
Los últimos datos mostraron que el Gran Buenos Aires registró los niveles más altos de desempleo del país. La caída del empleo formal y el aumento de personas en búsqueda laboral profundizaron el escenario.
Por Florencia Belén Mogno
El escenario laboral argentino mostró en el último tiempo señales de deterioro agravados por la política de destrucción que impulsa el Gobierno. La generación de empleo no acompañó el ritmo de la actividad y dejó en evidencia una brecha cada vez más marcada entre crecimiento y trabajo.
En ese contexto, las dificultades para acceder a un puesto laboral comenzaron a hacerse más visibles en los grandes centros urbanos. La presión sobre el mercado de trabajo aumentó a partir de una mayor cantidad de personas que salieron a buscar empleo, en un entorno donde las oportunidades resultaron limitadas.
Esta situación encontró su expresión más crítica en el conurbano bonaerense, un territorio donde la estructura productiva y la densidad poblacional amplificaron el impacto de la crisis. Allí, los indicadores laborales reflejaron con mayor claridad las tensiones acumuladas.
En ese sentido y de acuerdo con la información a la que tuvo la oportunidad de acceder Diario NCO, la tasa de desocupación a nivel nacional se ubicó en el 7,5 por ciento durante el cuarto trimestre de 2025. La cifra implicó una suba de 1,1 puntos porcentuales en relación al mismo período del año anterior.
El Gran Buenos Aires, en el centro de la problemática
No obstante, el dato más significativo surgió al observar el comportamiento por regiones. En los partidos del Gran Buenos Aires, el desempleo alcanzó el 9,5 por ciento posicionándose como el valor más alto entre los principales aglomerados urbanos del país.
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En esa línea, el documento facilitado a este medio señaló que este incremento se dio en un contexto donde la cantidad de personas activas en el mercado laboral creció, mientras que el empleo total mostró una retracción.
De esta manera, el relevamiento expuso y puntualizó que la combinación de ambas variables constituyó un factor clave en profundizar el aumento sostenido del número de personas desocupadas.
Menos empleo registrado y más presión sobre el sistema
Uno de los factores centrales detrás de esta dinámica fue la caída del empleo formal. Distintos análisis señalaron que la disminución de puestos registrados explicó gran parte del deterioro en los indicadores, mientras que el trabajo informal apenas mostró variaciones.
En términos absolutos, la cantidad de personas sin empleo alcanzó a más de 1,6 millones en todo el país. Este crecimiento se produjo incluso con tasas de actividad relativamente estables, lo que evidenció mayores dificultades para absorber la demanda laboral existente.
A su vez, los datos reflejaron que una porción considerable de los desocupados atravesó períodos prolongados sin conseguir trabajo. Un porcentaje importante llevaba más de un año en búsqueda activa, lo que dio cuenta de un problema estructural que excedió lo coyuntural.
Jóvenes y sectores clave, entre los más afectados
El informe también puso el foco en el impacto desigual de la desocupación. Los jóvenes se ubicaron entre los grupos más perjudicados, con aumentos significativos en las tasas tanto para mujeres como para varones de entre 14 y 29 años.
Esta tendencia marcó una diferencia respecto a los adultos, cuyos niveles de desempleo se mantuvieron más estables. De esta manera, se consolidó una brecha generacional en el acceso al trabajo, con mayores obstáculos para quienes intentaron insertarse por primera vez en el mercado laboral.desempleo
En cuanto a las actividades más afectadas, la construcción encabezó el listado de sectores de origen de los desocupados, seguida por el comercio, el servicio doméstico y la industria. La diversidad de rubros involucrados reflejó el alcance generalizado del problema.
Una economía que crece sin generar empleo
En coincidencia, desde el Banco Provincia advirtieron, en un informe al que también accedió Diario NCO, que el último año presentó una particularidad: la economía mostró signos de crecimiento, pero ese avance no se tradujo en una mejora del empleo.desempleo
Según señalaron, esta situación respondió a un modelo impulsado por sectores con baja capacidad de generar puestos de trabajo, al tiempo que la pérdida de poder adquisitivo llevó a más personas a salir a buscar ingresos.
En ese marco, el caso del conurbano bonaerense expuso con mayor crudeza esta contradicción. El aumento del desempleo en una de las regiones más pobladas del país volvió a poner en discusión la necesidad de políticas que articulen crecimiento económico con inclusión laboral y desarrollo productivo.
Fuente fotografías: redes sociales.



