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El sueño en tensión: estrés, rutinas y un problema que no deja de crecer

Sueño. Estrés, rutinas y un problema que no deja de crecer.
Sueño. Estrés, rutinas y un problema que no deja de crecer.

La dificultad para descansar de manera sostenida impacta en la vida diaria y en la salud mental. Especialistas advierten sobre un fenómeno cada vez más frecuente en una sociedad marcada por la ansiedad y la hiperconectividad.

Por Florencia Belén Mogno

En los últimos años, dormir bien dejó de ser algo natural para convertirse en un desafío cotidiano. Las exigencias diarias, el uso constante de tecnología y la dificultad para desconectarse generaron un escenario en el que el descanso aparece cada vez más comprometido. Esta situación no solo afecta la energía diaria, sino que también repercute en el equilibrio general de las personas.

En ese contexto, la calidad del sueño comenzó a posicionarse como un indicador clave del bienestar. Lejos de ser un aspecto secundario, el descanso adecuado resulta fundamental para sostener la salud física y mental. Sin embargo, cada vez más personas manifiestan problemas para lograr un sueño reparador.

De esta manera, especialistas volvieron a advertir sobre el aumento de los trastornos vinculados al descanso. Para profundizar en esta problemática, Diario NCO dialogó con la neuróloga Stella Maris Valiensi, quien analizó las causas, consecuencias y características más frecuentes de estas alteraciones.

Claves para comprender los problemas de sueño

Para empezar, ¿qué factores suelen aparecer con mayor frecuencia detrás de las dificultades para dormir?

S.M.V: Los síntomas de ansiedad son uno de los trastornos del estado de ánimo más frecuentes en las patologías del sueño. La imposibilidad de resolver o no saber cómo afrontar situaciones de estrés favorece, sobre todo, la aparición de quejas de insomnio, tanto de conciliación -con episodios de “rumiación” acerca de lo que va a ocurrir- como de despertar precoz, al pensar en lo que se debe hacer al día siguiente. A su vez, esto favorece que la secreción de cortisol se produzca de forma más temprana de lo habitual, lo que incrementa la ansiedad en estas personas.

¿La edad y el género guardan relación con los trastornos del sueño?

S.M.V: Sí, sobre todo en mujeres post menopáusicas que roncan y tienen apneas o pausas respiratoria. En ese caso, las quejas de insomnio son más frecuentes en el sexo femenino. A más edad, por diversas razones, se quejan de síntomas en las piernas que impiden dormir, o patean o se mueven durante el sueño, o actúan los sueños. Son muchas patologías que hay que observar. Sin embargo, los varones manifiestan más ronquidos y apneas.

¿Qué transformaciones recientes se observaron en los hábitos de descanso?

S.M.V: El uso abusivo del celular o medios electrónicos postergó el inicio de la hora de sueño. No poder apagar el cerebro, muchas veces puede ser por sobre estimulación de medios electrónicos hasta último momento. Por eso, es aconsejable “crear el ambiente de sueño” varias horas antes, es decir, oscurecer el ambiente, apagar los medios electrónicos, leer libros como novelas. También es importante no consumir nada de terror al igual que aquellos que no pueden desconectarse de la TV, al menos escuchar o ver noticias o programas que no angustien o que puedan crear más preocupación y ansiedad.

Por otra parte, ¿qué lugar ocupa hoy la ansiedad cotidiana en estos trastornos?

S.M.V: La ansiedad diaria es una de las causas más frecuentes dentro de los cambios de humor, que lleva a dormir pocas horas, a privarse de horas de sueño. La ortosomnia es la tendencia a mirar u obsesionarse con los parámetros de sueño. Lo importante no son la cantidad de horas de sueño, sino que el sueño que haya tenido uno, haya sido de calidad.

Por otro lado, ¿qué señales pueden alertar sobre un trastorno más serio?

S.M.V: Hay diversos trastornos del sueño, pero uno de los principales indicadores es la sensación persistente de cansancio durante el día, incluso después de haber dormido las horas adecuadas, o la percepción de no estar descansando ni rindiendo bien. En este sentido, es importante evaluar la presencia de ronquidos y apneas, que constituyen los síntomas respiratorios más relevantes. También deben considerarse otras manifestaciones, como molestias en las piernas antes de dormir, episodios de ingesta nocturna tras haber iniciado el sueño, sonambulismo, entre otros. En conjunto, son múltiples las causas que pueden fragmentar o interrumpir el descanso.

Por último, ¿cuál es su reflexión acerca de la importancia de dormir bien?

S.M.V: La importancia del sueño es cada vez más considerada a nivel médico y de la población, pero aún falta. El avance con la tecnología, los relojes y anillos han mejorado mucho y dan al propio paciente y/o persona los parámetros de su calidad de sueño. Muchas veces, eso sirve para que acudan a médicos expertos en el área y podamos a tiempo valorar y tratar patologías del sueño. Por lo tanto, recientemente asociaciones grandes como la de cardiología como otro pilar fundamental para la buena salud en general, junto con la actividad física y la buena alimentación.

Fuente fotografías: redes sociales.

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