
Sandra Sandrini presentó un documental dedicado a reconstruir la figura de su padre, el reconocido actor argentino Luis Sandrini. La directora explicó que el proyecto implicó años de trabajo y una búsqueda personal por recuperar la esencia del artista a través de su obra cinematográfica. “El documental llevó mucho tiempo, mucha dedicación. Es una película larga, que tiene muchos elementos para contar”, señaló.
Por Giuliana Salmonte Siciliano
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La propuesta, según contó, se basó principalmente en volver a mostrar al actor a través de sus propias películas. “Yo más que nada me propuse contar un poco quién fue Sandrini y volverlo a traer a través de sus películas, porque qué mejor que poder tomar ese momento tan mágico que ocurría en sus películas”, explicó. Para Sandrini, el objetivo era recuperar ese vínculo que el actor lograba construir con el público, donde convivían el humor, la emoción y una mirada sensible sobre lo cotidiano.
Su hija destacó que, más allá del paso del tiempo, la obra de su padre mantiene una vigencia particular. “Hay mucha gente joven que a lo mejor ve a Luis por primera vez y se ríe, le gusta y eso es maravilloso”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que el impacto de su trabajo se explica por una cualidad que trasciende épocas y estilos: lo esencial.
En su mirada, Sandrini tenía una manera muy particular de acercarse al público. Aunque sus películas utilizaban un lenguaje popular y sencillo, lograban tocar fibras profundas en quienes las veían, llegaba muy profundo a las personas, tanto en la risa como en la emoción. Esa capacidad, según explicó, es lo que hoy sigue despertando interés incluso en espectadores que descubren su obra por primera vez.
El proceso de realización del documental también implicó para la directora un reencuentro con la historia personal y artística ya que tuvo que leer mucho sobre su vida porque Luis hizo su familia cuando ya era grande. Si bien había visto algunas de sus películas, el trabajo la llevó a profundizar en una trayectoria que en gran parte se desarrolló antes de que ella naciera. Por eso, debió conectarse con su obra y con su vida pública para saber el enorme trabajo que hizo antes de crear su familia.
Durante esa investigación, Sandra Sandrini descubrió aspectos de la vida personal de su padre que consideró importante incluir en el relato cinematográfico. En particular, las tres relaciones de pareja que marcaron distintas etapas de su vida: “Yo descubrí como autora que él tuvo tres parejas constitutivas en su vida y realmente fueron constitutivas de distintas etapas”. Según explicó, estas historias formaron parte del enfoque estético de la película, donde buscó retratar también a las mujeres que acompañaron al actor en distintos momentos.
Además, remarcó que el cine funcionó durante décadas como un espacio de identificación para el público. En ese sentido, recordó testimonios de espectadores que contaban cómo iban al cine en sus barrios y encontraban en las películas de Luis Sandrini una forma de emocionarse y reconocerse. Para ella, esa dimensión sigue vigente hoy: “Lo sigue siendo, pero de una forma muy grande, es muy poderoso el cine hoy en día”.
Finalmente, Sandra Sandrini expresó su satisfacción por haber podido concretar una obra que recupera la figura de su padre desde una mirada personal y cinematográfica. “Lograr traerlo me hace sentir contenta porque creo que eso se cumplió en la película”, sostuvo.
“El documental se terminó después de ocho años”
Sandra Sandrini contó que esta película sobre su padre llevó ocho años de trabajo y atravesó distintas etapas hasta poder concretarse. El proyecto, según relató, surgió inicialmente por la propuesta de otra persona que luego no prosperó, lo que la llevó a tomar la decisión de continuar con la película por su cuenta.
El proceso también estuvo marcado por dificultades económicas y cambios en el funcionamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales. “Inicialmente tuvo un apoyo del INCAA, pero después el INCAA tuvo un proceso grande en su organización”, señaló. A pesar de esas complicaciones, la directora aseguró que lograron sostener el proyecto con mucho esfuerzo y con la colaboración de su familia.
No obstante, destacó el acompañamiento del periodista y crítico de cine Carlos Morelli, a quien definió como una figura clave para el desarrollo del documental: “Siempre le digo que es el gestor espiritual de este proyecto”Además, recordó que Morelli mantiene viva la amistad que tuvo con su padre y continúa participando activamente en las presentaciones de la película.
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