
El comedor y merendero nació como continuidad de una tarea solidaria iniciada por una vecina del barrio y actualmente sostiene a más de 20 familias frente a distintas necesidades.
Por Florencia Belén Mogno
Los espacios comunitarios cumplen un papel importante en distintos barrios al convertirse en puntos de referencia para personas que atraviesan dificultades económicas y sociales. En ellos, la asistencia puede abarcar desde el acceso a alimentos hasta el acompañamiento frente a situaciones que exceden las necesidades inmediatas.
Estas iniciativas suelen sostenerse a partir del compromiso de vecinos, familiares y colaboradores que destinan tiempo y recursos para mantener las actividades. De esta manera, la solidaridad se articula con el conocimiento cercano de las problemáticas que atraviesan quienes forman parte de una misma comunidad.
La continuidad de estos espacios también permite observar cómo las necesidades de las familias pueden modificarse con el tiempo. Los cambios en los ingresos y en los gastos cotidianos generan nuevas demandas y llevan a que algunos hogares recurran a redes comunitarias como forma de afrontar situaciones que no logran resolver por sus propios medios.
Un legado que continúa
En este contexto se encuentra el comedor y merendero Por siempre Hilda, de la localidad de Isidro Casanova, en La Matanza, que surgió hace cinco años como continuidad del compromiso comunitario de Hilda, una manzanera que durante años acompañó a vecinos del barrio.
En relación con lo comentado, tras el fallecimiento de la referente barrial, su hija Soledad retomó ese legado y, junto con familiares y colaboradores, consolidó un espacio destinado a brindar alimentos, recibir donaciones y acompañar a personas que atraviesan distintas necesidades.
Con el paso del tiempo, la iniciativa amplió su alcance y actualmente asiste a más de 20 familias, alrededor de 100 personas, entre las que se encuentran mujeres, adultos mayores y adolescentes. La tarea del comedor se desarrolla en un contexto en el que sus referentes advierten un crecimiento de la demanda durante los últimos meses.
Las dificultades detrás de la demanda
Según señalan sus referentes, las familias que se acercan al espacio atraviesan problemáticas vinculadas con el trabajo, los ingresos y las deudas, además de dificultades para afrontar el pago de alquileres y servicios. Estas situaciones pueden combinarse y profundizar las dificultades para sostener los gastos cotidianos.
Entre las historias que reflejan esta realidad aparece la de una vecina pensionada que comenzó a realizar changas para poder afrontar sus gastos. Su situación da cuenta de cómo, aun contando con un ingreso, algunas personas pueden verse obligadas a buscar otras fuentes de dinero para cubrir sus necesidades.
El funcionamiento de Por siempre Hilda se inserta así en una realidad comunitaria atravesada por demandas diversas. La asistencia alimentaria constituye una parte de la tarea, pero el acompañamiento también aparece ligado a las circunstancias particulares de quienes llegan al espacio en busca de algún tipo de ayuda.
Redes comunitarias frente a nuevas necesidades
La permanencia de estos espacios permite observar la importancia que adquieren las redes de proximidad cuando las dificultades económicas alcanzan la vida cotidiana de las familias. El vínculo construido entre vecinos puede convertirse en una vía para detectar necesidades y generar respuestas desde el propio territorio.
Al mismo tiempo, las situaciones que atraviesan quienes recurren a estos espacios muestran que las dificultades no se limitan a la falta de alimentos. El trabajo, los ingresos insuficientes, las deudas y los costos asociados a la vivienda y los servicios forman parte de un conjunto de factores que pueden afectar la estabilidad de los hogares.
En ese escenario, las experiencias comunitarias también preservan una dimensión vinculada con la solidaridad y la continuidad de los vínculos barriales. La historia de Por siempre Hilda parte de una tarea iniciada por una vecina y continuada por su familia, pero también refleja la participación de quienes colaboran para sostener un espacio que busca responder a las necesidades de su comunidad.
Fuente fotografías: redes sociales.



