CEMEFIR envuelta en la disputa política entre el municipio y el gobierno de la provincia
El miércoles 27 de setiembre en la sesión del concejo deliberante, fue ratificado por ese cuerpo el pedido de expropiación de CEMEFIR con el agregado de que el costo económico de la medida esté a cargo de la provincia. La solución definitiva de la continuidad de ese centro de salud en el edificio de Perú 2433 sigue en suspenso, envuelta en la disputa política entre el municipio y el gobierno de la provincia.
NCO conversó con el Dr. Luis Cabrera, referente de los trabajadores de la institución que estuvo presente en la sesión.
Por Emilio González Larrea
El concejo deliberante en su última sesión aprobó la expropiación del edificio de CEMEFIR, pero con el pedido de que el costo económico esté a cargo de la provincia. ¿Cuál es tu opinión sobre esto?
Estamos un poco desconcertados pues a nosotros no nos importa quién levante la hipoteca, si el gobierno provincial o municipal, nuestro reclamo es que unos u otros resuelvan el tema de terminar con el pedido de remate del edificio donde funcionamos. Sí nos llama la atención que el municipio le pida ahora a la provincia que se haga cargo, ya que recordamos que en el año 2012 y durante todos estos años dijo que tenía los fondos necesarios para levantar la hipoteca. No entendemos ese cambió de opinión, de tirarle ahora la pelota a la provincia.
A partir de la decisión de la Cámara Diputados provincial, de suspender el remate por 6 meses. ¿Se puede trabajar para que se encuentre una solución definitiva?
Sí. Pero también hay que tener en cuenta que esa resolución es solo de la Cámara de diputados y todavía no fue aprobada por los senadores. Tiene una media sanción. Por lo tanto no tiene fuerza de ley hasta que lo apruebe la otra cámara y sea promulgado por el ejecutivo provincial. No obstante por nuestra parte, estamos conversando con algunos diputados de la provincia para lograr una Mesa de Diálogo con la participación de todas las partes para llegar a consensuar una solución definitiva. No queremos que CEMEFIR esté en el medio de una disputa política entre dos gobiernos de distinto signo en un periodo preelectoral.
El tema de CEMEFIR tiene diversas implicancias; en estos días en un programa televisivo se ha denunciado que Alberto Crocamo, alias el Gordo Beto, barra brava de Boca y vinculado al municipio, manejaba planes sociales y es uno de los acreedores en la hipoteca.
Creo que si se llega a un juicio penal, hechos como éste se tienen que investigar. Sabemos que es uno de los acreedores a partir de leer un reportaje que le ha hecho un semanario local. Nosotros estamos abocados al seguimiento de la causa civil y comercial que es la que tiene el remate, los enjuagues que se han producido con la política local no nos interesa en este momento.
CEMEFIR es un centro de salud municipal y en esta necesidad de constituir un ámbito de diálogo para encontrar una solución. ¿Han sido convocados por el ejecutivo municipal o la intendente Verónica Magario para conversar sobre el tema?
No. Desde que comenzó este conflicto, por nuestro lado, hemos solicitado dos entrevistas, primero con Espinoza, avalada con un montón de firmas de trabajadores y pacientes y después con Verónica Magario, pero nunca nos llamaron ni nos contestaron los pedidos. En una oportunidad hablamos con el Secretario de Gobierno, Gustavo Dutto, pero no nos dio una respuesta satisfactoria. La intendenta Magario va a muchos lados, tengan que ver con la salud o no, pero a CEMEFIR que está a una cuadra y media del municipio nunca lo visitó y me gustaría que venga, que se entere directamente por lo que estamos pasando y lo que pensamos nosotros, los trabajadores y los pacientes, quiénes queremos que se resuelva ya, que se garantice la continuidad de la institución en el edificio de Perú 2433 y que se dejen de pasarse la pelota entre el Municipio y la provincia.
¿Cómo repercute este conflicto que ya lleva 6 años sobre la vida diaria del centro de salud?
Esta larga lucha es desgastante. A veces genera conflictos internos entre nosotros, los trabajadores, pues no es fácil mantener en alto el espíritu de lucha por tantos años, algunos se cansan, en el medio nosotros tenemos que trabajar, ocuparnos de la atención de los pacientes y hacer que las cosas funcionen lo mejor posible. Hay un grupo que seguimos firmes con el acompañamiento de los pacientes que entienden que es vital para ellos la continuidad de CEMEFIR aquí, además nos ha acompañado la comunidad que ha participado en asambleas públicas, marchas, han firmado petitorios, etc. Todo lo contrario ocurrió con el poder político local que ha sido muy remiso a dar información y a juntarse con nosotros.
Desde el punto de vista asistencial ¿Cómo funciona la institución, tienen algo que les falte para dar satisfacción a la demanda de los pacientes?
En esto quiero ser claro. CEMEFIR está funcionando muy bien. Se ha comenzado a trabajar en forma distinta que con el anterior jefe del centro que era un maniquí sentado en un escritorio, que no decidía nada. El municipio ha aportado algún equipamiento, ha hecho arreglos edilicios como el caso del subsuelo que se inundaba, ahora no se inunda más, hemos tenido algunos nombramientos como es el caso de dos nuevos neurólogos, un traumatólogo y una kinesióloga más. La parte asistencial considero que funciona bien, por ejemplo, tratamos que las listas de espera no sean largas cosa que no es fácil en un partido tan grande como La Matanza y con un solo centro de rehabilitación física público y gratuito. Aquí los tratamientos son largos y todos los días llegan nuevos pacientes a atenderse.