Número de edición : 8995

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Retrocesos en el empleo formal bonaerense durante la gestión Milei: claves del deterioro laboral entre 2023 y 2025

Empleo. Retrocesos en el empleo formal bonaerense.
Empleo. Retrocesos en el empleo formal bonaerense.

La provincia registró caídas simultáneas en empleadores y trabajadores formales, con un impacto marcado en la industria, la construcción y el transporte.

Por Florencia Belén Mogno

Durante los últimos años, el mercado laboral bonaerense atravesó transformaciones profundas que reflejaron las tensiones de un contexto económico signado por la recesión, los cambios en la política pública y la contracción del consumo.

La dinámica del empleo formal se convirtió en un termómetro sensible de estos procesos, al mostrar cómo variaron la capacidad productiva, la estabilidad institucional y el funcionamiento de los sectores que históricamente sostuvieron la actividad económica en la provincia.

Frente a este escenario, analizar la evolución de empleadores y trabajadores registrados permitió observar no solo el impacto económico coyuntural, sino también las tendencias de mediano plazo que afectaron la estructura ocupacional del distrito.

De acuerdo con el informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina y al que accedió Diario NCO, el período comprendido entre noviembre de 2023 y agosto de 2025 mostró una caída acumulada de 4.660 empleadores con trabajadores registrados, lo que representó una contracción del 2,8%.

Caída de empleadores registrados

La disminución llevó el total de empleadores de 167.669 a 163.576, un retroceso que tuvo impactos heterogéneos según sector y tamaño de empresa, pero que evidenció un fenómeno generalizado de reducción de actividad y debilitamiento del tejido productivo provincial.

El sector más afectado en términos absolutos fue la industria manufacturera, que perdió 788 empleadores en menos de dos años. Le siguió la construcción, con una caída de 762 firmas, y el comercio al por mayor y al por menor, que retrocedió en 725 empleadores. También se verificó un retroceso significativo en transporte y almacenamiento, con 708 empleadores menos, y en servicios inmobiliarios, que disminuyó en 399 casos.

En términos relativos, las actividades más golpeadas fueron los servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales, con una reducción del 11,2%, la construcción, que cayó un 9,7%, y los servicios artísticos, culturales y deportivos, con un descenso del 6,7%, indicador que reflejó la dificultad de sostener empleadores en sectores vinculados a la vida cultural, recreativa y social.

Retrocesos en la cantidad de trabajadores formales

En paralelo, la cantidad de trabajadores registrados también disminuyó de manera pronunciada. El empleo formal cayó en 90.069 puestos entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, lo que representó una baja del 2,8%.

El número total de personas registradas en el sistema formal pasó de 3.233.720 a 3.143.651, configurando un escenario de debilitamiento que afectó de forma directa la protección laboral y la capacidad de acceso a derechos asociados al trabajo registrado.

La industria manufacturera encabezó la pérdida de empleo en términos absolutos, con una reducción de 25.950 puestos. La construcción retrocedió en 24.407 empleos, mientras que transporte y almacenamiento perdió 17.680 trabajadores.

El análisis sectorial mostró que la caída del 18% en la construcción constituyó el ajuste relativo más brusco, seguido por el descenso del 12,1% en servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales y por el 8,6% en transporte y almacenamiento.

Abordaje del retroceso laboral

La contracción del empleo también presentó variaciones relevantes según tamaño de empleador. Las firmas de hasta 500 trabajadores concentraron el 99,8% de la disminución de empleadores, con 4.652 casos menos.

Las empresas con más de 500 trabajadores retrocedieron únicamente en ocho casos, lo que confirmó que la mayor parte de la presión recayó sobre pequeñas y medianas unidades productivas, más expuestas a los ciclos económicos adversos.

En cuanto al empleo, la pérdida se distribuyó de manera más equilibrada: el 50,7% de los puestos que desaparecieron correspondió a firmas con hasta 500 trabajadores, mientras que el 49,3% se explicó por empresas de más de 500 trabajadores, lo que reflejó un ajuste transversal a toda la estructura ocupacional provincial.

Impactos según tamaño de empleador y balance final

En términos porcentuales, las grandes empresas redujeron su dotación en un 2,9%, al pasar de 1.541.450 a 1.497.061 trabajadores. En tanto, las firmas de menor tamaño disminuyeron su dotación en un 2,7%, con un descenso de 1.692.270 a 1.646.590 trabajadores.

Esta dinámica reveló que, aunque la caída fue generalizada, las pequeñas y medianas empresas sufrieron en mayor medida el retroceso en la cantidad de empleadores, mientras que la pérdida de empleo se repartió de forma más homogénea entre toda la estructura productiva.

El período analizado dejó en evidencia un deterioro profundo del empleo formal bonaerense, con impactos económicos, productivos y sociales de largo alcance. La caída simultánea de empleadores y trabajadores registrados configuró un escenario que comprometió la estabilidad laboral y redujo la capacidad del mercado para generar oportunidades de inserción en condiciones adecuadas.

En un contexto en el que la recuperación del empleo formal resulta clave para fortalecer la actividad económica y reducir la vulnerabilidad social, los datos expuestos permitieron dimensionar la magnitud del desafío que enfrenta la provincia de Buenos Aires para recomponer su entramado productivo y laboral.

Fuente fotografías: CEPA

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