Entre risas, emociones y palabras de agradecimiento, se desarrollo la entrega de diplomas para aquellos alumnos que allí terminaron los distintos de cursos que se brindan en ese establecimiento.
Alrededor de 500 alumnos y sus familiares fueron participes de esta ceremonia, donde se entregaron los certificados de Informática, Maestro Pizzero, Instalador Sanitarista, y Aux. Administrativo. Todos cursos brindados por el CFP 411 de la CTA Matanza en las esc. Primarias 122 y 67 del distrito.
Ricardo Berardi, preceptor del centro resalto la importancia de estas capacitaciones y de la enseñanza a la comunidad, y así también tuvo palabras de agradecimientos para aquellos alumnos que hicieron de la institución un lugar con nombre propio.
“En esta oportunidad fueron otorgados más de 600 certificados, y cabe resaltar el importante número de jóvenes que recibieron el suyo. Señal de un país que comienza a apostar al futuro, que prioriza la educación, el desarrollo, la capacitación y el trabajo” remarcó Berardí.
Luego de las emotivas palabras del preceptor Ricardo Berardi, el director del centro, Adrián Landa, felicitó a cada uno de los alumnos y detalló los cursos que se brindarán el próximo año, entre los nuevos cursos sobresale el de diseño de páginas web.
Además se entregaron medallas al mejor compañero, mejor alumno y mejor asistencia de cada curso.
Además del plantel del centro de formación profesional, estuvieron presentes y entregaron medallas, l@s compañer@s María Reigada, Gustavo Panasiuk, Romina Pereyra, Ruth Sahonero, Martín González y Remigia Cáceres.
Terminado el acto se realizó un ágape para todos los presentes. La comida del mismo fue realizada por los alumnos de los cursos de panadería del centro.
Entrevista a la alumna de panadería y maestro pizzero, Sonia Alicia Muiño Pellerey (63 años) – Sede PP 67.
¿Qué te llevó a estudiar estos cursos en el Centro de Formación Profesional 411 de la CTA?
Bueno, creo que a mi edad uno tiene inquietudes, y muchas veces una como ama de casa no las desarrolla. Esas inquietudes llegan cuando encontrás una escuela que es muy abierta a la comunidad, donde te permiten acercarte a brindar una mano. Es por ello, que durante ese periodo en que pintamos la escuela, cada vez que bajaba sentía ese olorcito a pan horneándose, por lo cual les prometí a los profesores que el año próximo, o sea este año, me iba a inscribir porque el olor a pan casero podía más que yo.
Y bueno, me inscribí e hice los dos cursos, de los cuales hoy recibí el diploma de los dos.
¿Qué opinás de este tipo de cursos que dicta el CFP 411?
Creo que hay lugares en donde era muy necesario, donde personas como yo, mayores, tenemos inquietudes como cualquier joven. Pero lo que más me animó a seguir, fue la intención de alentar a los jóvenes del barrio para que conozcan los cursos y se acerquen. Porque este barrio es un barrio en donde los chicos no tienen muchas opciones más que la calle, la esquina, porque dejaban el secundario y nadie se ocupaba de ellos, no había un espacio que los contuviera. Entonces yo traté de aportar mi granito de arena, cada vez que venía al colegio los chicos me preguntaban “doña, ¿Dónde va?” y yo les decía “a estudiar, ¿por qué ustedes no hacen lo mismo?”, y bueno, por suerte muchos se anotaron, no solo en el Centro de Formación, sino también en el Cesaj que también funciona acá. Eso para mí es muy importante, es tratar de llegar a los chicos, es trabajar para la juventud; y que ellos vean en uno que se puede. Es a eso a lo que apunto, que se acerquen cada vez más chicos del barrio a estos cursos.
¿Algo para agregar?
Sí, que estoy contenta, que estuvo mi familia, que mi hija recibió el diploma de auxiliar administrativa, y que espero poder seguir estudiando algún otro curso más.




