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Uno de cada diez argentinos tiene diabetes y advierten dos tendencias preocupantes hacia el futuro

Diabetes. Uno de cada diez argentinos tiene diabetes.
Diabetes. Uno de cada diez argentinos tiene diabetes.

La enfermedad afecta a más de 4 millones de personas en el país y el 40% no lo sabe. En el documento elaborado por el ICBA Instituto Cardiovascular se analizan las claves para su prevención, su impacto en el corazón y las innovaciones terapéuticas disponibles.

Por Florencia Belén Mogno

La diabetes se consolidó como una de las enfermedades crónicas de mayor crecimiento en la Argentina. Según los datos analizados por especialistas, uno de cada diez habitantes convive con esta condición, en un escenario marcado por el aumento del sedentarismo, el sobrepeso y la mala alimentación. El problema no solo reside en la magnitud de la cifra, sino en las implicancias que tiene para el futuro sanitario del país.

En este contexto, el documento advierte que la prevalencia de la enfermedad se incrementó de manera sostenida en las últimas décadas y que las proyecciones muestran una tendencia ascendente. Este fenómeno afecta particularmente a la diabetes tipo 2, una forma directamente asociada con los hábitos de vida y cuyo crecimiento refleja cambios profundos en los patrones de salud y alimentación de la población.

A esta realidad se suma un componente adicional que agrava el diagnóstico. En ese sentido y de acuerdo con el informe elaborado por el Instituto Cardiovascular al que accedió Diario NCO,
un 40% de las personas con diabetes desconoce su condición.

Esta falta de detección temprana impacta en la aparición de complicaciones cardiovasculares, renales y metabólicas, que podrían evitarse mediante controles periódicos y estrategias de prevención adecuadas.

El escenario clínico y los desafíos sanitarios

La diabetes, definida por niveles elevados de glucosa en sangre debido a fallas en la producción o acción de la insulina, se manifiesta en diferentes formas. El documento detalla que la tipo 1 suele aparecer en etapas tempranas.

Mientras tanto, la tipo 2 —la más frecuente— afecta tradicionalmente a adultos, pero se expandió en adolescentes en los últimos años. A su vez, la diabetes gestacional representa un factor de riesgo para complicaciones futuras tanto en la madre como en el niño.

Entre los elementos que impulsan el avance de la enfermedad, se destacan el sedentarismo, los hábitos alimentarios inadecuados y el exceso de peso. En el análisis incorporado por el ICBA se señala que estos factores explican la mayoría de los diagnósticos actuales, en un escenario donde la predisposición genética actúa como elemento complementario, sobre todo en los casos de tipo 1.

El estudio también subraya que en la mayoría de las situaciones la enfermedad progresa sin síntomas evidentes. Por ese motivo, muchas personas reciben el diagnóstico recién cuando aparecen complicaciones como eventos cardiovasculares agudos, daño renal, alteraciones visuales u otros cuadros que podrían haberse prevenido con un abordaje temprano.

Prevención, controles y hábitos saludables

Para enfrentar este panorama, los especialistas recomiendan aplicar estrategias que aborden de manera simultánea los diferentes factores de riesgo. La adopción de una alimentación saludable, la reducción del consumo de azúcares simples y la práctica de al menos 150 minutos de actividad física semanal se ubican entre las principales medidas preventivas.

En el documento elaborado por el ICBA Instituto Cardiovascular se remarca además la importancia de los controles médicos regulares. Estos estudios permiten identificar no solo la diabetes, sino también la prediabetes, una etapa reversible si se actúa oportunamente con cambios de hábitos y acompañamiento profesional.

El trabajo destaca que la detección precoz evita complicaciones y mejora de manera significativa el pronóstico a largo plazo. Con un simple análisis anual es posible detectar alteraciones que, de mantenerse sin tratamiento, pueden comprometer órganos vitales como el corazón, los riñones, los ojos y el sistema nervioso.

La relación entre diabetes y salud cardiovascular

La diabetes es uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. La evidencia reunida por el ICBA muestra que las personas con esta condición tienen entre dos y cuatro veces más probabilidades de sufrir un infarto, un accidente cerebrovascular o insuficiencia cardíaca, en comparación con quienes no presentan alteraciones en la glucemia.

Este vínculo se explica porque los niveles elevados de glucosa sostenidos en el tiempo generan inflamación y daño en las arterias. Esta situación favorece la aterosclerosis y debilita la función del músculo cardíaco, lo que incrementa el riesgo de complicaciones severas que, en muchos casos, se manifiestan de manera abrupta.

Frente a este escenario, el tratamiento moderno de la diabetes incluye no solo el control de la glucosa, sino también la regulación de la presión arterial, los lípidos y el peso corporal. Esta estrategia integral permite proteger el corazón y reducir el riesgo de eventos cardiovasculares mayores de manera más efectiva.

Avances terapéuticos y nuevas tecnologías

La investigación analizada señala que en los últimos años surgieron fármacos innovadores capaces de reducir el riesgo de infarto, ACV, insuficiencia cardíaca y enfermedad renal, además de controlar el azúcar en sangre. Estas terapias ofrecen mayor seguridad al evitar las hipoglucemias y, en algunos casos, también contribuyen a la pérdida de peso, un aspecto fundamental en la diabetes tipo 2.

Asimismo, la incorporación de nuevas tecnologías transformó el tratamiento de los pacientes que requieren insulina. Los sensores de glucosa y los infusores inteligentes permiten un manejo más preciso, adaptado en tiempo real a las necesidades del organismo y con una notable mejora en la calidad de vida cotidiana.

El ICBA subraya que, además de los avances glucémicos, existen nuevas alternativas para tratar la hipertensión y el colesterol. Estos factores, en conjunto, representan pilares clave para disminuir el riesgo cardiovascular y mejorar el bienestar integral de las personas con diabetes.

Un llamado a actuar temprano

La evidencia reunida en el documento elaborado por el ICBA Instituto Cardiovascular concluye que actuar a tiempo puede marcar la diferencia entre vivir con complicaciones graves o mantener una vida plena y saludable. La prediabetes, advierten los especialistas, es una señal de alerta que ofrece la oportunidad de intervenir antes de que la enfermedad se consolide.

Con cambios sostenidos en la alimentación, la actividad física y el control del estrés, es posible revertir esa etapa y reducir de forma considerable el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. En todos los casos, la clave radica en la detección temprana, la educación en salud y el acompañamiento continuo por parte del sistema sanitario.

Fuente fotografías: Conicet.

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