
Carmen Bugge, fundadora del comedor El Rinconcito de Los Niños ubicado en Barrio San Francisco Javier en la localidad de Virrey del Pino, fue entrevistada para Haciendo Radio, al aire todos los lunes, miércoles y viernes de 13 a 15.
La vecina comenzó contando cómo inició el merendero. “Yo empecé dando apoyo escolar, no soy docente pero esto me nace del corazón, amo a los chicos, me gusta el trabajo que hago. Los niños tenían una merienda, y bueno pidiendo en los negocios, un pesito cada uno, un granito de arena como quien dice, se hizo el merendero”.
“Y así, después de unos meses nació el comedor al que asisten adultos y niños. Ahora son 60”, continuó la fundadora detallando cuántas personas dependen de este comedor para subsistir.
Cuando se le preguntó si reciben ayuda o donaciones externas, la entrevistada explicó que actualmente Graciela Dávila, la coordinadora del Área de Promoción Infantil y Comunitaria de Desarrollo Social de La Matanza, está cumpliendo con su trabajo y brindando alimentos básicos.
“Le agradezco muchísimo, si no fuera por ella no podría ser posible. La verdad es que no hay palabras para agradecer a esta señora de la municipalidad por cómo nos ayuda para que día a día, de lunes a viernes los chicos coman”, afirmó.
Sin embargo, hace más de tres meses que Bugge no le puede preparar comida a la gente y este último tiempo fue muy duro para ella. “Vienen los chicos y les digo que no hay merienda porque no tengo las cosas, no tengo para hacerles el mate cocido”.
La manera de ayudar con este espacio
“Sí, la Municipalidad nos brinda, pero no puedo ir a buscarlos porque no tengo otro trabajo, no tengo un sueldo como para pagar un remis, se me hace imposible”, aclaró la vecina, que necesita también la ayuda de alguien que se movilice.
Para brindar ayuda de cualquier tipo, comunicarse por Facebook: Carmen Bugge; hablar directamente al número personal de Carmen: 1159099357; o dirigirse personalmente a Virrey del Pino, Barrio San Francisco Javier, manzana 32, lote 11.
Hay muchos comedores o merenderos que son de difícil acceso por la ubicación en la que se encuentran. Este comedor, por suerte y para la facilidad de cualquiera que quiera acercarse a ayudar, se encuentra en una zona en la que se puede entrar con autos sin ningún tipo de problema.
La fundadora del comedor explicó por qué es necesario que se haga conocer la situación de extrema necesidad en la que viven. “Almuerzan en un patio, no tenemos techo. Nos falta todo lo necesario para hacer un techo, chapas y tirantes. Nos faltan bancos, la mitad de los chicos comen parados”, afirmó la entrevistada.
¿Por qué el comedor ya no puede funcionar?
“En este momento no se está haciendo merendero porque nos falta todo. Desde lo más mínimo, que puede ser un colador, la Yerba, el azúcar y cualquier cosa que puede uno brindarle a los chicos. Por lo menos, con que les brindes lo que haya, los niños comen felices”, transmitió Carmen Bugge.
La vecina añadió: “Yo fui pidiendo acá por donde vivo, y así lo fui llevando, a pulmón. Ahora como no tengo recursos, pido solidaridad al que nos pueda dar una mano”.
“No hay lujos, somos muy humildes, lo importante es que día a día se le pueda dar un plato de comida a los chicos, en esta época en la que los tiempos que vivimos son tan difíciles. Todos los días se ve la necesidad de los chicos, y la de los grandes también”, alertó la fundadora del comedor.
Al final de la nota, Carmen agradeció la difusión del comedor y dijo que va a seguir adelante “cueste lo que cueste”. La entrevistada ayuda a la comunidad desde su lugar y eso es algo digno de reconocimiento.