Número de edición : 8993

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El 75% de los argentinos sostuvo una imagen negativa de la enfermería, según un estudio nacional

Enfermería.  imagen negativa de la enfermería.
Enfermería. imagen negativa de la enfermería.

Una investigación reciente reveló la persistencia de estereotipos que redujeron la valoración social de los enfermeros y afectaron la comprensión de su rol profesional.

Por Florencia Belén Mogno

La enfermería se posicionó históricamente como una de las profesiones más indispensables del sistema de salud, pero también como una de las más atravesadas por estigmas, desigualdades y vacíos de reconocimiento.

En Argentina, estas tensiones se profundizaron durante los últimos años, cuando el rol de los enfermeros obtuvo una visibilidad inédita pero no logró transformar de manera sostenida la percepción pública.

El vínculo entre sociedad y enfermería mostró una distancia persistente. La circulación de estereotipos, la falta de información sobre el alcance real de las tareas profesionales y la ausencia de políticas de comunicación orientadas a visibilizar la complejidad del trabajo influyeron en una imagen social parcial y limitada.

Esta situación se volvió especialmente significativa en un momento donde la formación universitaria, la investigación y la especialización dentro del campo crecen de manera sostenida.

De acuerdo con el documento al que accedió Diario NCO, elaborado por investigadores de la Universidad Austral y publicado en International Nursing Review, el 75,5% de los argentinos manifestó una percepción negativa de la enfermería. La investigación se basó en una encuesta nacional a 959 personas adultas y utilizó una escala validada internacionalmente para medir la imagen pública de la profesión.

Estigmas persistentes y desconocimiento generalizado

El estudio definió como percepción negativa la falta de reconocimiento de funciones complejas, como la participación en investigación, la gestión hospitalaria, la capacidad de tomar decisiones clínicas o la realización de estudios de posgrado.

También se consideró negativa la creencia de que los enfermeros realizaban mayormente tareas simples. Estos parámetros permitieron medir con precisión la brecha existente entre el ejercicio real de la profesión y la mirada social.

Los resultados evidenciaron que el 49,1% de los encuestados consideró que los enfermeros realizaban tareas simples, mientras que el 31,6% los imaginó siguiendo indicaciones médicas sin capacidad de intervención autónoma.

Además, el 16,3% no creyó posible que la profesión habilitara estudios de posgrado o doctorado, y el 15,2% no reconoció su carácter universitario. El 6,1% continuó asociando la enfermería exclusivamente con mujeres, lo cual reforzó estereotipos de género y roles tradicionales.

Impacto en vocaciones y desafíos para el sistema de salud

Otro de los hallazgos centrales del estudio residió en la relación entre percepción social y vocación profesional. Según el documento, conocer a un enfermero no mejoró significativamente la imagen pública de la profesión, lo que indicó la profundidad estructural del problema y la necesidad de transformaciones sostenidas en la comunicación y en las políticas educativas.

En un contexto de escasez crítica de personal de enfermería, la persistencia de estos estigmas impactó negativamente en la decisión de jóvenes que consideraban ingresar a la carrera. Las expectativas sobre el crecimiento profesional, la valoración social y las condiciones laborales funcionaron como dimensiones decisivas para la elección de una trayectoria universitaria, por lo que una imagen distorsionada de la enfermería se volvió un obstáculo adicional.

El documento también remarcó que estas percepciones dificultaron la retención de profesionales en un sistema de salud que requiere una planta de enfermería robusta, actualizada y formada en competencias complejas.

La falta de reconocimiento social afectó la motivación, el desarrollo profesional y la permanencia en equipos multidisciplinarios, especialmente en áreas críticas donde la demanda sanitaria creció de manera sostenida.

Hacia una reconstrucción de la imagen profesional

Por otra parte, el informe señaló que la reconstrucción de la imagen pública de la enfermería requiere una estrategia amplia que involucre a organizaciones profesionales, universidades, medios de comunicación y autoridades sanitarias.

Los investigadores subrayaron que fortalecer la representación social implica visibilizar las funciones avanzadas, el rol autónomo, la formación académica y la participación activa en investigación y gestión sanitaria.

Asimismo, los autores destacaron que se trata del primer estudio actualizado en Argentina sobre la imagen pública de la enfermería publicado en una revista científica internacional. Su relevancia radica en aportar evidencia capaz de orientar políticas públicas, campañas de comunicación y programas educativos destinados a reducir la brecha entre la práctica profesional y la percepción social.

Según la institución, la elaboración del estudio fue realizada por docentes e investigadores de la Escuela de Enfermería de la Universidad Austral, con la colaboración de instituciones de España.

La publicación se convirtió en una referencia clave para quienes analizan la problemática del reconocimiento profesional, la valorización del trabajo sanitario y las condiciones que fortalecen o debilitan el sistema de salud.

Un punto de partida para políticas de reconocimiento

Los datos presentados dibujaron un escenario de profunda tensión entre la realidad de la profesión y la mirada social. La persistencia de estereotipos reduccionistas afectó la identidad profesional y debilitó el lugar estratégico que ocupa la enfermería en la estructura sanitaria del país. En un contexto donde la demanda de servicios de salud creció y se complejizó, la necesidad de reposicionar la profesión se volvió imprescindible.

La evidencia aportada por el estudio brinda un punto de partida para el diseño de políticas públicas que fortalezcan la formación, la actualización profesional y la comunicación social. Dar visibilidad al trabajo cotidiano de los enfermeros, promover campañas informativas y garantizar la presencia del sector en espacios de toma de decisiones emergen como estrategias necesarias para transformar la percepción pública.

El desafío, según resaltaron los investigadores en el documento, reside en impulsar un cambio cultural que permita reconocer el alcance real de la enfermería como disciplina científica, profesión universitaria y pieza fundamental del sistema de salud argentino.

La reconstrucción de su imagen pública aparece así como una condición indispensable para asegurar un sistema sanitario más robusto, equitativo y preparado para los desafíos presentes y futuros.

Fuente fotografías: Universidad Austral

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