
Cuando menos se espera surge la noticia, es lo que le pasó a este cronista caminando por el centro de la ciudad de San Justo.
Estas protestas son postales frecuentes de la ciudad cabecera del partido.
Por Emilio González Larrea
El miércoles 14 a la mañana cientos de familias pertenecientes a dos barrios del distrito, de “los kilómetros” como decimos, se concentraron frente al municipio para reclamar dos cosas elementales: luz y no inundarse más.
Al barrio 17 de setiembre los dejaron sin luz
Está ubicado en la 1001 y Atalco, González Catán, consta de 480 familias que se asentaron desde el año pasado y que luchan por un pedazo de tierra para tener un techo donde vivir, cuestión que afecta a millones de argentinos en el cono urbano bonaerense.
El martes la empresa EDENOR retiró el transformador que suministraba la energía eléctrica, dejando todo el barrio sin luz.

Miriam, vecina del mismo relató al NCO que “somos familias numerosas, mujeres adultas y sobretodo muchos niños. Nos sacaron el transformador y todos los cables que nos daba la luz a las casas. Estamos aquí en el municipio, reclamando un transformador comunitario, porque eso fue lo que nos dijo la empresa que debemos solicitar. No podemos estar sin luz.
Nosotros tomamos un basural, lo limpiamos e hicimos un barrio para muchas familias humildes sin techo. Le corresponde al municipio aprobar la instalación de un transformador comunitario y a la empresa, instalarlo. Al no tener luz, no tenemos calefacción ni agua. Queremos pagar la luz, no queremos que nos regalen la energía, pagar de acuerdo a nuestras posibilidades. Ya padecemos muchas necesidades: desocupación, hambre, falta de salud y educación. Los pobres estamos abandonados, nos niegan nuestros derechos.
Sabemos que la intendenta no está, pero exigimos que algún funcionario del ejecutivo municipal nos reciba y se haga cargo de que nos repongan la energía eléctrica en forma inmediata”.
Los vecinos de Los Alamos sufrieron 8 inundaciones desde 2018
Este barrio de Virrey del Pino necesita una obra hidráulica contra las inundaciones; estos vecinos tuvieron suerte y fueron recibidos por Rolo Galván, Subsecretario de Gobierno y Héctor Turquié, Subsecretario de Obras Públicas.

Paola Castro, vecina del barrio explicó que “es una situación que existe hace cerca de 30 años, las permanentes inundaciones que son más frecuentes últimamente: desde el 2018 a la fecha hemos padecido 8 inundaciones.
Tenemos en el barrio un enorme cartel de propaganda desde hace 1 año, de una obra hidráulica a realizar por el municipio de 40.000 millones de pesos, pero hasta ahora no han ejecutado nada. Supuestamente está aprobada en el 2018 pero falta la certificación de AYSA para su ejecución. El problema principal de esta obra es que no abarca todo el barrio, solamente se va a entubar alrededor de la escuela N° 299 y llevaría el agua de ese lugar al Rio Matanza, es una obra que comprendería 4 manzanas. Hoy venimos a exigir la realización de la obra hidráulica para todo el barrio Los Alamos”.
Compraron un gomón para las evacuaciones
Los funcionarios que atendieron a los vecinos, los derivaron para seguir las conversaciones con la Delegación de González Catán y la del KM 35, con el objetivo inmediato de mejorar las calles del barrio para que puedan ingresar los colectivos y acordaron una nueva reunión en 15 días. Las obras que van a realizar es rellenar las calles para evitar accidentes y que se pueda circular.
Paola agrega: ”Nosotros vamos seguir presionando por soluciones de fondo. No parches. Estamos abandonados, no llegan las ayudas que dicen; la ayuda alimentaria está politizada y dirigida a determinados sectores afines. No entran ni los bomberos cuando nos inundamos, porque no tienen botes gomones para evacuar a las personas. Los vecinos tuvimos que comprar un bote que nos costó 7.500 pesos para ayudarnos en las inundaciones, hicimos rifas para reunir el dinero”.
Abandonados a su suerte
La vecina dice como corolario: “somos alrededor de 1000 familias abandonadas a nuestra suerte, un barrio de 80 manzanas y miles de personas. Además de los colectivos, ya no quieren entrar ambulancias ni remises. Tenemos necesidad de iluminación del barrio, compramos los caños para las luminarias públicas ya que nos decían que solo tenían los focos y no era cierto. Los vecinos por nuestra cuenta hemos construido 300 metros de vereda, no se podía caminar, una vecina se cayó ya que son intransitables, se quebró la pierna y perdió el trabajo. Como vecinos no nos resignamos a ser matanceros de segunda, por eso estamos acá frente al municipio, por eso vamos a seguir luchando por nuestros derechos como ciudadanos a una vida digna”.





Verónica te están llamando. Deja de pasearte y ponerte a laburar. Para eso te estamos pagando y no para la joda.