Número de edición : 8979

La Matanza

Gregorio de Laferrere: un día de felicidad, no solo para los niños

Gregorio de Laferrere: un día de felicidad, no solo para los niños.

El comedor “Mi eterna murga” necesita donaciones para festejar el Día del Niño. El merendero del Barrio La Loma hará una celebración para los chicos de la zona el sábado 25 de agosto con la participación de payasos y músicos pero necesita la colaboración de la gente con alimentos, golosinas y juguetes.

Marcela Leguizamón, la encargada del comedor ubicado en Carcarañas 6899 entre Santo Tomé y Marcos Paz, Barrio La Loma de Gregorio de Laferrere, contó en diálogo con Diario NCO que el 25 de agosto de 10 a 18 horas van a haber juegos recreativos, sorteos, bandas de rock locales y show de payasos, entre ellos Payasólogos Sociales, Piñón Fijo “El Clon” y el Payaso Tapita, para celebrar el Día del Niño.

“Nos quedaría después ir al cuartel de bomberos para pedirle un autobomba porque esto va a ser un día diferente para todos ya que venimos bastante complicados con el sistema económico y social, entonces ese día queremos que nuestros chicos se liberen de todos los problemas y la pasen lindo, no solo ellos sino además las familias porque si los padres están bien ellos también. Queremos a nuestros chiquitos felices ese día”, expresó.

Así que a pesar de las funciones artísticas pautadas para la celebración y el inflable que alquilaron con los aportes de varios vecinos, todavía falta lo más importante que es la comida, gaseosas, golosinas, juguetes y cosas para decorar. “Tenemos solamente una bolsita de 100 chupetines para el festejo y ese día se van a estar sumando como mínimo 180 chicos, pero el año pasado fueron alrededor de 250”, afirmó la mujer.

“Para la gente que quiere ayudar y no quieren darnos a nosotros las cosas para que repartamos pueden venir ellos pero organizadamente, que ese día por favor no traigan banderas políticas porque los chicos no entienden de eso, ellos quieren pasarla bien”, pidió Leguizamon. El número para contactarse con “Mi eterna murga” es 1122753615, a través de esta línea abierta se coordinan las donaciones.

¿Y la ayuda del Estado?

“Desde 1999 arrancamos con esta tarea comunitaria a razón de ver tantos chicos con bajo peso y familias que estaban necesitando un poco de todo”, recordó Marcela Leguizamón. Luego se instalaron en la dirección actual del Barrio La Loma en 2008, allí atendían primero a 40 chicos y hoy la suma llega a 89 más 15 adultos, aunque también ofrecen su ayuda a otros niños del sector con problemáticas diferentes.

 “El comedor es en mi casa, mi familia y los vecinos me acompañan y se abren las puertas las 24 horas para poder ayudar con cada problema de la gente de la zona, de los que asisten y los que no, tratamos de acompañarlos como sea a los chicos, a los adultos mayores. Hace muchísimos años venimos con esta tarea y lo hacemos todo de corazón”, sostuvo.

“Acá las puertas están todas cerradas para nosotros en La Matanza porque no nos atiende   ninguna dirigencia política. Quisiéramos que ellos se hagan eco un poco porque tenemos varios chicos que están con problemas de desnutrición”, relató la mujer y agregó: “Hace unos días hicimos un pedido en conjunto con los vecinos a La Plata para que por favor nos puedan dar algo de alimento”.

Hace dos años la gente de “Mi eterna murga” había logrado que les proporcionen un cupo de alimentos secos pero Leguizamón contó: “Desarrollo Social nos vino a visitar y dijeron que acá adentro no se podía dar leche, ni atender a nadie porque es mi casa. Así que tenemos que techar parte del garaje que me puso a disposición mi familia para que yo pueda trabajar”.

“Las autoridades te dicen: ‘Bueno tenés que techar ahí o anda a pedir a alguna iglesia, algún club, para poder dar alimento a la gente’ -según la encargada- Nosotros no estamos con ninguna dirigencia, no hacemos política con el hambre de la gente y vienen y nos cortan estos recursos que teníamos, una copa de leche reforzada y los alimentos secos. No pedíamos carne, ni verduras, solo tratar de sostener y que nos acompañen”.

“Esa es la parte que nos está complicando porque nosotros quisiéramos escuchar de parte de ellos que los alimentos continúan mientras nos dan una mano para poder techar, o bien que nos den prórroga para poder ocuparnos del tema porque hoy estamos en esta situación donde nuestros hijitos, chicos y familias del sector y de muchas zonas del Barrio La Loma y de La Matanza, la están pasando bastante mal”, aseguró.

Vulnerabilidad y carencias

“Mi eterna murga” necesita donaciones de alimentos (secos, carne y verduras), pañales para niños y adultos, insumos ortopédicos, leches especiales, nutricionales y suplementos, también reciben ropa y calzado ya que ofrecen al barrio un ropero solidario y gratuito. Y por último, precisan una cocina de tipo industrial debido a que las comunes no dan abasto y ya han fundido dos.

“Todos los días vienen a golpear la puerta y buscan leche o almuerzo, también nos están pidiendo juguetes por cartas y a nosotros se nos cae el corazón y las lágrimas porque no tenemos nada para el festival, faltan salchichas, hamburguesas, pan, aderezos, gaseosas, agua mineral y saborizada, juguetes, globos y golosinas”, contó Marcela Leguizamón.

La ayuda que reciben proviene en su mayoría de los propios vecinos pero a veces no alcanza, por eso la encargada manifestó: “Ojalá surja un milagro, alguien que nos dé posibilidades para los chicos porque es ahí a donde apuntamos, sostener a las familias desde adentro de las casas para no verlos en las esquinas golpeándose, lastimándose porque sus padres no tienen laburo y sus hermanos no tienen para comer”.

“Desarrollo Social de Nación, Provincia o Matanza, alguien que nos siga con el aguante porque este laburo no lo hacemos por política, no somos cooperativa, somos un grupo de familias que hace años trabajamos para poder sostener a nuestros chicos porque el sistema lo único que les da es desamparo y esto los lleva a la locura y se pueden meter con cosas que quizás ellos piensan que les hace bien y no, los termina matando, que son las drogas”, reclamó.

Leguizamón dejó en claro que no levantan bandera de ningún partido y aclaró: “No queremos molestar a ningún político pero sí que ellos trabajen como corresponde para nuestros chicos y familias que lo necesitan. Nuestra tarea va a seguir en pie sea el gobierno que sea que esté. No cobramos ningún sueldo municipal, lo único que hacemos es laburar y nos metemos en los bajos cuando está la gente inundada y llevamos lo que necesiten”.

“Cada necesidad que llega al comedor es la que estamos difundiendo en las redes tratando de que alguien solidario se sume a esto. Ojalá los chicos tuvieran lo que desean en su día y por favor este 25 de agosto que estamos con el festival, si alguien quiere acompañar tenemos toda esta semana para recaudar, estamos a poquitos días y solamente tenemos una bolsita de chupetines, es increíble pero es lo real”, concluyó.

 

 

 

 

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