
Se trata de un grupo de vecinos de la 5 ° circunscripción, manzana 2° de la localidad de Ciudad Evita que se quejaron por los reiterados accidentes de tránsito que se producen en la zona. También, reclamaron por la falta de mantenimiento de los espacios verdes.
Por: Susana Jara
Susanajara_periodismo@outlook.com
Stella Jacopic, comerciante de la zona, expresó en diálogo con este Diario que debido a la repavimentación del asfalto en la calle Catulo Castillo, “faltan lomas de burro desde el mes de octubre del año pasado”, dicha situación provoca que “los vehículos circulen a gran velocidad y se produzcan choques” y agregó que “el más grave lo sufrió nuestro vecino Santiago, cuando un auto se le metió dentro de la casa.”
Catarata de accidentes
Los vecinos solicitan que se construyan los reductores desde la Avenida Crovara hasta la calle La Mulita. Además, exigen que se instalen cada dos cuadras y que estén pintados para que sean visibles.
En esa línea, en la iglesia Sagrado Corazón sita entra las calles Catulo Castillo y La Mulita se produjo un accidente, esta vez con heridos. La vecina, Lidia Soria relató que en esas calles “hay un cruce muy peligroso”, ya que “tienen cuatro esquinas, donde antes habían cuatro lomas de burro” y en consecuencia producto del accidente “tuvo que intervenir la policía y tuvieron que venir las ambulancias”. Asimismo, también contó que “las rejas de la iglesia también fueron derrumbadas.”
En ese mismo sentido señaló que las paredes de la iglesia “están todas rotas porque todos terminan chocando contra la iglesia, gracias a Dios, todavía no tuvimos que sufrir un accidente grave, pero hay que prevenir porque los autos quedan destruidos”

Por su parte, Stella agregó que los accidentes en la calle de la iglesia “pasan todos los días, a veces con menor o mayores problemas. Es más peligroso cuando los choques son de motos, porque hay varios servicios de delibery, más aún los fines de semanas”.
Por otro lado, también se quejaron de un paredón, construido por la EEMN ° 21, sito en la esquina de las calles Catulo Castillo y El Tiburón, que según los vecinos quita la visibilidad a los conductores, lo que se convierte en otra causa de accidentes.
Un semáforo que no funciona
En la esquina de las calles mencionadas hay un semáforo que tampoco se encuentra en funcionamiento, por lo que la vecina Stella dijo que “cuando funciona, los autos no lo respetan y si bien está visible, la gente que no conoce parece que no lo ve “y que por otro lado “la gente del barrio que sí sabe que está, no lo respeta porque dice que ‘es la esquina de mi casa y por lo tanto para qué voy a parar’.”
En referencia al tema continuó diciendo: “Está el que frena y el que viene de atrás, se lo lleva puesto y el que directamente no lo hace y choca con el que quiere cruzar” y alertó que la situación se agrava cuando se inicia el ciclo lectivo ya que hay dos escuelas en esa zona, la escuela primaria N° 151 y la EEM N° 21. Lidia Soria agregó “es un alerta de prevención, más que nada porque están los chicos de las escuelas.”
Una calle con mucho tránsito
Es de recordar que la zona de la 5° circunscripción es paso obligado para los conductores, ya que permite acortar el camino entre ruta 21 y la avenida Crovara, puesto que “estamos en una zona de mucho tránsito, porque en Crovara cada dos por tres hay cortes y los vehículos desvían por esta calle” señaló Soria.
Un reclamo sin respuestas
Los vecinos también manifestaron que realizaron una nota el pasado 2 del mes de enero, pidiendo la construcción de los reductores, la cual elevaron a la delegación municipal. Con respecto a ello, las vecina comentó que “de ahí pasó a la municipalidad, donde me dijeron que tenía que llamar recién el viernes que viene, porque todos los pedidos que se hicieron en este año todavía no ingresaron y el nuestro no fue recibido todavía en el parte de transito” y agregó que “si no tenemos semáforos que funcionen, alguna prevención hay que tomar.”

Una plaza sin mantenimiento
En tanto también denunciaron que además tienen problemas con los altos pastos que se generan en los espacios verdes, debido a que no hay mantención frecuente y son los mismos vecinos quienes tienen que cortar el pasto de los espacios verdes cercanos a sus hogares. Este es el caso de la plaza Brigadier Juan Manuel de Rosas sita en la calle El Tiburón.
La vecina comentó que “muchas veces los vecinos se pueden hacer cargo del mantenimiento, pero hay veces que no se puede, porque ese trabajo cuesta dinero.”
Los altos pastizales también se encuentran en la vereda de la E.E.M.N° 21 y en la parada del colectivo, sobre ello la vecina deseó que “Ojala que lo puedan cortar cuando empiecen las clases.”




Gracias al grupo de vecinas que se preocupan por recuperar y mejorar a la Ciudad!