Número de edición : 8974

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Buenos Aires llevó la epilepsia al transporte público y abrió un debate urgente

Epilepsia. Buenos Aires llevó la epilepsia al transporte público.
Epilepsia. Buenos Aires llevó la epilepsia al transporte público.

Una campaña inédita basada en evidencia científica comenzó a difundirse en estaciones de trenes para enseñar cómo actuar ante una crisis epiléptica y combatir estigmas históricos.

Por Florencia Belén Mogno

La epilepsia continuó siendo una de las condiciones neurológicas más frecuentes y, al mismo tiempo, una de las más atravesadas por el desconocimiento social. La falta de información adecuada sostuvo durante décadas estigmas, prejuicios y falsas creencias que impactaron de forma directa en la vida cotidiana de quienes convivieron con esta condición, especialmente en espacios públicos donde las situaciones de emergencia se volvieron más complejas.

En ese escenario, el transporte urbano apareció como uno de los ámbitos más sensibles. La concentración de personas, la circulación constante y la ausencia de herramientas básicas de primeros auxilios generaron contextos de especial vulnerabilidad para quienes podían atravesar una crisis epiléptica en pleno trayecto. La desinformación no solo profundizó la discriminación, sino que también incrementó el riesgo físico ante intervenciones inadecuadas.

Durante los últimos años, distintos estudios internacionales comenzaron a advertir que la capacitación ciudadana y la difusión de información accesible podían convertirse en una herramienta clave para reducir daños, prevenir lesiones y construir entornos más seguros e inclusivos. En ese marco, la comunicación pública pasó a ocupar un rol estratégico dentro de las políticas de salud y derechos.

En ese sentido y de acuerdo con la información a la que accedió Diario NCO, Buenos Aires se convirtió en una de las primeras capitales de la región en incorporar la situación de la epilepsia en la agenda pública mediante una campaña educativa en el sistema de transporte.

La iniciativa tuvo lugar en estaciones de trenes las cuales comenzaron a difundir videos y mensajes informativos a modo de visualización y concientización dirigidos a miles de personas que transitan diariamente esos espacios

Una campaña contra el estigma

La iniciativa fue impulsada de manera conjunta por FundHemi – Fundación de Hemisferectomía, Mundo Epilepsia, la Asociación Síndrome de Edwards y Patau y la Alianza Argentina de Epilepsia.

A su vez, la difusión de los contenidos audiovisuales se concretó a través del trabajo articulado con Trenes Argentinos, que garantizó la proyección de los materiales en todas las estaciones bajo su órbita.

Los mensajes se enfocaron en explicar, con un lenguaje sencillo y accesible, cómo actuar frente a una crisis epiléptica y qué acciones debían evitarse. De este modo, la campaña buscó no solo brindar herramientas prácticas de primeros auxilios, sino también derribar mitos profundamente arraigados en el imaginario social.

Desde las organizaciones participantes señalaron que el acceso a información correcta resultó fundamental para reducir situaciones de riesgo y promover una convivencia más respetuosa. Comprender que una crisis puede ocurrir en cualquier momento y lugar permitió replantear el rol de la comunidad como agente activo de cuidado.

Información que salva vidas

La campaña se apoyó en la premisa de que la desinformación también generó peligro. Muchas de las prácticas habituales frente a una crisis epiléptica, como intentar sujetar a la persona o introducir objetos en su boca, representaron riesgos concretos que pudieron evitarse con conocimientos básicos.

En ese sentido, los materiales difundidos incorporaron el Protocolo CALMA, una guía clara y breve que indicó los pasos esenciales a seguir: Coloque, Apoye, Localice, Mida y Acompañe. Esta herramienta buscó aportar tranquilidad, orden y seguridad en situaciones de emergencia, favoreciendo intervenciones adecuadas y empáticas.

La visibilización de este protocolo en espacios de alta circulación contribuyó a transformar el transporte público en un entorno más preparado, donde la información dejó de ser un privilegio para convertirse en un derecho colectivo.

“Una ciudad preparada”

Desde FundHemi destacaron el impacto simbólico y práctico de la iniciativa. “La epilepsia no espera lugares seguros: las crisis pueden ocurrir en cualquier momento. Por eso es tan valioso que el transporte público primero de Rosario y ahora de Capital Federal abra sus puertas a la información y a la empatía. Una sociedad preparada es una sociedad que salva vidas y respeta derechos”, expresó María Marta Bertone, presidenta de la fundación.

Asimismo, remarcó que para las personas con epilepsia la presencia de este tipo de campañas modificó la experiencia cotidiana de transitar la ciudad. “Para una persona con epilepsia, saber que la ciudad está preparada cambia todo. Esta campaña hace que miles de personas tengan, en un viaje cotidiano, las herramientas para acompañar y proteger. Eso es inclusión real”, afirmó.

De esta manera, Buenos Aires dio un paso significativo al integrar evidencia científica, comunicación pública y derechos humanos, instalando a la epilepsia en el espacio urbano y promoviendo una ciudad más informada, empática y segura.

Fuente fotografías: FundHemi.

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