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Resistencia a los antibióticos: una amenaza creciente que preocupa a especialistas argentinos

Antibióticos. Resistencia. Amenaza que preocupa a especialistas.
Antibióticos. Resistencia. Amenaza que preocupa a especialistas.

La Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA alertó sobre el avance global de la resistencia a los antimicrobianos, un fenómeno que podría provocar más muertes que el cáncer hacia 2050.

Por Florencia Belén Mogno

La resistencia a los antibióticos se consolida como uno de los principales desafíos sanitarios del presente. En un escenario marcado por la disminución de la eficacia de tratamientos, se intensificaron las advertencias del ámbito científico sobre el riesgo que implica no frenar su expansión. Proyecciones internacionales indicaron que, sin acciones globales coordinadas, el fenómeno podría causar 10 millones de muertes anuales para 2050.

Este proceso comprometió la capacidad de respuesta del sistema de salud y prolongó internaciones, redujo las posibilidades de recuperación y aumentó los costos asociados a tratamientos cada vez más complejos. Según los especialistas citados, el origen del problema se encuentra en décadas de uso intensivo de antibióticos en múltiples ámbitos, lo que favoreció la evolución acelerada de bacterias capaces de resistir fármacos esenciales.

En esa línea, el investigador del CONICET Pablo Power advirtió en el documento al que accedió Diario NCO: “Lo que hoy enfrentamos no es un fenómeno aislado, sino el resultado de décadas de uso intensivo de antibióticos y de una evolución bacteriana que no da tregua”.

También señaló que la falta de nuevos compuestos agravó el escenario actual y se refirió a
“al uso masivo de la penicilina en la década de 1940, estos compuestos transformaron la medicina moderna. Sin embargo, la rápida aparición de mecanismos de resistencia generó un escenario en el que muchas compañías farmacéuticas dejaron de considerar el estudio de nuevos antimicrobianos como una alternativa viable y rentable”.

Presión selectiva, automedicación y agroindustria

La presión selectiva generada por el uso de antibióticos en medicina humana, veterinaria y agricultura contribuyó a que las bacterias resistentes sobrevivieran y se multiplicaran. A esto se sumó la automedicación, que según expertos citados acelera aún más el proceso. En el sector agropecuario, donde se concentra entre el 65% y el 72% del consumo mundial, los residuos con antibióticos contaminan ambientes y facilitan la diseminación de resistencias.

El profesor adjunto de Microbiología José Di Conza sostuvo en el documento consultado por este medio que “se ha descrito la diseminación de genes de resistencia de formas realmente impensadas; por ejemplo, en aves migratorias”.

Además, remarcó que “el uso de pesticidas o herbicidas en tareas agrícolas acelera la selección y la diseminación de mecanismos de resistencia”. Estas evidencias muestran que se trata de un problema complejo que excede a un único sector y cuyo abordaje debe involucrar a múltiples actores.

El crecimiento de bacterias resistentes, incluso en entornos con baja intervención humana, reveló que el fenómeno ya se encuentra profundamente extendido. Por eso, la respuesta no puede limitarse a medidas aisladas, sino que requiere políticas integrales y sostenidas en el tiempo.

La necesidad de un enfoque interdisciplinario

Desde una perspectiva internacional, el enfoque Una Salud (One Health) se posiciona como herramienta central para articular políticas y acciones entre salud humana, salud animal y ambiente.

De acuerdo con el reporte al que accedió este medio, las investigaciones recientes en distintos ecosistemas demostraron que la resistencia aparece incluso en lugares remotos y poco intervenidos.

La investigadora Florencia Brunetti, quien estudió la presencia de genes de resistencia en muestras ambientales de la Antártida, destacó: “Cuanto más se profundiza el estudio en áreas bien remotas, como la Antártida, más claro resulta que el problema es difícil de contener. Es crucial asumir la visión interdisciplinaria que propone el enfoque de Una Salud”.

Las señales de alerta continúan apareciendo en los lugares más diversos e inesperados. Para los especialistas citados en el informe, la resistencia a los antibióticos ya forma parte del presente y no únicamente de un escenario futuro. Comprender su origen, su dinámica evolutiva y su capacidad de adaptación resulta indispensable para diseñar estrategias efectivas.

Un desafío urgente para la salud pública mundial

Por otra parte, el estudio al que accedió este medio remarca que solo mediante un esfuerzo global coordinado —basado en evidencia científica, vigilancia activa y uso responsable de antibióticos— será posible conservar estas herramientas vitales. La tarea exige un compromiso colectivo que abarque desde el ámbito médico y académico hasta los sectores productivos y la ciudadanía.

La resistencia antimicrobiana no surge de un único factor ni se resolverá con medidas aisladas. Su impacto creciente y su capacidad de expansión obligan a repensar los modelos de producción, consumo y tratamiento. Proteger la salud de las generaciones futuras dependerá de la capacidad de anticiparse y actuar con decisión frente a esta amenaza creciente.

Fuente fotografías: Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA.

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