Número de edición : 8966

GBA

Precios bajo presión: cómo evolucionaron las hortalizas y frutas en el Mercado Central y los supermercados hacia el cierre del año

Precios. La dinámica de los valores de verduras.
Precios. La dinámica de los valores de verduras.

La dinámica de los valores de verduras y frutas mostró comportamientos dispares entre los canales mayoristas y minoristas durante los dos últimos meses del año, con impactos directos sobre el índice de precios al consumidor y señales de tensión en el acceso a alimentos básicos.

Por Florencia Belén Mogno

Durante los dos últimos meses del año, la evolución de los precios de frutas y hortalizas volvió a ocupar un lugar central en el análisis económico y social, no solo por su peso específico en la canasta básica alimentaria, sino también por su incidencia directa en la inflación y en el consumo cotidiano de los hogares.

El comportamiento de estos productos, altamente sensibles a factores climáticos, logísticos y estacionales, reflejó un escenario de marcada volatilidad, especialmente en los canales de comercialización mayorista y minorista.

En ese contexto, el Centro de Economía Política Argentina elaboró un informe de cómo el Mercado Central de Buenos Aires continuó funcionando como un termómetro clave para observar la dinámica de precios en origen y su posterior traslado a los puntos de venta al público.

Allí se concentró más del 70 por ciento del volumen comercializado de las principales hortalizas y más de la mitad de las frutas más consumidas, lo que permitió proyectar con mayor precisión el impacto de estas variaciones sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

El segmento de Verduras, Tubérculos y Legumbres (VTL), compuesto por productos como papa, tomate, zapallo, cebolla, lechuga y batata, mantuvo una relevancia estructural dentro de la división Alimentos y Bebidas no alcohólicas del IPC. A su vez, frutas como banana, manzana, naranja y limón continuaron explicando una porción significativa del consumo, lo que volvió especialmente sensible cualquier modificación en sus valores.

El comportamiento de las hortalizas en el Mercado Central

Durante los dos últimos meses del año, el promedio ponderado de las seis hortalizas más comercializadas en el Mercado Central mostró una tendencia alcista en sus precios, con un incremento generalizado respecto del período previo.

En esa línea, el informe señaló que esta dinámica permitió proyectar una suba cercana al cuatro por ciento en el segmento VTL del IPC, lo que generó una presión adicional sobre el índice general de precios.

El análisis por especie evidenció comportamientos disímiles. Mientras el tomate fue la única hortaliza que registró una contracción significativa en sus valores, el resto de los productos exhibió aumentos considerables. La cebolla encabezó las subas, seguida por la lechuga, la papa, el zapallo y la batata, lo que explicó buena parte del incremento promedio del segmento.

En términos interanuales, el segmento VTL mostró una leve contracción global, aunque con fuertes diferencias internas. El tomate acumuló la mayor variación en el período, mientras que la cebolla presentó la suba interanual más pronunciada. Estos contrastes reflejaron la heterogeneidad del mercado hortícola y la influencia de factores específicos en cada cadena productiva.

Factores productivos y estacionales que explicaron las subas

La evolución de los precios de la cebolla respondió, en gran medida, a una menor oferta local y a la incorporación de partidas importadas desde Brasil. Durante este tramo del año predominó la producción temprana proveniente del NOA y de Cuyo, mientras que la cebolla del sur bonaerense ingresó de manera más tardía, lo que generó episodios de alta volatilidad en los valores.

La mayor entrada de mercadería durante octubre permitió una estabilización transitoria de los precios, aunque la calidad limitada de la oferta disponible hacia comienzos de los dos últimos meses del año volvió a presionar los valores al alza. Posteriormente, una mayor disponibilidad en la última quincena, sumada a una demanda más débil, comenzó a empujar los precios a la baja.

Estos movimientos pusieron en evidencia la fragilidad del equilibrio entre oferta y demanda en el mercado hortícola, donde pequeñas variaciones en los volúmenes, la calidad o el origen de la producción tuvieron impactos inmediatos sobre los precios mayoristas.

Frutas: subas generalizadas y excepciones puntuales

En el segmento de frutas, el comportamiento de los precios también mostró una tendencia mayormente ascendente durante los dos últimos meses del año. La banana fue la única especie que registró una leve contracción en sus valores, mientras que la manzana, la naranja y el limón exhibieron incrementos significativos.

La variación interanual del segmento alcanzó niveles elevados, con la banana liderando las subas acumuladas y el limón mostrando la mayor caída en términos acumulados. Este desempeño reflejó tanto factores de demanda como cuestiones vinculadas a los costos logísticos y de conservación.

En el caso de la manzana, a pesar del aumento registrado hacia el cierre del año, el acumulado anual continuó ubicándose por debajo de la inflación general. Esta situación evidenció que el sector frutícola avanzó por detrás del promedio de la economía, presionado por costos internos crecientes y una demanda selectiva, concentrada en productos de mayor calidad.

Supermercados: precios en baja y brechas persistentes

En las grandes cadenas de supermercados, el promedio de precios corrientes de las seis hortalizas analizadas mostró una contracción significativa respecto del período anterior. El tomate y la lechuga encabezaron las bajas, mientras que el zapallo, la batata, la papa y la cebolla registraron aumentos relevantes en sus valores.

A pesar de estas variaciones, la brecha entre los precios observados en el Mercado Central y los supermercados continuó siendo elevada, aunque con una reducción respecto del mes previo. Esta diferencia puso de manifiesto las distorsiones existentes entre los distintos eslabones de la cadena de comercialización.

Dentro del canal minorista, el tomate volvió a destacarse como la hortaliza con mayor dispersión de precios entre supermercados, con diferencias marcadas entre las distintas cadenas, lo que reforzó la percepción de desigualdad en el acceso a alimentos frescos según el punto de compra.

Un escenario de cierre de año marcado por la volatilidad

El análisis de la evolución de precios de frutas y hortalizas durante los dos últimos meses del año dejó en evidencia un escenario atravesado por fuertes tensiones productivas, comerciales y de consumo. Las variaciones observadas impactaron de manera directa en el IPC y condicionaron el acceso a alimentos esenciales para amplios sectores de la población.

La combinación de factores estacionales, costos crecientes, diferencias de calidad y márgenes comerciales volvió a colocar en el centro del debate la necesidad de políticas que permitan reducir la volatilidad y achicar las brechas entre origen y góndola.

En un contexto económico complejo, el comportamiento de estos productos continuó funcionando como un indicador sensible del pulso social y del poder adquisitivo hacia el cierre del año.

Fuente fotografías: CEPA.

Te Puede Interesar:

https://www.instagram.com/diarioncomatanza
https://facebook.com/diarionco

https://youtube.com/@diarionco2150

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior