Número de edición : 9027

Espectáculos

Hotel Eléctrico: la melancolía contemporánea como refugio sonoro

Hotel Eléctrico: la melancolía contemporánea como refugio sonoro.
Hotel Eléctrico: la melancolía contemporánea como refugio sonoro.

El nuevo trabajo de Serte ya se encuentra disponible en plataformas digitales y propone un recorrido breve e introspectivo por el desencanto generacional, la memoria y la sensibilidad urbana.

Por Florencia Belén Mogno

En un escenario musical atravesado por la velocidad de consumo y la búsqueda constante de impacto inmediato, ciertos lanzamientos optaron por correrse de esa lógica vertiginosa para recuperar el valor de la pausa y la introspección.

En esa tensión entre lo efímero y lo perdurable, algunos artistas apostaron por obras capaces de condensar climas más que estribillos destinados a la repetición infinita. La canción volvió así a pensarse como espacio de refugio, como un registro íntimo donde lo personal dialoga con lo colectivo.

En ese contexto emerge el lanzamiento de “Hotel Eléctrico”, el nuevo trabajo del artista matancero Serte, quien en diálogo con Diario NCO profundizó sobre el proceso creativo, la construcción de este universo sonoro y los temas que atravesaron el disco.

Poeta y músico argentino, Serte fusiona n sus canciones la tradición del género canción con una marcada impronta literaria urbana, donde explora la soledad, la contemplación social y las complejidades emocionales contemporáneas desde una perspectiva íntima y reflexiva.

Música para la reflexión

Hotel Eléctrico ya es una realidad, ¿desde qué lugar emocional nació el disco y qué etapa personal estabas atravesando cuando empezaste a escribirlo?

M.S: Hotel eléctrico nace de las ganas de abordar otros temas, quizás menos redundantes y más personales, hay un poco de incomodidad, hay otro poco de sentido común y mucha reflexión acerca de, contra de o en base a. La idea no surge ni es planificada, todo se va construyendo, todo empieza a tomar forma de obra desde que empezás a notar que hay un patrón, una temática. A mí particularmente me encontró atravesando un momento de aislamiento tanto personal como artístico, entonces fue también donde tuve que reencontrarme y reconstruirme, pero antes tenía que saber qué me pasaba y cómo decirlo.

El álbum trabaja mucho la idea del tiempo suspendido, entre la depresión y la lucidez. ¿Qué buscabas retratar desde lo conceptual y de qué manera trabajaste esta dimensión?

M.S: Desde lo conceptual el Hotel es un lugar de paso que, a diferencia de un hotel vacacional, no es de los más felices. Cada canción es una habitación donde pueden haber más o menos comodidades, el conjunto de toda la obra no busca ser digerible ni perfecto, prefiero una cruda realidad porque el mundo es así. Cada referencia cinematográfica ayudó a construir esto, también me parecía que era una buena temática y que había un universo que pocas veces había explotado.

Tus canciones parecen construirse tanto desde el silencio como desde la palabra. ¿Cómo es tu proceso compositivo?

M.S: Es de las preguntas más difíciles, siento que podría ser contradictorio respecto a otras veces que he intentado explicarlo, el proceso compositivo se forma entre la búsqueda de algo ajeno y personal, pero no tan ajeno como para que no te represente ni tan personal como para copiarte a vos mismo, ahí donde flotan influencias y rechazos. Es un lugar caótico y contradictorio que sucede con naturalidad, no pensás mucho el proceso como algo que hacés de tal hora a tal hora, simplemente sucede. En mi caso tengo algunos patrones, particularmente me gusta empezar por el estribillo, si es que la canción tiene estribillo y si no lo tiene empezar por una parte fuerte de la canción. Últimamente estoy tratando de no ser lineal, de no componer canciónes estructuralmente reconocibles (estrofa, estribillo, estrofa, estribillo), me ayuda mucho mí manera de escribir, pero cada quién construye su casa como quiere.

En temas como “Tengo una cita con Natalie Portman” aparece la procrastinación y el insomnio como parte del clima generacional. ¿Qué te atrae de esos sentimientos o sensaciones como para convertirlo en material creativo?

M.S: Lo mismo que puede atraerme cualquiera de los grandes y cotidianos conflictos del ser como el amor, el desamor, el olvido, la vida, la muerte, etc. Hay que cuestionar todo y razonarlo, hacer de cuenta que no existen o que no pasa nada es aún peor y más cobarde, hay que enfrentar lo más adverso de uno mismo para poder entenderse, aún así la búsqueda del yo es interminable.

Por otra parte, también hay algo cinematográfico en el uso del espacio y las imágenes. ¿Qué referencias —musicales, literarias o visuales— te acompañaron mientras hacías Hotel Eléctrico?

M.S: Todas las que estuvieron a disposición. El hecho es que, como cinéfilo que soy, el material al cual recurrir es abundante, hasta te diría que me quedé corto. Me considero un culturalista, las referencias me eximen de explicaciones. Para hacer buenas canciones no se necesita saber de todo, pero si sabés de todo es más fácil que te salgan buenas canciones.

Venís de la poesía y la escritura además de la canción. ¿Cómo consideras que tu música se parece a tus textos o que cada formato te permite decir cosas distintas?

M.S: Hotel Eléctrico se empieza a gestar en mi último libro; “En Mesas Separadas”.
Mi primer libro fue un compilado de sonetos estrictamente métricos y consonantes y estoy muy orgulloso del trabajo logrado. En esa época venía de grabar “Heterodoxia” y estaba por publicar “Es lo que parece”, ambos con una escritura similar (técnicamente hablando) rimas consonantes y versos métricos, ambos trabajos los escucho sin tanto remordimiento, podría decir que hasta me gustan. Sin embargo, empecé a resongar contra mi mismo porque hay cosas que la métrica limita, sobre todo si yo estoy limitado, y el verso libre puede darles el campo correcto para expresarse. De ahí nacen las primeras composiciones de lo que después sería “En Mesas Separadas” un libro que prioriza la idea y el pensamiento por sobre la estética y la musicalidad, entonces cuando empiezo a escribir las canciones de “Hotel Eléctrico” sin saber que iba a ser un disco, sigo envuelto en este mar de reglas sin reglas donde estoy con una toga a los gritos en un Ágora ateniense discutiendo sobre el paso del tiempo y sin ninguna presión de tener que rimar una esdrújula imposible, De hecho, hay canciones que casi no riman. No prefiero más esto que aquello, al contrario, siempre dependerá de lo que tenga y como lo quiera decir para saber que herramienta lingüística usaré.

Por último, más allá de Hotel Eléctrico, ¿qué nuevos proyectos o experiencias se vienen para vos en el futuro cercano?

M.S: Sigo grabando. Pero más allá de eso estamos preparando conciertos para este año, pero por el momento me dedico a seguir experimentando sonidos y estructuras. Espero volver a proyectar otro disco para más adelante y que ese “más adelante” no sea como el anterior “más adelante” que fueron como seis años. Por ahora también disfrutando de todo esto que me está dando Hotel Eléctrico, que fue más de lo que creí.

Fuente fotografías: prensa Maxi Serte Hotel Eléctrico.

Te Puede Interesar:

https://www.instagram.com/diarioncomatanza
https://facebook.com/diarionco

https://youtube.com/@diarionco215

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior