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Un desarrollo científico argentino que apunta a transformar residuos plásticos

Plásticos. Transformar residuos plásticos.
Plásticos. Transformar residuos plásticos.

Una investigación encabezada desde el CONICET propuso métodos innovadores para reconvertir desechos industriales en nuevos materiales biodegradables, con potencial impacto ambiental, productivo y social.

Por Florencia Belén Mogno.

La acumulación de residuos plásticos se consolidó como una de las principales problemáticas ambientales a escala global. Cada año, millones de toneladas de desechos derivados de polímeros sintéticos se incorporan a ecosistemas terrestres y acuáticos, con efectos directos sobre la salud humana y la biodiversidad.

En ese contexto, la economía circular adquirió un rol estratégico dentro de las agendas científicas y productivas. El enfoque apunta a reducir la generación de residuos y a reinsertar materiales descartados en nuevos circuitos de valor. Sin embargo, gran parte de los procesos disponibles presenta obstáculos técnicos y económicos que dificultan su aplicación a gran escala.

Frente a este escenario, la investigación científica comenzó a explorar alternativas que permitan superar las limitaciones del reciclado mecánico convencional. El desarrollo de tecnologías capaces de recuperar componentes químicos de los plásticos abrió nuevas posibilidades para disminuir el impacto ambiental.

En ese aspecto y según el documento al que accedió Diario NCO, una científica del CONICET desarrolló un método orientado a transformar residuos plásticos industriales en moléculas reutilizables de alto valor agregado.

Innovación científica aplicada al reciclado

La investigación se llevó adelante en el Instituto de Desarrollo Tecnológico para la Industria Química (INTEC), dependiente de la Universidad Nacional del Litoral y el CONICET, y se centró en procesos de reciclado químico avanzado.

El trabajo se enfocó en lo que se conoce como “supra reciclaje” o upcycling, una estrategia que busca revalorizar los residuos al convertirlos en materiales con propiedades superiores a las originales.

A diferencia de otros métodos, esta línea de investigación permite recuperar los constituyentes químicos del plástico y combinarlos con compuestos derivados de la biomasa para generar nuevos productos biodegradables.

Impacto productivo y ambiental

El desarrollo abrió la posibilidad de reincorporar los residuos plásticos a circuitos productivos de manera eficiente. Las moléculas obtenidas pudieron destinarse a la fabricación de nuevos polímeros, solventes biodegradables o insumos para industrias químicas, farmacéuticas, cosméticas y agrícolas.

Además del impacto productivo, la investigación planteó beneficios sociales y ambientales. La implementación del método no requirió equipamiento complejo ni modificó sustancialmente los procesos de reciclado existentes, lo que favoreció la generación de empleo local y nuevas oportunidades económicas.

En un contexto de crisis ambiental global, el proyecto evidenció el rol estratégico de la ciencia pública en el desarrollo de soluciones concretas. La articulación entre investigación, innovación tecnológica y economía circular permitió transformar un problema ambiental en un recurso con valor, con proyección a largo plazo para la sustentabilidad productiva del país.

La experiencia también invitó a repensar el lugar de los residuos dentro del modelo de desarrollo vigente. Lo que históricamente fue considerado descarte o problema ambiental apareció, a partir de la investigación científica, como una materia prima con potencial económico y social. Este cambio de paradigma no solo implicó avances tecnológicos, sino también una transformación cultural en torno a los modos de producir y consumir, con un enfoque que priorizó la sustentabilidad y el aprovechamiento responsable de los recursos.

En ese sentido, el desarrollo científico argentino demostró que la innovación no estuvo desligada de las necesidades concretas del territorio. La posibilidad de aplicar estos métodos a escala local reforzó la importancia de fortalecer el sistema científico público y su articulación con el entramado productivo. La investigación, lejos de permanecer en el ámbito académico, se proyectó como una herramienta clave para enfrentar desafíos estructurales, generar valor agregado y construir alternativas frente a la crisis ambiental global.

Fuente fotografías: Conicet.

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