Número de edición : 8986

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Alerta sanitaria en Zona Norte por la aparición masiva de polillas negras

Polillas. Alerta sanitaria en Zona Norte.
Polillas. Alerta sanitaria en Zona Norte.

La presencia estacional de estos insectos en barrios del conurbano norte generó preocupación por la aparición de reacciones alérgicas, especialmente en niños, y motivó recomendaciones preventivas por parte de especialistas y áreas de salud.

Por Florencia Belén Mogno

Durante el verano, distintos fenómenos ambientales se manifestaron con mayor intensidad en zonas urbanas y periurbanas del conurbano bonaerense. La combinación de altas temperaturas, humedad y abundante vegetación favoreció la proliferación de insectos que, si bien forman parte del ecosistema local, pueden generar efectos adversos en la salud de la población cuando su presencia se volvió masiva.

En ese marco, los cuadros alérgicos asociados al contacto con determinados insectos reaparecieron como una problemática recurrente. Las reacciones cutáneas, en particular en niños y personas con piel sensible, se vincularon no solo al contacto directo, sino también a la exposición indirecta a partículas microscópicas que permanecieron adheridas a superficies, ropa o mobiliario exterior.

Este tipo de episodios ya había sido registrado en temporadas anteriores y fue considerado un fenómeno estacional. Sin embargo, la reiteración de casos en distintos barrios reavivó la preocupación vecinal y puso en foco la necesidad de reforzar medidas de prevención y de información sanitaria para evitar complicaciones.

En ese sentido y de acuerdo con la información a la que accedió Diario NCO, las últimas semanas, vecinos de localidades de la Zona Norte, especialmente en Tigre y Escobar, advirtieron una invasión de polillas negras identificadas como Hylesia nigricans.

Reacciones cutáneas y consultas médicas

En sintonía con lo planteado, el informe señaló que la presencia masiva de este insecto se asoció a la aparición de cuadros alérgicos, principalmente en niños, que motivaron consultas médicas y atención domiciliaria.

Según explicaron especialistas en dermatología, la polilla no picó ni mordió, pero liberó diminutos pelitos urticantes como mecanismo de defensa. Estas partículas actuaron como alérgenos y, al entrar en contacto con la piel, provocaron reacciones inflamatorias. Los síntomas más frecuentes incluyeron picazón intensa, enrojecimiento, ronchas y sensación de ardor, con una duración estimada de entre una y dos semanas.

Casos registrados en viviendas particulares evidenciaron que la exposición no siempre se produjo por contacto directo con el insecto. En algunos episodios, los pelitos urticantes quedaron suspendidos en el agua de piletas, adheridos a ropa tendida o depositados en superficies iluminadas durante la noche, lo que amplió el riesgo de afectación, sobre todo en niños pequeños.

Familias de la región señalaron que situaciones similares ya se habían repetido en veranos anteriores, lo que permitió identificar con mayor rapidez la causa de los síntomas. En esos casos, la atención médica confirmó el origen alérgico del cuadro y se indicaron tratamientos con cremas tópicas y antihistamínicos.

Recomendaciones y medidas preventivas

Desde áreas de Salud municipales se confirmó la presencia de la polilla negra en zonas con vegetación abundante y se indicó que su aparición respondió a un patrón habitual de esta época del año. Las autoridades sanitarias aclararon que no se registró un aumento significativo de consultas de gravedad, aunque recomendaron extremar los cuidados ante posibles reacciones severas.

Entre las principales recomendaciones se destacó evitar el contacto directo con los insectos, vivos o muertos, ya que los pelitos urticantes conservaron su efecto aun después de la muerte de la polilla. También se aconsejó no manipularlas, no barrerlas en seco y evitar sacudir ropa o telas que hayan estado expuestas al exterior durante la noche.

Asimismo, se sugirió reducir el uso de luces exteriores nocturnas, ya que la iluminación atrajo a estos insectos, y no dejar ropa colgada al aire libre. Ante la aparición de síntomas, se indicó lavar la zona afectada con agua fría y consultar en un centro de salud.

En situaciones más graves, especialmente ante dificultad respiratoria, inflamación extensa o compromiso general, se recomendó acudir de manera inmediata a una guardia médica. La presencia de la polilla negra volvió a poner en agenda la importancia de la prevención y la información sanitaria frente a fenómenos estacionales que impactaron de forma directa en la vida cotidiana de los barrios del conurbano.

Fuente fotografías: redes sociales.

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