La Cámara de Diputados bonaerense convirtió en ley el boleto educativo gratuito para los estudiantes de todos los niveles, que prevén subsidiar con unos 200 millones de pesos anuales, en una sesión que movilizó a centenares de alumnos, que colmaron las barras del recinto y recordaron a sus pares de los 70 que por el mismo reclamo fueron víctimas de La Noche de los Lápices.
El boleto podrá ser utilizado por estudiantes que asistan a establecimientos públicos y de gestión privada con aporte estatal, durante los días hábiles del año escolar y para todas las actividades educativas, y servirá para el transporte ferroviario, fluvial y de colectivo de pasajeros urbano, suburbano e interurbano.
La reglamentación determinará la forma en la que se implementarán los viajes autorizados por usuario, que serán para el sistema urbano e interurbano de 50 traslados mensuales para alumnos primarios y secundarios y de 45 para terciarios y universitarios.
En tanto, para el sistema de larga distancia sólo se otorga el beneficio a los estudiantes universitarios, con un tope de cuatro viajes de ida y vuelta anuales.
La norma prevé que el boleto alcanzará además al traslado de residentes o practicantes y a los alumnos que deban desarrollar una actividad curricular fuera del establecimiento educativo. Y establece que la empresa deberá cubrir el seguro del usuario, igual que sucede con el resto de los pasajeros.
El Poder Ejecutivo destinará los fondos necesarios para garantizar la implementación del boleto estudiantil que, según fuentes legislativas, debería ser de unos 200 millones de pesos por año.
