
Numerosa y emotiva concurrencia al Primer Encuentro de Payadores en La Matanza, realizado en La Matanza en el Salón de actos Vicente Artusa de la Sociedad de Fomento.
Por Oscar González
Especial para Diario NCO
Pegada a la General Paz, donde comienza a extenderse el Pago de La Matanza, (el primero de esta provincia), a menos de media legua de la Chacra de Los Tapiales, emblemático lugar de nuestra historia construida a fines del siglo XVIII, se alza Villa Celina.
Particular espacio del conurbano bonaerense donde conviven descendientes de criollos, europeos, sudamericanos, el domingo 29 de julio como cierre del “mes de los payadores”, se llevó a cabo el Primer Encuentro de Payadores en La Matanza, que colmó el Salón de actos Vicente Artusa de la Sociedad de Fomento.
A partir del mediodía, el pujante barrio matancero se fue poblando con botas, bombachas, ponchos, boinas, sombreros de ala, rastras, facones, versos en el pecho y guitarras en ristre….
Era el subsuelo esperanzado y hormiguearte de la gran provincia criolla que, en su desarrollo, fue misturando las diferentes etnias que habían elegido para trabajar, formar su familia, educar a sus hijos, la convocatoria de la constitución: “a todos los hombres del mundo que quieran habitan el suelo argentino”.
Allí estuvieron, disfrutando de un auténtico domingo en celeste y blanco con distintos apellidos y tonos de piel, encontrándose bajo ese hondo y ancestral misterio que encierran las payadas y sus protagonistas.
Un género de comunicación que viene dialogando, a través de los siglos, sobre hechos y preguntas de y sobre las realidades que les tocan vivir a los seres humanos, de diferentes lugares del planeta.
Sorprende la solidaridad generada entre los artistas, y que hacen extensivo al público. Porque las Payadas son algo más que la admirable facultad del “canto repentista”, es ir dejando testimonio de lo que va sucediendo y, a la vez, advertencia de lo que puede suceder.
Es la expresión de un área cultural que incluye como columna vertebral, no montañas como en algunos continentes, sino ese monumento hídrico que es el gran Río Paraná, columna vertebral en permanente movimiento que desemboca en otro grande el Río de la Plata, dejando a su paso en la costa oeste, la Argentina y el Paraguay, y en la del este, la banda Oriental y el sur brasileño.
Como en los antiguos Circos trashumantes, los payadores desembarcaron en el pueblo de Celina iluminando los rostros de aquellos que la taba les dio suerte y decidieron asistir al sonoro encuentro en celeste y blanco, tan necesario en los tiempos que vivimos.
Resuello
Interesados por esta propuesta polifacética de la cultura popular, dialogamos con Ángel Barrera, payador de La Matanza, y Coordinador de este Encuentro.
Diario NCO: ¿De qué se trata los Encuentros de Payadores?
AB: Los encuentros de payadores se trata de, dos bardos (payadores, vates, repentizadores, etc) quienes, guitarra en mano, dialogan improvisando, cantando, rimando, pensando y, respetando la métrica y rima, van hilvanando repentina y espontáneamente la estrofa de diez versos, en este caso llamada décima espinela (*) Cada payador, expone su forma de pensar, experiencia de vida y su ingenio, para así llegar a formular su idea dejando un mensaje….
Diario NCO:¿Qué intentan lograr con estas convocatorias?
A.B: Lo que se intenta lograr es que el payador, a pesar de los tiempos modernos que vivimos sigue vigente. Para eso, organizamos con mucho sacrificio y en muchos de los casos sin ayuda gubernamental, los “encuentros de payadores” para mantener parte de un pasado y una tradición que no murió, ni morirá. .
Diario NCO: Aunque se lograron avances en la visibilidad de esta actividad ¿alcanza con El Día Nacional del Payador, consagrado por Ley del Congreso Nacional?
A.B: ¡No! no alcanza, porque seguimos esta lucha sin el apoyo suficiente y se sigue estando en deuda con estos portavoces del pueblo. Estamos solos y, a veces, nos sentimos mendigos frente a las direcciones de la cultura…
Diario NCO: Los Payadores, como en los siglos XIX y principios del XX ¿pueden vivir de su actividad?
A.B: En mi caso, no puedo vivir de esta actividad, si hay, son los menos que pueden hacerlo, pero muy pocos, considerando que esta es una actividad con participaciones en los días mas cercanos a los viernes, sábados y domingos, y muy mal remunerados…
Diario NCO: Me comentaste que tienen dificultades para conseguir espacios donde realizar estos Encuentros en los municipios bonaerenses. Dado que la payada es una expresión que representa principalmente al área rioplatense, ¿en cuántos distritos del conurbano se organizan Encuentros de Payadores?
A.B: Sí, es muy dificultoso encontrar los espacios en donde poder realizar esta tarea y tengo conocimiento de muy pocos municipios que respetan el Día Nacional del Payador. . Hay compañeros que a través de gestionar espacios en sus respectivos distritos, lograron conseguir el apoyo de las secretarias de cultura, pero reitero, son muy pocos.
Diario NCO: Cómo se puede apoyar estos emprendimientos desde los gobiernos municipales y el provincial
A.B: Primero, respetando la ley 24.120 que establece por ley nacional el día 23 de julio como “DIA NACIONAL DEL PAYADOR” y, después generar puestos de trabajos en centros culturales o fomentando la tarea del payador para participaciones artísticas en colegios, sociedades de fomento, clubes, teatros, canales de televisión, programas radiales, etc, por ahí es un sueño mío nomás, o una utopía…
Diario NCO: ¿El arte del Payador ¡pasó de moda?
A.B: No, para nada…Hoy está más vigente que nunca!! Las redes sociales actualmente como Facebook o Youtube por ejemplo, son una nueva vidriera para promocionar o difundir nuestras actuaciones, artesanal trabajo que nos tomamos en publicar fechas de presentaciones o momentos acontecidos.
Felicitaciones Ángel para vos y el equipo que se encargó de cubrir los servicios y lograr que los visitantes se sintieran como en casa. Incluidos, sanitarios, parrilla, y los pastelitos (con dulce de batata o membrillo) que acompañaron hasta el mate del estribo.
(*) Vicente Espinel (1550–1624) fue un sacerdote, escritor y músico español del Siglo de Oro. En 1591, creó la décima espinela, que es una estrofa de diez versos octosílabos, donde sus rimas son consonantes (todos los fonemas a partir de la vocal acentuada coinciden) y se organizan de la siguiente manera: abba accddc. Entre el cuarto y quinto verso hay una pausa obligatoria. Desde el punto de vista del sentido, el quinto verso se liga al sexto por encabalagamiento, es decir que la unidad de sentido empezada en el quinto se completa en el sexto. Por lo general en una décima se desarrolla un solo tema.



