Número de edición : 9034

Fototitulares

La Casa de Auxilio de Ramos Mejía: más de un siglo de historia sanitaria en la Zona Oeste

La Casa de Auxilio de Ramos Mejía.
La Casa de Auxilio de Ramos Mejía.

La institución, que nació en 1917 como Hospital Vecinal, atendió a más de 500 personas por día y supera las 15 mil prestaciones mensuales, consolidándose como una referencia histórica y social en la región.

Por Florencia Belén Mogno.

El acceso a la salud constituyó, a lo largo del tiempo, uno de los ejes centrales en la organización de las comunidades urbanas. En los barrios que crecieron al ritmo del ferrocarril y del asentamiento de familias trabajadoras, las respuestas sanitarias muchas veces surgieron desde la propia iniciativa vecinal.

Antes de la consolidación de grandes estructuras hospitalarias estatales, fueron los propios habitantes quienes impulsaron espacios de atención primaria para cubrir necesidades urgentes.

En la Zona Oeste del Gran Buenos Aires, ese modelo solidario dejó una huella profunda. Así, diversas instituciones nacieron a partir del compromiso colectivo y lograron sostenerse gracias al aporte comunitario, la gestión organizada y una fuerte identidad territorial. Esos espacios no solo brindaron servicios médicos, sino que también se transformaron en puntos de encuentro social y en símbolos de pertenencia local.

Dentro de ese entramado histórico se destaca la Casa de Auxilio de Ramos Mejía, una de las entidades más antiguas de La Matanza. Su trayectoria la posicionó como una referencia sanitaria en el distrito, con más de un siglo de funcionamiento ininterrumpido y una estructura que evolucionó en función de las demandas de cada época.

Orígenes vecinales y consolidación institucional

De acuerdo con la información consultada por Diario NCO, la primera iniciativa para su creación se remonta a 1917. En marzo de ese año, un grupo de vecinos con fuerte arraigo en la localidad se reunió con el objetivo de fundar un Hospital Vecinal Ramos Mejía. La intención respondió a la necesidad de contar con un espacio cercano que pudiera brindar asistencia médica básica en una zona que comenzaba a expandirse demográficamente.

Sin embargo, en octubre de ese mismo año, la Comisión creada advirtió que la denominación de hospital excedía las posibilidades reales del proyecto, frente a la imposibilidad de reunir los recursos económicos necesarios para sostener una estructura de mayor complejidad. Ante esa situación, resolvieron modificar el nombre y adoptaron el de Casa de Auxilio (C.A.R.M.), una definición más acorde a sus funciones iniciales.

Al momento de su inauguración, la institución pudo contar con una sala destinada a consultorio y operaciones, que a su vez estaba equipada con material completo para cirugía general y odontológica.

También dispuso de sala de espera, una sala con tres camas para hospitalización urgente de mujeres, otra para hombres, botiquín y un espacio especial para reuniones de la Comisión Directiva y Presidencia. Aquella estructura representó un paso fundamental para el acceso a la atención médica en la localidad.

Crecimiento y apoyo comunitario

Hacia fines de 1925 se produjo uno de los hitos más relevantes en su desarrollo. El Ferrocarril Oeste cedió dos lotes de terreno de su propiedad, ubicados sobre la Avenida de Mayo, para que la Casa de Auxilio los utilizara en forma gratuita. Esa cesión fortaleció la expansión institucional y consolidó su ubicación en un punto estratégico de la ciudad.

Con el paso de las décadas, la entidad atravesó distintos contextos económicos y sociales, pero mantuvo su funcionamiento gracias al acompañamiento de la comunidad. La participación vecinal resultó determinante no solo en su nacimiento, sino también en cada etapa de crecimiento y transformación.

En la actualidad, la institución recibió a más de 500 personas por día y brindó más de 15 mil prestaciones mensuales, cifras que reflejaron su rol central dentro del sistema sanitario local. Su trayectoria la consolidó como una de las instituciones más reconocidas de la Zona Oeste del Gran Buenos Aires.

Un presente sostenido por el espíritu fundacional

Desde la institución remarcaron que “seguimos construyendo comunidad” y recordaron el desarrollo histórico del espacio, así como las problemáticas que debió afrontar a lo largo de los años. La referencia apuntó a sostener la identidad original que impulsó su creación en 1917.

En ese sentido, destacaron que “con el mismo espíritu de los fundadores, hoy más que nunca se verifica el valor de la participación de la comunidad en cada uno de los logros y lo atestiguan las prestaciones mensuales y la implementación de un seguro de salud único en el país”. La afirmación puso el foco en la continuidad del compromiso colectivo como eje estructural.

De este modo, la Casa de Auxilio de Ramos Mejía reafirmó su lugar como una institución histórica que logró adaptarse a los cambios sin perder su esencia. Más de un siglo después de aquella primera reunión vecinal, el proyecto continuó vigente y sostiene un modelo basado en la participación comunitaria, la cercanía territorial y la respuesta concreta a las necesidades sanitarias de la población.

Fuente fotografías: redes sociales.

Te Puede Interesar:

https://www.instagram.com/diarioncomatanza
https://facebook.com/diarionco

https://youtube.com/@diarionco215

Artículos Relacionados

Volver al botón superior