
Dentro de las distintas actividades de la XII Feria Municipal del Libro y en el marco de la Radio Abierta a cargo de la Subsecretaría de Comunicación, Prensa y Difusión, participaron de una charla debate sobre el sector del Trabajo, Juan Carlos Larrucia, presidente de la Unión Industrial de La Matanza; Carlos Coma, subsecretario del área y Rafael Veganeto, titular de Filtros Wega.

La emisión se llevó a cabo con la conducción del subsecretario del área, Juan José Maderna, secundado por el encargado de prensa, Gabriel Milazzotto y la participación del colega, Pedro Artaza. La charla debate versó sobre la crisis en el sector del Trabajo y las perspectivas ante el inminente cambio de Gobierno.
La visión de la Unión Industrial
Durante su participación, el titular de la Unión Industrial refirió que “lo que sucede en La Matanza no está ajeno a lo que pasa en todo el país. Y en ese sentido, sirve como ejemplo lo que está padeciendo el sector del Calzado en nuestro Distrito, que es tan fuerte que repercute a nivel nacional. Desde hace mucho tiempo se viene hablando de eso, pero no aparecen soluciones”.
En línea con esos dichos, Juan Carlos Larrucia expresó que “ese es uno de los sectores más castigados y en esa debacle tuvo mucho que ver la apertura indiscriminada de las importaciones tanto de China como de Brasil. Eso derivó en que muchas empresas hayan quedado en el camino y por carácter transitivo, se han perdido innumerables puestos de trabajo”.
Más adelante, el empresario contó que “por mi actividad, hablo permanentemente con industriales zapateros que están muy preocupados, porque han hecho inversiones en matricería y vienen haciendo ingentes esfuerzos para mantener a su personal. Esas Pymes están en condiciones de fabricar productos de calidad, no para competir con los zapatos chinos que tienen mucho plástico, pero sí buscar alternativas a través de utilizar el cuero como materia prima”.
Seguidamente, el titular de UIPMA, puntualizó que “los sectores industriales están preparados para inmediata reactivación de la producción. No es cierto que eso demandaría mucho tiempo, ya que las máquinas están muy bien cuidadas y preservadas, por lo que desde el lado de las maquinarias no habría problemas. Quizás el mayor inconveniente estaría en la falta de mano de obra de personal capacitado”.

“Falta mucha mano de obra calificada y es ahí donde vamos a tener el mayor inconveniente, porque a las máquinas hay que operarlas y se ha perdido mucho personal especializado. Inclusive, hay mucha maquinaria nueva que todavía no ha sido puesta a funcionar y estaría faltando la capacitación de personal para poder en marcha la rueda de producción”, agregó el empresario.
Reflexiones del subsecretario
A su turno, Carlos Coma coincidió con las expresiones de Larrucia sobre el escaso nivel de capacitación existente en algunos sectores de la industria y según sus conceptos “eso se debe a que se ha perdido la cultura del trabajo. Hasta los años ’70 se entraba a trabajar como aprendiz a los 14 o 15 años y a los 17 o 18 años ya era oficiales o medio oficiales u oficial matricero. Eso hoy no lo tenemos”, dijo.
“Por eso, junto a Juan Carlos Larrucia llevamos adelante charlas en las escuelas secundarias con la idea de inculcarles a los estudiantes esto de la cultura del trabajo y cómo se tienen que plantear la búsqueda de empleo. Eso lo hacemos con los jóvenes que están en el último año del secundario escuelas técnicas y de hecho estamos próximos a firmar convenios con establecimientos técnicos” señaló el subsecretario de Trabajo.
Y en ese sentido el funcionario añadió que “lo hacemos desde las prácticas profesionalizantes, que tienden a que los jóvenes -antes de terminar la escuela secundaria- tengan prácticas en las diferentes industrias, justamente por la necesidad que existe de tener gente capacitada, donde la única forma de tenerla es precisamente con prácticas, ya que no hay otra alternativa”.
A continuación, Carlos Coma precisó que “si en los años ’70 teníamos en La Matanza cerca 10 mil industrias; en 2001 llegamos a tener entre 2.500 a 2.700 y alcanzamos hasta el 2015 una cifra cercana a 6 mil, algo sucedió que no volvimos a la cifra primaria. Y más si tenemos en cuenta que hubo fábricas como Santa Rosa que llegó a tener 5.000 empleados. Eso habla de una descomposición y la consecuencia pérdida de la cultura a la que hacía referencia”.
Finalmente, el subsecretario de Trabajo puso el acento en manifestar que “una de las soluciones es que habría que hacer hincapié en la formación y la práctica y para que ello sucede debemos tener oficios, para poder llevar adelante esa práctica de los jóvenes que la que hablaba y que no suceda como hoy, que si le dieran la oportunidad, se irían a vivir fuera del país”.
La realidad de un empresario
El máximo responsable de la fábrica y distribución de filtros para automotores Wega, Rafael Veganeto, se sumó a la charla calificando de “compleja la situación de nuestra empresa, principalmente porque no sabemos cuáles son nuestros costos. Hay que tener en cuenta que entre profesionales, empleados y operarios somos más o menos 200 familias y muchos trabajadores son personal formado en la Universidad Nacional de La Matanza”

“La mayoría del material que utilizamos tienen valor dólar y las constantes devaluaciones que se vienen produciendo no vienen complicando la vida. A eso hay que sumarle la falta de consumo y si bien nosotros al exportar al exterior no estamos viviendo una situación desesperante, vemos con mucha inquietud todo lo que está sucediendo en el país” acotó el empresario.
Finalmente, el titular de Filtros Wega contó que su empresa lleva más de 50 años de actividad en La Matanza y que la misma creció y se consolidó “a través de la única manera que conozco para poder progresar, que es trabajando”. Y en ese sentido considera que “hay que recuperar esa cultura, porque tenemos un país que necesita reencontrarse con su esencia y de esa manera volver a ser una potencia”.



