Número de edición 8481
Cultura

Cris Miró: el documental que recuperó la historia de una pionera en la defensa de la identidad trans

Cris Miró: el documental que recuperó la historia de una pionera en la defensa de la identidad trans

Cris Miró. El proyecto audiovisual reconstruyó la vida y obra de la vedette que dejó una huella imborrable en el espectáculo argentino y en la lucha por los derechos de las personas trans. María Florencia Moyano, productora del film, dialogó con Diario NCO.

 

Por Florencia Belén Mogno

En la historia de los derechos LGBTIQ+ en la Argentina, el nombre de Cris Miró ocupó un lugar esencial. Su figura trascendió los escenarios para convertirse en un emblema de la lucha por el derecho a la identidad, en un contexto histórico atravesado por la discriminación y la invisibilización de las personas trans.

Con una carrera que combinó el under con el teatro de revista, Cris fue reconocida como la primera vedette trans en ocupar un lugar protagónico dentro de la escena del espectáculo nacional.

A pesar del amor que despertó en el público y del respeto que generó en quienes la conocieron, la escasez de archivos obstaculizaron durante años un abordaje profundo y respetuoso sobre su legado.
En este marco, Diario NCO dialogó con María Florencia Moyano, productora del documental “Cris Miró, la primera”, quien reflexionó sobre el proceso de realización del proyecto, la importancia de reconstruir su historia y el modo en que su figura sigue iluminando el presente.

Cris, pionera

El documental, realizado junto a su colega Valeria Bentolila, propuso un recorrido biográfico que se alejó del tono meramente informativo para indagar en la sensibilidad de una artista que rompió moldes y desafiaba las convenciones sin perder la ternura.

“Fue una idea del canal. Yo ya venía haciendo temas de género desde el año pasado, de cuestiones más de actualidad, y la propuesta fue de uno de mis jefes”, explicó Moyano sobre los orígenes de la iniciativa.
El proyecto se compuso de material de archivo y entrevistas a personas cercanas a Cris, lo cual permitió una reconstrucción coral, íntima y comprometida con su memoria.

En ese sentido relató: “No fue fácil porque no hay tanto archivo. Después conseguimos otro material que nos prestó un amigo de Cris, que se llama Esteban Costa, y también hemos tenido mucha colaboración de los entrevistados”.

A la hora de delinear el enfoque de la obra, la entrevistada sostuvo que no se trató de una biografía clásica, sino de una propuesta con una mirada artística y política. En esa línea contó que “con respecto a cómo organizamos el trabajo, primero empecé leyendo un poco de la vida de ella. Pero yo no quería hacer una biografía, quería hacer un documental que no cuente aquellas cosas que Cris no contó o que no quiso hacer públicas”.

El desarrollo del proyecto
La obra abordó el tramo de su vida que marcó un antes y un después en su carrera y en el imaginario social. “El documental habla sobre una parte de la vida de Cris, que es cuando ella salta del teatro under que hacía al escenario del Maipo.

Eso lo tenemos mediante testimonios de amigos que estuvieron en ese camino”, describió la productora.
La producción también respetó de manera cuidadosa la identidad de Cris Miró. Moyano señaló que el desarrollo del documental partió de la base de que Cris había constituido su identidad de género desde hacía tiempo. Esta decisión permitió sostener una narrativa coherente con los principios de respeto, dignidad y memoria histórica.

Uno de los aspectos más valiosos del proyecto fue la posibilidad de dimensionar la militancia que ejerció Cris desde su lugar en los medios de comunicación. Si bien su presencia fue breve, dejó un impacto duradero. “Cris era una persona que quería estar en los medios y de hecho participa. Pero, más allá de eso, fue una mujer que militó mucho su identidad”, afirmó Moyano.

En ese marco, agregó: “Creo que esa parte cuando uno veía a una Cris siempre tan calma, respondiendo todo en la tele, en el fondo ella estaba dando un mensaje muy claro y eso me parece muy fuerte en el documental, y es que ella deja una huella y abre una puerta en los medios muy importante”.

Por siempre Cris Miró
El documental no sólo recuperó su historia individual, sino que también contextualizó lo que sucedía con las mujeres trans en general durante los años 90.

Moyano subrayó que “lo que hicimos fue contextualizar lo que pasaba no solamente con Cris, sino con la sociedad en general. Era una sociedad que estaba haciendo un cambio cultural distinto”.

Ese cambio cultural se expresó de forma desigual y con muchas resistencias. La violencia institucional, la discriminación y el silenciamiento mediático seguían siendo moneda corriente para las personas trans en aquella época. La aparición de Cris Miró, entonces, no fue solamente disruptiva por su arte, sino también por su mera existencia como figura pública trans visible.

TE PUEDE INTERESAR:
https://www.instagram.com/diarioncomatanza
https://youtube.com/@diarionco2150
https://facebook.com/diarionco

La entrevistada expresó una reflexión profunda sobre la huella que dejó la artista: “Yo creo que Cris hizo una defensa de su identidad desde el amor. El mejor ejemplo es en la mesa de Mirtha Legrand cuando ella dice ‘mi verdadero nombre es el que siento’”.

Para Moyano, su modo de militar fue tan sutil como potente. “Ella hizo una militancia desde el lugar donde tuvo la posibilidad de hacerlo, que fue en los medios, y creo que tuvo un desafío enorme. Para mí, su militancia dejó una huella imborrable”,sostuvo.

Finalmente, la productora resumió el legado de Cris Miró con una frase que condensa su esencia: “Yo creo que la manera de definirla es que ella fue una estrella fugaz y fue una revolucionaria que militó su derecho a la identidad y fue una defensora de sí misma y de las personas trans”.

Fuente fotografías: Florencia Moyano.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior