El gobierno sirio ofreció una “amnistía” a todos aquellos ciudadanos que entreguen sus armas a la policía en el plazo de una semana, informaron los medios estatales en el octavo mes de una revuelta contra el presidente Bashar Al Assad.
“El Ministerio del Interior pide a los ciudadanos que hayan portado, vendido, entregado, transportado o financiado la compra de armas, y que no hayan cometido crímenes, que se entreguen con sus armas en la comisaría de policía más próxima entre el 5 y el 12 de noviembre”, informó la televisión estatal.
“Quienes se entreguen seguirán en libertad y recibirán una amnistía”, agregó el comunicado ministerial, citado por la TV estatal y la agencia de noticias oficial siria SANA.
El presidente Al Assad se enfrenta desde marzo a una amplia movilización popular opuesta a su gobierno, a la que respondió con un uso de la fuerza pública que según la ONU dejó más de 3.000 muertos, en su mayoría civiles.
Los manifestantes opositores aseguran que su campaña es pacífica, pero el gobierno dice que combate a grupos de “terroristas” islámicos apoyados por países de Occidente y de las regiones hostiles a Siria.
Las protestas antigubernamentales y la represión continuaron sacudiendo hoy a Siria, pese a un acuerdo alcanzado esta semana por Damasco con la Liga Arabe para poner fin a la violencia, según los grupos de la oposición.
Al menos nueve jóvenes murieron cuando miles de sirios volvieron a salir a las calles para demandar el fin del gobierno de Al Assad, cuyo partido lleva casi medio siglo en el poder, y fueron violentamente reprimidos por tropas del ejército, dijeron estos grupos, según las agencias de noticias DPA, ANSA y Europa Press.
Los Comités de Coordinación Local, plataforma de activistas opositores, indicaron que las fuerzas de seguridad circundaron las principales mezquitas de las ciudades de Homs, Latakia, Dayr az Zor, Hama, Banias, Damasco y Dera`a.
Uno de los grupos opositores, el Movimiento para la Construcción del Estado Sirio, pidió a las organizaciones de derechos humanos del país que documenten “todo disparo, toda detención y todo secuestro venga de la parte que venga”.
Los datos serán entregados, dicen, a la Liga Arabe, que el miércoles pasado llegó en El Cairo a un acuerdo con el gobierno sirio para poner fin a la violencia e iniciar un diálogo entre el gobierno y la oposición.
Concretamente, la Liga Arabe dio a Damasco dos semanas de plazo para retirar al Ejército de las ciudades, liberar a todos los detenidos durante las manifestaciones y permitir el ingreso de observadores y medios de prensa internacionales, cuya actividad fue prohibida casi por completo por el gobierno.
Estados Unidos, que se manifestó escéptico ante el acuerdo pactado esta semana entre Damasco y la Liga Arabe, Manifestó hoy su desconfianza hacia la oferta de amnistía hecha por Damasco Y dijo que “no recomienda” que nadie se entregue al gobierno sirio.
“No le recomendaría a nadie que se entregara a las autoridades del régimen en este momento”, dijo la portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Victoria Nuland, cuando periodistas le preguntaron sobre la oferta del gobierno sirio.
Asimismo, la funcionaria norteamericana relativizó el anuncio de Damasco, recordando que de ser verdad “ésta sería como la cuarta amnistía que han ofrecido desde hace cinco meses”.
“Habrá que ver si ésta tiene más adhesión que las del pasado”, porque “tenemos una larga y profunda historia de promesas rotas por el régimen de Al Assad y no parece que esta racha se vaya a romper ahora”, ironizó.