Edición N° 9156
Espectáculos

Mula Project & Amigos: el viaje del blues, las raíces y la canción nacida desde el dolor

El proyecto musical estrenó “Rescatame”.
El proyecto musical estrenó “Rescatame”.

El proyecto musical estrenó “Rescatame”, un sencillo marcado por el duelo y la ausencia, al tiempo que afianzó una propuesta estética que entrelaza el rock de raíces, la atmósfera blusera y la impronta de autor.

Por Florencia Belén Mogno.

Desde los orígenes de la expresión artística, las vivencias trágicas, los afectos y la memoria colectiva hallaron en el arte sonoro un canal para resignificar el dolor individual en un mensaje universal. La canción de autor abreva en las vivencias cotidianas para plasmar relatos transparentes que logran resonar en la sensibilidad de oyentes diversos.

Bajo esa premisa, las propuestas fundamentadas en el trabajo colectivo y el intercambio creativo potenciaron un sello distintivo basado en la colaboración fraternal. Diversas trayectorias, sensibilidades instrumentales y matices interpretativos se articularon para robustecer obras concebidas originalmente desde la intimidad.

A partir del impulso de una sonoridad enérgica anclada en el rock de raíces, texturas bluseras y una narrativa profundamente testimonial, Mula Project & Amigos ratificó su crecimiento dentro del circuito artístico actual.

Durante una charla con Diario, el vocalista, guitarrista y mentor del proyecto de GBA, Darío Veneri, profundizó en la génesis de “Rescatame”, la reciente placa discográfica del conjunto, y exploró los detalles sobre la conformación de la banda, el saldo positivo de su reciente paso por los escenarios santafesinos y las metas inmediatas de la agrupación.

Una propuesta musical diferente

Para comenzar, “Rescatame” es el nuevo single de ustedes. ¿Qué historia o experiencia dio origen a la canción y qué buscaban transmitir a través de su letra y su sonido?

D.V: “Rescatame” es una canción muy sentida, escrita desde el dolor, el duelo y la pérdida que se siente cuando el amor se va. Habla de ese último intento de razonar entre dos que ya no se comprenden, justo antes de ese golpe del final. Se juega el doble discurso de expresar sentimientos a una persona en especial y el pedido de socorro a alguien más, a alguien que aún no llega.

El proyecto se caracteriza por combinar rock de raíces, blues y canción de autor. ¿Cómo fueron construyendo esa identidad musical y qué elementos sienten que hoy los representan como banda?

D.V: Los músicos que forman Mula Project vienen, en su mayoría, del blues y del rock. Personalmente, yo vengo del rock sureño y de las canciones country. Cada uno de los integrantes juega un rol importantísimo. Comencé este proyecto solo y desde el living de mi casa. Después se fueron sumando el resto y cada uno de ellos es, para mí, como un hermano. Lo que acá tenemos es una hermandad, y eso es algo que para nosotros es muy valioso. En cuanto a las canciones y la identidad, se desarrollan con puro sentimiento. Llevo una idea con una letra escrita y cada uno aporta desde lo que siente. Si tengo que hablar sobre qué nos identifica como banda, lo primero que tengo que decir es que nos identifica la amistad por sobre todas las cosas.

Las canciones de Mula parten de experiencias vivenciales e historias reales. ¿Qué lugar ocupa lo cotidiano y lo personal a la hora de transformar una experiencia en una canción?

D.V: Todas las letras de mis canciones parten desde historias pasadas, muy personales. Lo cotidiano juega todo el tiempo, casi en primera persona, ya que son historias que pueden sucederle a cualquiera. Por algún motivo, siempre se me dio escribir a las novias perdidas, al amor no correspondido, a los sueños no cumplidos, a los temores vencidos y a lo aprendido con dolor.

Mula nació a partir de una búsqueda personal, pero con el tiempo se convirtió en un proyecto colectivo. ¿Cómo fue creciendo la formación y qué aporta la participación de los distintos músicos y amigos que fueron sumándose?

D.V: El proyecto comenzó como un gusto que pretendía darme. Las canciones se acumulaban en cuadernos, en un cajón de mi habitación, y aparecían una tras otra, saliendo de mi guitarra. Canciones que grababa en una aplicación, solo en mi casa. Un día me pregunté si sería capaz de tocarlas y grabarlas en estudio junto con otras personas. Así que le propuse a Mauro, que es uno de nuestros guitarristas, pero además es una amiga mía de toda la vida, grabar una de estas canciones, Historias de invierno, para ser más preciso. Una vez que empezamos a ensayar, se empezaron a sumar otros músicos y llegó Fernando Herpe. También llegó el primer bajista, que es Tato, un hermano que había tocado conmigo durante muchos años. Sin mucho más y acompañado también por un armoniquista amigo, nos metimos en un estudio y nació Historias de invierno. Cuando terminamos de grabar, quedamos todos tan contentos que les propuse grabar una canción más. Y grabamos Galería de los recuerdos, un tema que amo. Después de un tiempo, decidimos empezar a ensayar estas canciones en formato eléctrico y fue cuando se agrandó la familia hasta quedar conformada como hoy. Llegó Horacio a la guitarra y el Cuervo Romero al teclado y, más tarde, llegó Rulo Fernández para reemplazar a Tato en el bajo. Cada uno de estos muchachos hace que cada canción sea muy especial.

Durante este año realizaron una gira por la provincia de Santa Fe y tuvieron una importante recepción del público. ¿Qué significó ese recorrido para el crecimiento del proyecto y qué experiencias de esos escenarios quedaron especialmente marcadas?

D.V: Nuestra pequeña gira por Santa Fe fue, para nosotros, una experiencia hermosa que, además, nos unió y afianzó como banda. Conocimos a personas maravillosas y lugares muy bellos, además de tocar en el hermoso bar El Cairo y en los estudios de la LT8, quienes nos abrieron las puertas y fueron muy generosos con nosotros. Antes que nada, fue una experiencia de la que nos trajimos grandes recuerdos que se imprimen en esta nueva historia que, con estos hermanos, estamos escribiendo.

De cara a lo que viene, ¿cuáles son los próximos objetivos de Mula Project & Amigos y cuáles son los sueños que todavía tienen pendientes de cumplir, tanto a nivel artístico como personal?

D.V: Para el resto del año, planeamos grabar un nuevo videoclip, esta vez con actores; hacer algunas presentaciones más, pero, sobre todo, trabajar en la producción de algunas nuevas canciones que estamos trabajando. La parte que tiene que ver con los sueños por cumplir, yo diría que son muchos. Algunos, quizá, algo ambiciosos, pero son esos los menos importantes. Yo diría que los sueños que teníamos hasta acá respecto de la banda ya los estamos concretando. Sería muy fácil ahora decir que me gustaría ganar la lotería. Por lo tanto, simplemente diría que uno de mis más grandes sueños es que a la gente le gusten nuestras canciones; que alguien se enamore escuchando una de nuestras canciones; que alguien recuerde a un ser querido a través de una canción nuestra; que una persona le muestre a otra una de nuestras canciones y le diga: “Che, mirá qué lindo tema”.Supongo que, después de todo, al menos para mí, mi mayor sueño sería que alguien, al escuchar una canción nuestra, se emocione; que llore si se siente triste; que cante a los gritos si se siente feliz; que bese a su pareja si la canción enamora. Ese es, para mí, un verdadero sueño por cumplir.

Fuente fotografías: Prensa Mula Project.

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