
La Cámara Argentina de la Industria del Juguete alertó sobre la comercialización de productos que no cumplieron con la normativa vigente y celebró la aplicación de sanciones superiores a los 100 millones de pesos.
Por Florencia Belén Mogno
El cierre de 2025 encontró al mercado de juguetes atravesado por una problemática persistente vinculada a la seguridad de los productos que llegan a manos de niños y niñas. En un contexto de alta demanda estacional y expansión de canales de venta alternativos, los controles sobre la calidad y certificación de los juguetes adquirieron un rol central para prevenir riesgos sanitarios y garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
Durante los últimos meses, distintos organismos y entidades sectoriales advirtieron sobre el crecimiento del comercio desleal asociado a la importación y comercialización de juguetes que no respetaron los estándares técnicos exigidos. Esta situación afectó a la industria formal y expuso a los consumidores a productos potencialmente peligrosos, especialmente en franjas etarias como la primera infancia.
En ese escenario, la política de Vigilancia de Mercado impulsada por el Estado buscó reforzar los mecanismos de control y sanción frente a infracciones reiteradas. Las acciones se orientaron a desalentar prácticas irregulares, ordenar la oferta y proteger tanto a las familias como al entramado productivo que cumple con las reglas establecidas.
En este marco y según el material facilitado a Diario NCO, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) informó que, a partir de denuncias realizadas por la entidad, la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial aplicó la primera de una serie de multas que superaron los 100 millones de pesos a un grupo de importadores de juguetes.
Sanciones, retiros y control del mercado
En relación con lo expuesto anteriormente, cabe destacar que el reporte consultado señaló que las sanciones se dispusieron por la comercialización de productos que no cumplieron con la normativa de seguridad vigente.
Uno de los casos detectados correspondió a un teléfono didáctico para bebés con luces y sonidos que superó los niveles de decibeles permitidos para este tipo de juguetes. Según se informó, el producto representó un riesgo para la salud auditiva de niños y niñas de entre 6 meses y 3 años, situación que se agravó debido a que el envase exhibía sellos de seguridad pese a no cumplir con los requisitos técnicos exigidos.
Como resultado de estas actuaciones, además de las sanciones económicas, se dispuso el retiro inmediato de los productos del mercado, la baja de publicaciones en plataformas de comercio electrónico y la eliminación de ofertas que incluían juguetes previamente retirados del mercado estadounidense bajo la modalidad de compra internacional.
Asimismo, se estableció que, ante la persistencia de estas prácticas, podrían aplicarse suspensiones o bloqueos de los CUIT involucrados y se ordenó la publicación de la resolución sancionatoria en un medio digital de alcance masivo.
Advertencias a las familias y canales de compra seguros
En este contexto, la CAIJ advirtió que se continuó trabajando en la detección de casos de adulteración de declaraciones juradas y presentación de certificados de seguridad apócrifos. Desde la entidad remarcaron que la seguridad debía constituir el primer criterio al momento de elegir un juguete, especialmente durante las fiestas de fin de año.
Por tal motivo, recomendaron a las familias adquirir juguetes exclusivamente en canales formales y comercios habilitados, como jugueterías de barrio, cadenas especializadas y supermercados, entre ellos Carrefour, Jumbo, Coto y Chango Más. En ese aspecto, señalaron que estos puntos de venta ofrecieron productos que cumplieron con la normativa vigente, contaron con certificación obligatoria, trazabilidad y respaldo comercial.
Desde la Cámara también alertaron que una parte significativa de la oferta importada durante la temporada se canalizó a través de espacios no tradicionales, como bazares, kioscos, farmacias, puestos de diarios y polirrubros, donde se detectaron en numerosos casos juguetes de contrabando y productos peligrosos para la salud y la seguridad infantil.
Por este motivo, recomendaron verificar que los juguetes cuenten con el Marcado de Conformidad —Código QR, sigla AR y dos tildes—, identificado como la herramienta más efectiva para cuidar la seguridad de niños y niñas y desalentar el comercio ilegal.
Fuente fotografías: Cámara Argentina de la Industria del Juguete.
Te Puede Interesar:
https://www.instagram.com/diarioncomatanza
https://facebook.com/diarionco



