La Cooperativa Püpore (Dejando Huellas) jaqueada por la crisis económica

La combinación de caída de la demanda y la apertura de importaciones afectó gravemente la producción de la Cooperativa Püpore, que tuvo que cerrar un anexo y sus máquinas funcionan 2 o 3 días a la semana. También se ve afectada por el aumento de las tarifas.
Una cooperativa con sede en Gregorio de Laferrere que fabrica productos textiles y del calzado, tuvo que cerrar un anexo y pone en marcha sus máquinas sólo 2 o 3 días a la semana, a raíz de las importaciones y la disminución de la demanda.
Sus integrantes están muy preocupados por el aumento que se dispuso para el gas del 32 por ciento en promedio, teniendo en cuenta que por ese servicio abonan 5 mil pesos por bimestre. Se trata de la Cooperativa Püpore (Dejando Huellas), cuyo síndico, Daniel Benítez, aseguró a la prensa que “no vamos a dar el brazo a torcer, vamos a seguir luchando”.
Un panorama muy complicado
La entidad cuenta con 30 asociados, que hacen frente como pueden ante el complicado panorama. “Nos están golpeando mucho las importaciones y que han cerrado muchas fábricas, ya que entre nuestros productos está el calzado de seguridad y la ropa de trabajo, que dejan de tener demanda”, precisó Benítez.
Además el síndico añadió que también elaboran guardapolvos escolares para la Nación, “donde tenemos el inconveniente de que los pagos son diferidos, ya que los recibimos a los 120 días por lo menos”. La cooperativa además fabrica todo tipo de artículos textiles, remeras y buzos.
Luego, el entrevistado indicó que el nivel de las tarifas “golpea por todos lados. Estamos abonando 5 mil pesos de luz y otros tantos de gas por bimestre, a pesar de que no estamos trabajando continuamente, apenas son 2 o 3 días a la semana. Y ahora acaban de anunciar un nuevo incremento del valor del gas, de más del 30 por ciento, lo cual complica aún más todo. Estamos buscando subsistir”, reconoció.
A continuación el síndico Daniel Benítez precisó que “tuvimos que cerrar una sucursal que teníamos en la avenida Cristianía en Isidro Casanova, donde se realizaba estampería y corte de telas”, y apuntó que “en la sucursal que poseemos en Lomas del Mirador tenemos un lavadero de jeans, con muy poco movimiento”.
Una alternativa que era la elaboración de ropa por encargo de terceros dejó de llevarse a cabo, mientras que la producción de chalecos antibalas que llegó a realizar para el gobierno nacional, sigue paralizada.
“Vamos a seguir luchando”
”No vamos a dar el brazo a torcer, vamos a seguir luchando”, enfatizó. “Entendemos que esto tiene que cambiar, el objetivo es seguir avanzando, tratando de encontrarle la vuelta”, acotó.
Benítez puntualizó a continuación que la situación es complicada “para todas las textiles y fábricas de calzado, y también para la mayoría de las cooperativas, nos reunimos todos los martes en la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo y el panorama es complicado”.
Fuente: Diario Popular



