
Con el inicio del ciclo lectivo bonaerense, entró en vigencia la nueva Ley Provincial 15.534, que restringe el uso de celulares y dispositivos personales digitales en las aulas. La normativa, impulsada por el senador Emmanuel Santalla y aprobada recientemente, busca reducir las distracciones de los estudiantes y potenciar la atención y la socialización dentro del aula, limitando la tenencia y uso de teléfonos en el horario de clases a fines exclusivamente pedagógicos y bajo supervisión docente.
Por Giuliana Salmonte Siciliano
Gmail: giulianasalmontesiciliano@gmail.com
Desde este martes, cuando las escuelas de la provincia de Buenos Aires retomaron las actividades tras el paro nacional del 2 de marzo, la ley dejó de ser solo un proyecto para convertirse en una realidad legal que impacta en miles de establecimientos educativos. La medida aplica a alumnos de todos los niveles que asisten a aulas bonaerenses y representa un cambio en la manera en que se aborda la presencia constante de tecnología en el entorno escolar.
La nueva normativa responde a la preocupación creciente frente a una problemática que afecta desde hace tiempo al sistema educativo: la distracción que generan los teléfonos celulares en los estudiantes durante la jornada escolar. Según la fundamentación de la ley, más del 50 por ciento de los alumnos reconoce que su propio dispositivo interfiere con su concentración, y alrededor de un 45 por ciento afirma sentirse afectado por el uso que hacen sus compañeros dentro del aula.
El autor del proyecto, el senador provincial por Avellaneda, Emmanuel Santalla, destacó que la medida “pone un freno a una tendencia que impacta directamente en el aprendizaje, la atención y los vínculos dentro del aula”. Según su visión, la restricción busca devolver a la escuela el espacio central que debe ser para el aprendizaje y la interacción social, reduciendo las interrupciones constantes generadas por notificaciones y estímulos externos.
Uno de los puntos clave de la normativa es que los celulares y otros dispositivos digitales personales sólo podrán utilizarse en clase cuando un docente lo disponga expresamente con fines pedagógicos. De esta manera, la tecnología deja de ser una fuente de distracción para convertirse en una herramienta educativa planificada y supervisada, siempre bajo la guía del profesional a cargo de la materia.
La implementación de esta restricción fue recibida con distintas reacciones dentro de la comunidad educativa. Para docentes y autoridades escolares, puede representar una herramienta para fortalecer la atención de los estudiantes y mejorar la dinámica de las clases. Para algunos padres y alumnos, implica un ajuste en la rutina cotidiana, al tener que reorganizar el uso de dispositivos durante las horas escolares.
La vigencia de esta ley también impulsa a las escuelas a revisar sus reglamentos internos y protocolos de convivencia, incorporando ahora criterios específicos sobre el uso y manejo de dispositivos personales dentro del establecimiento. Esto implica que cada escuela deberá adaptar sus prácticas y comunicar con claridad a las familias cómo se implementará la norma en el día a día.
Desde el punto de vista de sus promotores, la normativa no representa una prohibición total ni arbitraria, sino una respuesta concreta a una realidad creciente dentro de las aulas: la presencia constante de celulares que compite con el proceso de enseñanza.
Al poner el foco en el aprendizaje y la socialización, la ley busca redefinir los límites tecnológicos dentro del entorno escolar.
Con este cambio en vigencia, los establecimientos educativos bonaerenses comienzan un nuevo ciclo donde la atención en clase y la interacción entre estudiantes y docentes toman protagonismo, reformulando las dinámicas habituales de la jornada escolar y buscando recuperar el foco académico y social dentro del aula.
Por qué se impulsó la normativa
La Ley Provincial 15.534 fue promovida en respuesta a una problemática detectada en las aulas: la distracción persistente de los estudiantes causada por celulares y otros dispositivos personales digitales, que afectan la atención y el rendimiento escolar.
El autor de la ley explicó que el objetivo de la norma no es prohibir la tecnología de manera absoluta, sino encauzar su uso para fines pedagógicos y dentro de la supervisión del docente, devolviendo a la jornada escolar su carácter de aprendizaje y socialización sin distracciones permanentes de notificaciones o actividades ajenas a la materia que se esté cursando.
Fuente: El1 Digital – “Inician las clases y entra en vigencia la ley de restricción de celulares en escuelas”.
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