Edición N° 9151
Fototitulares

San Justo: Carta abierta al Juez Daniel Rafecas por un detenido desaparecido de La Matanza

Roberto Gustavo Lescano detenido desaparecido de La Matanza.
Roberto Gustavo Lescano detenido desaparecido de La Matanza.

Roberto Gustavo Lescano desapareció el 9 de febrero de 1977, secuestrado por efectivos de la dictadura militar en la ciudad de San Justo. Era militante de la Unión de Estudiantes Secundarios de la Escuela Normal Nº4 de Ramos Mejía. Uno de sus destinos de detención fue la Comisaria de Haedo, motivo por el cual su hermana graciela, que sigue buscando verdad y justicia, le ha enviado esta carta pública al juez de la causa.

Emilio González Larrea
lapaz50.@yahoo.com.ar

Carta abierta al Poder Judicial de la República Argentina
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 02 de octubre de 2026
Dr.: Daniel Rafecas
Juez de la Nación
PRESENTE
Ref.: CFP 7273/2006
De mi consideración:
Mi nombre es Graciela B. Lescano, y soy hermana de Roberto Gustavo Luis Lescano.
Estado: Detenido/a desaparecido/a.
Fecha de secuestro. 09/02/1977.
Lugar de secuestro: SAN JUSTO. BS. AS.
D.N.I. 13.158.854
según obra en:
-Conadep 5129
-Parque de la Memoria
https://basededatos.parquedelamemoria.org.ar›
Me dirijo a Usted porque he leído su conclusión referida al paso de mi hermano por la Comisaría de Haedo, especialmente al hecho de que sus responsables de entonces, han fallecido o han sido Juzgados por otras causas similares.

Entiendo lo difícil que debe ser impartir Justicia para usted y para los jueces en general, más en los casos inéditos ocurridos en nuestro país que vivimos durante la Dictadura. También me doy cuenta de que es posible, dado que no existen precedentes anteriores, sea aún más arduo llegar a una conclusión que satisfaga a los familiares de los 30.000 desaparecidos y, le explico por qué:
Porque aún comprendiendo su escrito, esperaba de su parte, otra consideración, una visión mucho más amplia y humana.

Nosotros, los familiares de secuestrados, desaparecidos, y asesinados cruelmente no entendemos de leyes. Entendemos que en algún momento nos moriremos de viejos, de enfermedades, en accidentes, pero no entendemos la vida arrebatada por genocidas, tampoco que como los comisarios o subcomisarios hayan fallecido, este sea un capítulo cerrado.

Lo primero que pienso es que los integrantes de las dependencias policiales no se mueren simultáneamente. Seguramente habrá personal de carrera de ese entonces, que tenga alguna jerarquía y algo de honorabilidad como para ser indagado e intentar conocer que sucedió durante la estadía de mi hermano allí y conocer adonde fue trasladado luego.

Investigar es la parte más importante para llegar a un fallo condenatorio, pero saber que Videla murió detenido y tantos otros, por ser hallados culpables no alcanza, no se llega a la Verdad y Justicia que esperamos.

Queremos saber como murieron, en donde están sus restos, saber que compartimos nuestro ADN con sus restos y entonces morir con algo de paz luego de tanta angustia, dolor y negacionismo.

¿Es tan difícil de entender?

Creo que cincuenta años de sufrimiento son suficientes para recibir, de parte de la Justicia, un poco más de consideración, empatía e interés humano
Esta carta sólo tiene la intención de que Usted revise el caso de mi hermano, revise la posición tomada y entienda que una respuesta judicial es mucho más que una resolución y que las familias de desaparecidos le vamos a agradecer todo lo que pueda hacer para cumplir con su deber de hacer justicia a 50 años del golpe.
Atentamente: Graciela Lescano

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior