
Rodolfo Kempf: Investigador de la CNEA. Especialista en Combustibles Nucleares y residuos radiactivos. Miembro de la Conducción Nacional de la CTA.
Hace más de 50 años comenzaba a funcionar el reactor de la central nuclear Atucha I, convirtiéndose así en la primera central nuclear de América Latina que genera energía eléctrica. La central nuclear Atucha I, junto a la central nuclear Atucha II y Embalse Rio Tercero genera energía eléctrica ayudando a evitar la emisión de casi 2 millones de Toneladas de dióxido de carbono (CO2).
75 años de historia nuclear Argentina
Este aspecto característico de la energía nuclear, frente a la generación de energía térmica (hidrocarburos), es compartido en el hemisferio sur solo por Brasil y Sudáfrica. Un dato que muestra el club estratégico que supo edificar el área nuclear Argentina, fundada por Perón en 1950 cuando, el 31 de mayo de 1950, se crea la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica). Desde su fundación, la CNEA y el área nuclear argentina han logrado resolver los cuatro desafíos del átomo: logró dominar el ciclo de combustible, el reprocesamiento circular del combustible gastado, la fabricación de agua pesada y el enriquecimiento de uranio.
Tiene tres centros de formación científico-técnica. En el Centro Atómico Bariloche donde, en combinación con el Instituto Balseiro, se forman físicos, ingenieros mecánicos y nucleares; en San Martín, sede del Instituto Sábato, avanzada en formación de ingenieros en materiales que despliegan lo fundamental de sus investigaciones y plantas pilotos en el centro Atómico Constituyentes; y en el Centro Atómico Ezeiza, sede del Instituto Dan Beninson, donde se hace formación en aplicaciones nucleares.
En su historia, CNEA cuenta con el primer reactor de Latinoamérica, el RA1, del año 1957 y unos 8 reactores experimentales entre los que se encuentran el RA6 del Centro Atómico Bariloche y el RA3 en el Centro Atómico Ezeiza donde se producen radioisótopos para uso en medicina nuclear. El RA10 espera incrementar en un orden de magnitud la producción, sumando una facilidad para el dopado de semiconductores. Se exportaron 6 reactores de investigación a Perú, Argelia, Egipto, Australia (muy similar al RA10) y el PALLAS principal reactor productor de radioisótopos europeo.
La soberanía energética nuclear en riesgo
Milei agrede a nuestra historia de autonomía tecnológica y soberanía energética en el sector nuclear. Hoy el pueblo argentino está siendo atacado como en la última dictadura. El gobierno de Milei quiere dar marcha atrás con todo aspecto soberano de nuestra historia. Quiere darnos vuelta como una media para imponer una Argentina Sociedad Anónima anexada a los EE UU. Solo a lo largo de la primera semana de este año, Milei-Caputo pagaron 4.600 millones de dólares en concepto de capital e intereses de Deuda. Tan solo en 2024, dicha Deuda creció en 95.000 millones de dólares. La semana pasada para sostener el tipo de cambio el gobierno puso otros 1000 millones de dólares. Mientras tanto tiene una extensa temporada en la reserva federal de EEUU para conseguir nuevos préstamos que implicaran nuevos condicionamientos. Pero el punto de este párrafo es poner órdenes de magnitud en las estrafalarias cifras en dólares a la cual nos quiere acostumbrar el gobierno tambero.
Proyecto CAREM
En el proyecto CAREM el Estado Nacional puso unos 600 millones de dólares, el gobierno paralizó la obra civil avanzada en un 70 por ciento cuando restaban otros 1000 millones de dólares para terminar nuestro primer reactor de diseño nacional, pequeño y modular, la Central Argentina de Reactores Modulares CAREM. En diciembre del año pasado Milei junto a Demián Reidel lanzaron un plan nuclear. Al unísono del anuncio, el Financial Times saludaba y se despliega en textuales de Reidel destacando la lealtad de Milei al nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. En el camino se ejecutó la privatización de Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (IMPSA) a manos de un consorcio de EEUU, encabezado por ARC Energy. El aporte líquido por dicha adquisición fue de unos módicos 27 millones de dólares. Lo que se dice un regalo.
IMPSA, es un valioso recurso estratégico que desapareció con la privatización. Como eslabón de la actividad nuclear estaba a cargo del forjado del recipiente de presión del reactor de diseño nacional CAREM. El recipiente de presión es un gran componente estructural que NO tiene recambio en la vida útil de cualquier central nuclear, y con este regalo se lo estamos cediendo a una empresa ligada a Trump. De esta manera se cercena nuestra segunda mayor posible exportación de tecnología nacional. La primera fue el Reactor productor de radioisótopos y dopado de semiconductores a Australia quien abastece a todo el sudeste asiático. Hoy en día el CAREM está puntuado en cuarto lugar entre 65 proyectos en el ranking multiaxial de la Nuclear Energy Agency, muchos de ellos copiados del CAREM. El viernes pasado Sam Altman de Open AI anuncio una carta de intención para levantar un “hub” de centros de datos que requerirán una gran capacidad energética. Ya en diciembre del año pasado Milei y Reidel anunciaron la idea de asociar la energía nuclear, particularmente los SMR o pequeños reactores modulares, con la Inteligencia Artificial. Cuestión que Argentina podría resolver en forma soberana, justamente con la vinculación entre CNEA y ARSAT, que han desarrollado data center que fueron dejados de lado para poner la antena de Starlink de Elon Musk en la Casa Rosada.
