Número de edición : 8974

Cultura

“Enterrados” y la potencia de la ficción frente a la historia

Literatura. “Enterrados” y la potencia de la ficción frente a la historia
Literatura. “Enterrados” y la potencia de la ficción frente a la historia

El escritor y ensayista Miguel Vitagliano reflexiona sobre la novela como territorio de invención, memoria y presente político a partir de su obra.

Por Florencia Belén Mogno

La literatura ha dialogado históricamente con los grandes acontecimientos políticos y sociales, no desde la lógica de la explicación factual, sino desde la potencia de la ficción como herramienta para pensar el mundo.
En ese cruce entre relato, memoria y construcción simbólica, la novela se convirtió en un espacio donde el pasado deja de ser una pieza cerrada para volver a ponerse en tensión con el presente.

Lejos de ofrecer respuestas unívocas, muchas obras literarias trabajan sobre las fisuras de la historia, explorando cómo los discursos, las decisiones políticas y las identidades nacionales se sostienen también sobre relatos imaginados. La ficción, en ese sentido, no aparece como un complemento ornamental, sino como un motor que atraviesa la vida social, la construcción de proyectos colectivos y la forma en que las sociedades se narran a sí mismas.

Pensar la historia desde la literatura implica asumir que los hechos fueron, alguna vez, presente en disputa. Esa mirada permite recuperar la dimensión política del tiempo vivido y comprender que nada permanece inmóvil ni definitivamente clausurado. La novela se vuelve así un territorio donde lo histórico y lo humano se entrelazan, habilitando nuevas lecturas sobre procesos que siguen resonando en la actualidad.

En este marco se inscribe “Enterrados”, la novela de Miguel Vitagliano, escritor, crítico y docente de la Universidad de Buenos Aires. En diálogo con Diario NCO, el autor habló sobre los ejes conceptuales de la obra, su vínculo con la historia y la ficción, y los proyectos literarios en los que se encuentra trabajando actualmente.

Una propuesta de ficción innovadora

Para empezar, ¿en qué consiste Enterrados y qué tipo de temas aborda?

M.V: La novela tiene entre sus protagonistas a Bartolomé Mitre y a su traducción de La Divina Comedia, la trama gira en torno de la funesta Guerra contra el Paraguay. En ese sentido, se podría decir que aborda temas históricos. Pero yo no diría que se trata de una novela histórica. No hay en Enterrados una idea de mirar el pasado con ánimo explicativo o interpretativo, porque para eso están las investigaciones historiográficas sobre la Guerra de la Triple Alianza.

Y en esa linea, ¿a que apuntaría o cuál sería el propósito de la obra?

Lo que Enterrados pretende es ser una novela sin otro agregado, lo que implica, desde luego, al menos dos cosas, o tres. La primera es mostrar que una y otra vez actuamos a partir de ficciones, sea impulsados por ellas o sumergidos en su atmósfera. Hasta cuando nos acostamos cada noche recurrimos a la ficción: cerramos los ojos fingiendo dormir para entonces poder dormirnos. Pensar un país, gobernarlo o querer gobernarlo, construir un proyecto político, exige también el impulso de la ficción. Por eso la historia está repleta de ficciones, no porque haya falsedad en ella sino por el propio sentido de invención que la empresa lleva necesariamente consigo.

En ese aspecto, ¿cuáles serían las otras dos cosas que mencionó?

M.V: La segunda, comprender que el pasado fue alguna vez un presente político, como estos días que vivimos, y que nada nunca se queda quieto ni está terminado. Dante lo tuvo muy en cuenta al componer La Divina Comedia, y Mitre también en los largos años que le demandó traducirla. Y por cierto, mientras construía su historia del país y la tercera no depende de la voluntad del escritor de la novela, porque consistiría en que su trabajo sea leído y reconocido como literatura.

Por último,¿está trabajando en algún otro proyecto que nos quiera comentar?

M.V: Estoy terminando una novela que sería la segunda parte de una trilogía que comenzó con Enterrados. Aunque son novelas autónomas, en cada una se destaca una problemática de la forma novela. Así como Enterrados fue la potencia de la ficción ante la historia, esta segunda está concentrada en la figura de los escritores. El protagonista es William Henry Hudson, el naturalista y narrador nacido en Argentina en el siglo XIX aunque siempre se sintió inglés. Comenzó a escribir a los 33 años y siempre en inglés, cuando se fue a vivir a Londres. Aunque una y otra vez volvió al país con sus relatos, que para Borges y Martínez Estrada fueron superiores a cualquier texto de la gauchesca, incluso a los de José Hernández.

La novela cuenta su historia y su relación con otros dos grandes escritores, a su manera también desubicados de país: Joseph Conrad, polaco que escribió en inglés, y el escocés Cunningham Graham, que había vivido una breve temporada en Entre Ríos y no dejó de sentirse en parte argentino.

Fuente fotografías: redes sociales

Te Puede Interesar:

https://www.instagram.com/diarioncomatanza
https://facebook.com/diarionco

https://youtube.com/@diarionco2150

Artículos Relacionados

3 Comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior