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El ex secretario general de la ONU llega a Siria para encontrar una solución política al conflicto

Damasco

El enviado especial de las Naciones Unidas y la Liga Arabe para Siria, Kofi Annan, llegará el sábado a Damasco para debatir con las máximas autoridades de ese país una salida pacífica a la virtual guerra civil, camino sinuoso al que sólo le asigna como opción una solución política.

“No ahorraré esfuerzos para contribuir al cese inmediato del derramamiento de sangre en Siria”, dijo Annan horas antes de partir hacia Damasco tras mantener en El Cairo diversas reuniones con funcionarios egipcios, entre ellos el ministro de Exteriores Mohamed Amr.

Según puntualizó Annan, “el arreglo del conflicto sirio es posible únicamente por la vía política”, declaración de no poca importancia en momentos en que en Occidente arrecian las posturas más extremas, incluida la intervención militar extranjera en territorio soberano sirio.

No se descarta que durante su estancia en Damasco el enviado especial de la ONU y la Liga Arabe se entreviste, según informó, con “los funcionarios del más alto rango” a los que expondrá, entre otras iniciativas, el plan del “cese civilizado en su cargo” del actual presidente Bashar Asad, según consignó DPA.

La postura de Annan ya tuvo una ácida crítica por parte de Burhan Ghaliun, presidente del opositor Consejo Nacional Sirio, quién desde su exilio de París subrayó que “este tipo de comentarios son decepcionantes y no dan demasiada esperanza al pueblo que es masacrado a diario en Siria”.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, nombró el pasado 24 de febrero a su predecesor Kofi Annan como enviado especial con objeto de lograr el fin de la violencia y promover una solución pacífica a la crisis siria.

En paralelo y como parte de la intensa actividad diplomática desarrollada alrededor del conflicto en Siria, el gobierno chino anunció hoy que enviará a París a Zhang Ming, ministro asistente de Exteriores, con el fin de explorar una eventual solución diplomática, informó la agencia de noticias Europa Press.

China, que ya vetó junto a Rusia dos resoluciones de sanciones en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, discrepan abiertamente sobre cómo poner fin a lo que es ya una guerra abierta.

Rusia también rechazó este viernes una propuesta de EEUU por considerar que el texto es “desequilibrado” respecto a la responsabilidad que le asigna tanto al gobierno de Al Assad como a sus opositores en el derramamiento de sangre.

Estados Unidos, que al igual que Rusia y China forma parte del exclusivo club de países que tienen poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, presentará una propuesta de resolución favorable a la oposición siria ante el organismo mundial.

“No podemos aceptar el borrador en la forma en la que va a ser presentado ahora”, destacó el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Guennadi Gatilov, al considerar que “faltan las exigencias simultáneas” a ambas partes para que se ponga fin a la violencia.

“El objetivo es el mismo, buscar un texto que contenga exigencias iguales para ambas partes. No aceptaremos resoluciones que dejen cualquier posibilidad de usar la fuerza contra ese país. Las ambigüedades son inaceptables”, escribió Gatilov en su Twitter.

La postura de Moscú gira alrededor de su exigencia de que tanto el gobierno de Al Assad como también sus opositores tienen que ser responsabilizados de la virtual guerra civil en Siria.

En este marco, la Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió este viernes en Ginebra el fin de los ataques contra hospitales en Siria y recordó que los centros médicos tienen que ser tratados como “territorio neutral”, según consignó la agencia DPA.

La organización afirmó estar especialmente intranquila por las informaciones de que se están atacando centros médicos en Siria y se están deteniendo a pacientes, indicó el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic.

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