El crecimiento exponencial de energía que exigen los servidores de IA pone en movimiento una confluencia con la generación de energía por vía nuclear. Al cerrar la marca y el escalado industrial del proyecto CAREM, se clausura un plan de desarrollo nuclear soberano (sostenido en la Ley 26566 del año 2009) para pasar a un supuesto plan de instalación de centrales nucleares, bajo negocios de privados estadounidenses. Un plan para una Argentina Sociedad Anónima. ¿Qué propone el plan nuclear de Milei? En el DNU 695/25 impulsa privatizar el 44 por ciento de las acciones de Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima (NA-SA), la operadora de las tres centrales nucleares argentinas que generan Energía eléctrica Atucha I, Atucha II y Embalse Rio Tercero que entregan como resultado operativo (ganancias) unos 200 millones de pesos anuales.
¿Se entregan las centrales nucleares?
Inicialmente se hicieron reuniones con Westinghouse y ahora circula el rumor que la empresa ARC Energy se podría quedar con la operación de las centrales nucleares. Un plan coherente con la sumisión y entrega al payaso de Donald Trump. El objetivo central de este plan vendepatria es la transferencia de Nucleoeléctrica Argentina (NA SA) a capitales privados. Esta empresa, fruto de la monumental hazaña colectiva que fue la terminación de Atucha II y la extensión de vida de Embalse y Atucha I, genera un superávit que debe ser reinvertido en el entramado de ciencia y tecnología con laboratorios especializados y plantas piloto específicas que se despliega fundamentalmente en la CNEA. institución fundada hace 75 años por Perón y que sigue siendo de vanguardia a nivel mundial. Sin embargo, el régimen de Milei y Villarruel pretende regalársela a los grandes grupos económicos para que se lleven todas las riquezas, condenando al pueblo a pagar tarifas leoninas por una energía que le pertenece.
Quiere también privatizar la producción de uranio. En Mendoza el gobernador Cornejo junto con el presidente de la CNEA se encaminan a ello y ya hay 3 ofertas para la operación privada de la mina de Sierra Pintada, en San Rafael. Una de ellas es Fisherton vinculada con el grupo Pérez Companc. Otra es Sky Blue, la alianza de Eduardo Eurnekian con mineras canadienses. Ellos piensan exportar nuestro uranio, y lo que quede, nos lo venden. Pero la Ley de la Actividad Nuclear 24804 exige la prioridad de abastecimiento para las tres centrales nucleares argentinas.
Para reforzar el absurdo de la avanzada de privatización y desmembramiento del área nuclear hay que mencionar que la Ley de gestión segura de los residuos radiactivos y pasivos ambientales de la minería, la Ley 25018 coloca a la CNEA como autoridad de aplicación. Es decir, así como está planteado, el privado amigo de Trump se queda con las ganancias de la venta del núcleo electricidad y el Estado nacional, a través de impuestos y tarifas eléctricas que se descargan sobre el pueblo, se hace cargo de las tareas de remediación. Un acuerdo de bobos, para una Argentina subordinada al imperialismo. La CNEA cedió las acciones que tenía sobre la Planta Industrial de Agua Pesada de Neuquén (PIAP), cerrada por Mauricio Macri en 2017, cuando estaba recién reparada y a punto de empezar a fabricar la primera carga de Atucha III a uranio natural. Dicho nuevamente, la decisión a favor del uranio enriquecido nos deja a merced de los dueños del mercado internacional, un oligopolio perfecto. Se mantiene a ritmo muy lento el reactor RA-10 de Ezeiza, multipropósito, apto para investigación en ciencia de materiales, pero muy orientado a producción de radioisótopos médicos, industriales y silicio irradiado para microelectrónica. Es una obra que terminada costaría U$ 400 millones, pagados casi íntegramente, y con un avance mayor del 90%. Terminada y en línea, en un año, podría venderse a U$ 100 millones, para empezar.
Drenaje de científicos al extranjero
Se mantienen salarios bajísimos, mientras las empresas nucleares canadienses y estadounidenses bajan a llevarse camionadas de cuadros jóvenes desde nuestros institutos y laboratorios. En fin, éste es un plan de privatización, extranjerización, desarticulación y descalificación del sector nuclear. Una continuidad del plan iniciado por la última dictadura. Ataca no sólo las instalaciones, sino la base educativa de los y las trabajadores. Los gremios y sectores Populares han alzado su voz de protesta, denunciando la situación de hambre y explotación a la que son sometidos por el gobierno de Milei. Un reciente comunicado de ATE CNEA señala con crudeza: “los trabajadores y trabajadoras del área nuclear sufrimos un congelamiento salarial que empujó a más del 80% del personal a cobrar salarios por debajo de la línea de pobreza. Las jubilaciones compulsivas están dejando áreas enteras acéfalas y sin pase a planta permanente, becarios y contratados abandonan el organismo”. Esta es la estrategia del gobierno: empobrecer, desmoralizar, vaciar y luego entregar a precio de remate los activos nacionales. Frente a esta agresión, las Fuerzas Populares y sindicatos agrupados venimos recorriendo el camino de los “Cabildos abiertos por la soberanía energética” se convocó el miércoles 15 de octubre a una Jornada en defensa del sector nuclear con actividades en todos los centros atómicos del país (Constituyentes, Ezeiza y Bariloche) marchando desde las centrales nucleares de Atucha hacia la rotonda de Zarate. La tecnología nacional al paso del protagonismo popular para derrotar la política de entrega del gobierno.
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