
Esteban Cabello, referente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de La Matanza, destacó el rol que ocupa la conducción sindical dentro de uno de los gremios industriales más importantes del país y remarcó que no se trata de una tarea sencilla.
Por Giuliana Salmonte Siciliano
Gmail: giulianasalmontesiciliano@gmail.com
“¿Quién no quiere ser conductor de un gremio como la UOM?”, expresó en primer lugar y se respondió a él mismo que “obvio que todo el mundo quiere, pero hay que ver si te da el cuero para hacerlo, si tenés el conocimiento y la sabiduría para poder conducir un gremio como este”.
Para el dirigente, la UOM representa una estructura sindical de gran peso dentro del movimiento obrero argentino, lo que exige experiencia y capacidad política para poder encabezarla. “No es cualquier gremio, es el gremio industrial mayor de la Argentina. Tenés que tener con qué conducir un gremio como este”, sostuvo. En ese sentido, Cabello consideró que la conducción sindical implica interpretar las demandas de los trabajadores y sostener una postura firme frente a los distintos poderes que intervienen en el escenario económico y político.
En esa línea, el referente metalúrgico valoró la figura del secretario general del sindicato, Abel Furlán, y su posicionamiento en conflictos recientes. Según indicó, el dirigente demostró capacidad de liderazgo en momentos complejos para el sector industrial, como cuando peleó contra Paolo Rocca, contra el poder político y contra los medios”.
Además, destacó la decisión del titular de la UOM de sostener una postura distinta a la adoptada por la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) en determinadas instancias de protesta. “Se puso al frente de una lucha cuando la CGT decidió ir por la izquierda y él por la derecha”, afirmó. Para Esteban, ese posicionamiento respondió a la necesidad de escuchar el reclamo de las bases sindicales y actuar en consecuencia.
El dirigente también se refirió al debate que existe dentro del movimiento obrero sobre las formas de protesta. Según explicó, muchos trabajadores consideran que las medidas de fuerza deben tener una presencia más fuerte en las calles. “La CGT decidió hacer un paro dominguero donde los trabajadores dijeron ‘No queremos, queremos estar en la calle’”, recordó. En ese marco, destacó que la conducción de la UOM buscó reflejar esa demanda en las discusiones dentro de la central obrera.
Para Cabello, el rol del dirigente sindical es representar fielmente la voluntad de los trabajadores. En ese sentido, advirtió que muchas veces los líderes gremiales pueden tomar decisiones alejadas de lo que plantean las bases, lo que genera tensiones dentro del movimiento sindical.
El referente metalúrgico también planteó que el contexto económico actual exige una mayor cercanía entre los dirigentes y los trabajadores. Según afirmó, los cambios en el escenario productivo y las disputas con los grandes grupos económicos obligan a los sindicatos a reforzar su presencia. “Hoy nos encontramos en una situación donde nos están ganando la pelea los monopolios y este gobierno, y los dirigentes tenemos que estar más al lado de los trabajadores como nunca”, sostuvo.
En ese marco, consideró que la conducción de la UOM se encuentra en una etapa donde busca profundizar esa cercanía con las bases. A su entender, el gremio debe mantenerse activo en la defensa de los derechos laborales y en la discusión sobre el rumbo de la industria nacional, un sector que históricamente ha sido uno de los pilares del empleo en el país.
“Los trabajadores quieren estar en la calle”
Esteban Cabello aseguró que una de las principales discusiones dentro del movimiento obrero pasa por el tipo de medidas de fuerza que se llevan adelante frente al contexto económico actual. Según explicó, muchos trabajadores reclaman acciones más visibles y participativas. “El mandato que se le dio a la UOM para llevar a la CGT era ese: los trabajadores no quieren un paro dominguero, quieren estar en la calle”, afirmó.
En ese sentido, el dirigente señaló que tanto Abel Furlán como el representante de la UOM en la central obrera, Osvaldo Lobato, llevaron esa postura a las discusiones internas de la CGT. De acuerdo con Cabello, el objetivo fue trasladar el reclamo de las bases metalúrgicas a los ámbitos de decisión del sindicalismo nacional.
Para el referente de La Matanza, las medidas de protesta deben reflejar el clima que se vive en los lugares de trabajo. “Los trabajadores quieren estar reclamando, peleando y discutiendo por los derechos”, concluyó, al remarcar la necesidad de que las conducciones gremiales mantengan un vínculo directo con sus afiliados.
Fuente: Radio Belgrano AM570.
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