Inspectores del Registro Provincial de Bebidas Alcohólicas del ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires (Reba) realizaron durante el mes de diciembre unos 2.400 controles de alcoholemia a conductores. Las autoridades sanitarias anticiparon que las mediciones de alcoholemia se reforzarán este mes en los centros turísticos y rutas balnearias.
Durante el mes pasado, los agentes del Registro hicieron 600 test entre el peaje de Hudson, la subida a la Autopista Buenos Aires – La Plata y el cruce Etcheverry, de las cuales sólo 5 resultaron positivos punitivos, es decir que superaban los 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre y, por lo tanto, debieron dejar de conducir.
A esos controles, se suman las 1.800 determinaciones realizadas en los denominados corredores nocturnos, zonas de concentración de bares y boliches con gran circulación de jóvenes, de los distritos de San Miguel, Quilmes, La Matanza, Esteban Echeverría, Lomas de Zamora y La Plata. De ese total, 35 resultaron positivas.
La legislación vigente señala que el límite de alcohol en sangre permitido es de 0,5 gramos por litro de sangre para los conductores particulares, 0,2 g/l para los motociclistas y 0 g/l para los conductores profesionales.
A partir de enero, y durante todo el verano, los agentes de la cartera sanitaria provincial reforzarán los operativos en el Partido de la Costa, Pinamar, Villa Gesell y Mar del Plata.
Además de los controles de alcoholemia en las rotondas de acceso a las ciudades balnearias, habrá inspecciones a comercios y boliches para verificar que no se venda alcohol a menores de edad, también se controlará que cuenten con licencia REBA, obligatoria para el expendio de bebidas alcohólicas.
Los inspectores aconsejan a los conductores que eviten beber alcohol, ya que las bebidas alcohólicas disminuyen los reflejos, produce una falsa apreciación de las distancias y retardan el tiempo de respuesta; con todo, se pone en riesgo la propia vida y la de terceros.




