Número de edición : 9024

La Matanza

Una fecha para recordar

athaulpa

El 31 de enero del año de 1908 nacía un hombre imprescindible de la cultura nacional Don Atahualpa Yupanqui, quien supo decir mejor que nadie de la realidad del hombre y su tierra.

Prof. Carlos Alberto Scavuzzo

Importante compositor, poeta, intérprete, canta-autor, músico, que nos ha dejado obras fundamentales de trascendencia nacional y que nos hacen reconocibles en el mundo más allá de los idiomas.

Nacido en la provincia de Buenos Aires (Campo de la Cruz) y profesó distintas profesiones: maestro de escuela, tipógrafo, cronista y  transitando  las provincias del noroeste conoció la riqueza musical de la región sus instrumentos musicales, su riqueza humana y sus paisajes.

Recorrer cualquiera de las obras es identificarnos con situaciones y paisajes llenos de vigencia que va más allá de los tiempos (Cachilo dormido-Camino del indio-Coplas del payador perseguido-El arriero-El poeta-Indiecito dormido-La alabanza-La añera-Las preguntitas-Le tengo rabia al silencio-Los ejes de mi carreta-Los hermanos-Luna tucumana-Milonga del solitario-Nada más-Piedra y camino-Sin caballo y en Montiel-Tú que puedes, vuélvete-Viene clareando- Zamba del grillo.)

Lejos de abstracción en la cual se podría pensar en que se sumerge un artistas, don Atahualpa se comprometió en un proyecto político que lo llevo a convertirse en exiliado en la década del 30, persecución en el gobierno peronista, y las distintas dictaduras.

Como hombre de principios del siglo pasado, su preocupación por la cultura en general es junto a los grandes poetas del tango parte de esta enorme herencia que recibimos los argentinos  y que debemos conservar y engrandecer porque son ellos los que nos enseñaron el camino de nuestra identidad cultural

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