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Espectáculos

El controversial cierre del Coachella con Frank Ocean

El pasado fin de semana millones de fans de todo el mundo siguieron atentamente a través de YouTube la transmisión en vivo del festival de música más importante y reconocido del mundo: El Coachella celebrado en la localidad de Indio, California de Estados Unidos. A pesar de todo lo que dejó el histórico fin de semana que reunió a más de 100.000 personas por día, los fanáticos cerraron el primer ciclo del mega festival con un sabor agridulce.

El controversial cierre del Coachella con Frank Ocean
El controversial cierre del Coachella con Frank Ocean

Por Marco Vandoni
Marcovandoni7@gmail.com
2,072 días fue el tiempo que estuvieron esperando los aficionados de la música al regreso a los escenarios del aclamado cantante y compositor Christopher Francis Ocean quien había pautado su retorno a la industria musical el pasado domingo 16 de abril para cerrar el primer fin de semana de la edición 2023 del Coachella, luego de tocar en vivo por última vez el 13 de agosto de 2017. Las expectativas no podían estar más elevadas.

Frank se suponía debía tocar en la edición del 2020 junto a otro esperado regreso ligado al mundo del rock de los noventas; Rage Against The Machine, pero el destino tenía otros planes. El Covid produjo que el mundo se cerrara y el regreso del aclamado músico debiera esperar unos 3 años más. El artista luego exclamó sus deseos de presentarse en Coachella en honor a su hermano muerto, a quien le encantaba el festival.

A medida que el fin de semana e importantes actos musicales pasaban por los escenario del Festival de Músicas y Artes del Coachella Valley el hype no podía parar de crecer. Nombres como Gorillaz, Bad Bunny, Blink 182, Rosalia, Blackpink!, Calvin Harris, Kali Uchis y Bjork eran solo aperitivos en la espera al evento principal. A las 2 am, hora argentina, el show comenzó.

¿Genio o fraude?
La tarde del domingo tenía preparada una desagradable sorpresa para las millones de personas que seguían el festival por YouTube y es que, tal como hizo Drake en el Lollapalooza Argentina hace poco más de un mes, Ocean hizo cancelar la transmisión de su show, dejando a su merced a su séquito de seguidores los cuales recurrieron a vivos de Instagram y TikTok para presenciar el evento. Entre los fans se encontraba la neozelandesa Lorde.

El set comenzó una hora más tarde de los previsto pero de manera prometedora, con Frank junto a su teclado interpretando reversiones de Novacane y Come On World, You Cant Go, así hasta llegar Solo (Reprise). Llamaba la atención las enormes pantallas que atravesaban el escenario, ausentes en los anteriores días del festival, que dificultaban ver a Francis.

Llegada la mitad del show Ocean dejó de cantar e incluso desapareció del escenario para dar lugar así a un dj de electrónica que se apoderó del escenario por gran parte de la noche. Bailarines vestidos como personal de seguridad comenzaron a bailar y a perrear al ritmo de confusas melodías. En ese punto muchos asistentes comenzaron a retirarse del predio.

Frank luego volvió para cerrar de forma bizarra “interpretando” algunos de sus mayores éxitos como Nights o Nikes (en realidad el dj solo reprodujo la pista de las canciones para que Ocean las bailara sin cantarlas), y finalmente personal del Coachella se le acercó para avisarle que debía cerrar el show debido al supuesto toque de queda en California. Antes de eso anunció su tercer álbum.

Las repercusiones
Las críticas no tardaron en aparecer. El nombre de Frank Ocean se volvió tendencia en Twitter y en demás redes sociales por horas e incluso días, todo a partir de millones de personas que apuntaban contra el artista por la falta de respeto hacia su audiencia tanto dentro como fuera del festival.

Rumores y reportes de insiders reportaron luego de concluido el domingo que la razón de que el set haya parecido tan improvisado y con pocas ganas sería debido a que el show debió modificarse por completo a último momento por una lesión del cantante mientras andaba en bicicleta a pocos días de su presentación.

Según el portal Festive Owl, se había planeado un espectáculo el cual involucraba una pista de hielo y patinadores, los cuales habían ensayado por semanas, incluso meses. La lesión de Ocean en su tobillo habría sido la causa del cambio de planes y el mismo artista canceló el numero junto al livestream el mismo domingo, amenazando con cancelar el show en caso de que no se cumplan sus pedidos.

Las consecuencias que trajo esta performance es la evidencia de la tensión entre Frank y el personal del Coachella, quien debió reacomodar todo el escenario principal y deshacerse de la pista de hielo preparada exclusivamente para el cierre del esperado compositor, y dejó en duda la aparición de Francis el próximo domingo para el segundo fin de semana del festival.

 

Larga espera, decepcionante resultado
El especialista en música y formado en críticas de arte en la Universidad Nacional de Artes Martin Eze opinó acerca del show en exclusiva para NCO y fue duro con la performance de Ocean: “Tuvimos una espera muy larga para poder ver a Frank en el escenario y fue bastante decepcionante el resultado. Parecía improvisado y sin ganas, cómo si él no tuviera ganas de estar ahí”.

“Se dice desde siempre que tiene un poco de pánico escénico y al principio cría que esa podía ser la causa, pero se lo veía en el escenario directamente sin ganas, no asustado. Creo que tiene aires de grandeza y por eso se rumorea tanto de los cruces con el festival y haber querido cambiar toda la escenografía. Un artista que respete a sus fans no saldría una hora tarde”, sentenció el crítico.

Martín luego comparó el show de Frank con los otros dos headliners, y como estos fueron superiores en retrospectiva: “Bad Bunny y BLACKPINK creería que estuvieron a la altura. La gran decepción sin dudas fue Frank Ocean, es verdad que las expectativas estaban por las nubes con él, pero fue bastante decepcionante”.

Eze enumeró los aspectos a mejorar para el siguiente domingo, en caso de que Frank se presente: “Podría salir a horario, sacar la pantalla gigante que cubría todo el escenario y tener más fluidez. Ni siquiera la gente que estaba adelante de todo podía llegar a verlo en el escenario porque la escenografía era muy incómoda. No se entendió siquiera el concepto de acomodar todo de esa manera, tiene que entender que está en el Coachella”.

“La situación de Drake en Argentina fue incluso menos peor, a pesar de que fue todo una gran falta de respeto hacia el público, no llegó al extremo de salir una hora tarde y, aunque track vocal de apoyo, cantaba o rapeaba sus canciones. Hubo dos temas enteros, Nikes y Nights que simplemente hizo lipsync y me enfureció sinceramente ¿Cuál es el sentido de un show en vivo si ni siquiera vas a tomarte el trabajo de cantar?”, cuestionó el especialista.

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