemos varios proyectos, algunos shows y más material audiovisual, pero todo a su debido tiempo.
Fuente fotografías: @sgprensaydifusion
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