
El FITBA destinó 40 millones de pesos a una iniciativa del Instituto de Nanosistemas y la empresa TECSCI para implementar un sistema de micromaquinado con láseres de femtosegundos inexistente hasta ahora en el país.
Por Florencia Belén Mogno
El impulso a la innovación tecnológica volvió a ocupar un lugar estratégico en la agenda científica de la provincia de Buenos Aires. En un contexto marcado por la necesidad de fortalecer capacidades locales en áreas de alto valor agregado, la articulación entre universidades públicas, empresas de base tecnológica y el Estado provincial se consolidó como una herramienta clave para reducir brechas en desarrollos considerados críticos.
La creciente demanda de soluciones aplicadas a la microelectrónica, la nanotecnología y la industria biomédica puso en evidencia la importancia de contar con equipamiento de precisión que permitiera procesar materiales complejos sin recurrir a importaciones costosas. En ese escenario, la generación de infraestructura científico-técnica propia se tornó como un paso necesario hacia la soberanía tecnológica.
En ese contexto y según el documento al que accedió Diario NCO, el Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA) otorgó un financiamiento de 40 millones de pesos para el desarrollo del sistema, diseñado por el Laboratorio de Láseres del Instituto de Nanosistemas de la Universidad Nacional de San Martín y la empresa TECSCI, firma de base tecnológica surgida como spin off del propio instituto.
Financiamiento del FITBA y articulación institucional
La propuesta, titulada “Innovación en micromaquinado: implementación de láseres de femtosegundos para la industria electrónica, nanotecnológica y biomédica”, planteó la construcción de un sistema adaptable al láser ultrarrápido ya existente en el laboratorio.
De ese modo, el Instituto aportó infraestructura científica y experiencia técnica, mientras que la empresa contribuyó con capacidades en diseño industrial, escalado productivo y vinculación con el mercado.
El desarrollo apuntó a resolver limitaciones presentes en los métodos tradicionales de procesamiento de materiales como silicio, vidrio, zafiro o cerámicas, cuya dureza y sensibilidad térmica generaron históricamente dificultades en técnicas como el fresado o el taladrado.
En ese aspecto, el reporte señaló que los láseres de pulsos ultracortos permitieron realizar cortes y estructuras micrométricas sin provocar deformaciones ni daños térmicos en el entorno del material intervenido.
Impacto científico y proyección industrial
Asimismo, la implementación de este sistema tuvo un doble alcance. Por un lado, fortaleció las capacidades de investigación básica y aplicada dentro del Instituto de Nanosistemas y de otros centros científicos asociados. Por otro, abrió la posibilidad de ofrecer servicios tecnológicos avanzados a empresas nacionales que requirieran procesos de alta precisión.
Desde la dirección del proyecto explicaron que la iniciativa se planificó en 2015 y que el financiamiento provincial resultó determinante para concretar el montaje experimental. La construcción local del sistema también permitió evitar la adquisición de equipos comerciales importados, cuyo costo podía superar los 150 mil dólares.
Esa estrategia no solo redujo gastos en divisas, sino que además promovió la formación de recursos humanos especializados y la adaptación del equipamiento a necesidades productivas específicas. El proyecto contempló incluso la eventual comercialización de componentes desarrollados localmente y la prestación de servicios a industrias y centros de investigación.
Aplicaciones estratégicas y trabajo interdisciplinario
Por otra parte, el informe señaló que las aplicaciones del micromaquinado con láser ultrarrápido abarcaron sectores diversos: fabricación de componentes microelectrónicos, dispositivos biomédicos, desarrollos en fotónica y nanotecnología, sistemas de microfluídica, así como industrias vinculadas a la automotriz, la relojería y la joyería.
En un contexto global donde la miniaturización y la precisión resultaron determinantes, el documento facilitado a este medio destacó el hecho de contar con esta tecnología lo cual representa una ventaja competitiva.
El equipo de trabajo reunió a investigadores y técnicos con trayectoria en óptica, materiales y procesos de alta complejidad. Participaron especialistas del Instituto de Nanosistemas, tesistas doctorales y personal técnico científico, junto con expertos externos provenientes del Centro de Investigaciones Ópticas, la Universidad Tecnológica Nacional y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial.
La conformación de este equipo interdisciplinario consolidó una red de cooperación científica dentro de la provincia de Buenos Aires, orientada a generar desarrollos con impacto productivo y además, la iniciativa financiada por el FITBA evidenció así una apuesta por la innovación aplicada y por la integración entre conocimiento académico y demanda industrial.
En un escenario donde la autonomía tecnológica se convirtió en un factor estratégico, la puesta en marcha de un sistema local de micromaquinado con láseres de femtosegundos significó un avance relevante. El proyecto no solo cubrió una vacancia existente en el país, sino que también sentó las bases para ampliar capacidades en sectores de alto valor agregado y proyección internacional.
Fuente fotografías: redes sociales.
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