Número de edición : 8978

Internacionales

El flamante titular del PSOE español pidió unidad y prometió primarias en el partido

España

El flamante Secretario General del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, pidió “unidad y trabajo” a sus compañeros mientras prometió primarias al estilo francés para elegir al futuro candidato a la presidencia del gobierno.

Cuando aún se sienten los coletazos de la ajustada votación en la que Rubalcaba se impuso a Carme Chacón en la batalla por la dirección del PSOE, el ex vicepresidente clausuró el 38avo Congreso Federal del partido con la convicción de que los socialistas se han reforzado.

“Hoy hemos empezado a escenificar la unidad y el cambio”, aseguró Rubalcaba en su discurso de clausura del congreso partidario.

De este congreso “salimos más fuertes y eso nos va a permitir hacer una política más útil”, subrayó el ex vicepresidente y candidato derrotado en las últimas elecciones generales, quien a tomó las riendas del PSOE en su peor momento histórico.

“Les pido que seamos un partido fuerte que actúe con grandeza y que piense en el interés de los españoles”, insistió.

La jornada se inició con la votación de la nueva Ejecutiva Federal -órgano directivo del partido- que Rubalcaba diseñó tras haber sido proclamado vencedor de la interna socialista por solo 22 votos de diferencia con la ex Ministra de Defensa Carme Chacón.

El equipo del nuevo Secretario General recibió el apoyo del 80,4% de los delegados en el congreso, es decir, un casi un 30% más de respaldos que los que obtuvo el propio Rubalcaba ayer para su propia candidatura.

“Son 30 puntos más de unidad”, destacó el líder socialista, haciendo gala de un apoyo que es menor al cosechado por su predecesor, José Luis Rodríguez Zapatero.

Con el partido visiblemente dividido, Rubalcaba se rodeó mayoritariamente de fieles y armó una Ejecutiva continuista respecto a la de Zapatero, que presentó como “integradora”.

Chacón se excluyó voluntariamente del equipo, pero eso no evitó que algunos de sus partidarios recriminaran a Rubalcaba la falta “Cada uno tiene un concepto distinto de integración”, dijo Tomás Gómez, líder de los socialistas madrileños, mientras el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, sostuvo que “evidentemente, no” (es integradora), al ser consultado por la nueva dirección.

Destacan en los puestos más altos, como “número dos” del partido -vicesecretaria-, Elena Valenciano, ex jefa de la campaña de Rubalcaba y ex secretaria de Relaciones Internacionales con Zapatero. El líder de los socialistas de Castilla y León, Óscar López, como Secretario de Organización; y el presidente el gobierno regional vasco, Patxi López, como secretario de organizaciones políticas.

Como una concesión a Chacón y en clave electoral, Rubalcaba entregó la presidencia del partido, un cargo más simbólico que decisorio, a José Antonio Griñan, presidente del gobierno de Andalucía, y quien había apoyado a la Ministra de Defensa.

A pesar de los esfuerzos por mostrar unidad, el triunfo ajustado de Rubalcaba en la interna dejó en evidencia una clara división de aguas en el PSOE.

Detrás de Chacón, de casi 41 años, se habían alineado los dirigentes que no querían esperar, que abogaban por un cambio de rumbo urgente y por una renovación generacional.

Pero los socialistas confiaron en la veteranía, la solvencia y la experiencia de Rubalcaba, quien contó con el apoyo decisivo de los leales a la “vieja guardia”, que responden al ex presidente Felipe González y a su ex vicepresidente Alfonso Guerra, que querían una renovación ordenada y tranquila.

Así, el “felipismo” logró imponer su idea de recuperar la fuerza del aparato, perdida en los años de “zapaterismo”, como base para reconstruir el poder cedido al derechista Partido Popular (PP).

Y a pesar de que fue la cara visible de la estrepitosa derrota, más atribuible a Zapatero que a sus propios errores, el nombre de Rubalcaba sigue estando unido al anterior gobierno pero también a las raíces del PSOE.

Por eso, el nuevo líder, que quiere un “PSOE renovado pero más PSOE” que nunca, anunció hoy que entre los cambios introducidos al modelo de partido está el de celebrar “primarias” al estilo francés, abiertas a los simpatizantes, para elegir al candidato a la presidencia del gobierno.

“Nos falto ese contacto (con la gente), participación hacia dentro y hacia fuera (…) Hemos cambiado el modelo organizativo del partido para dotarnos de esquemas más participativos”, dijo Rubalcaba en su intervención final.

Muchos en el PSOE creían antes del congreso que si Rubalcaba ganaba la Secretaría General, como sucedió, asumiría la tarea de reconstruir el partido, pero renunciaría a ser candidato en 2015, cediendo el paso a su aliado y delfín, Patxi López.

Pero de ser Rubalcaba una opción de transición, Carme Chacón, quien siempre abogó por las primarias, seguramente se verá destinada a librar esta otra batalla por el poder.

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